Los seguidores de «Urgencias» o «House» están de enhorabuena. Por fin llega una digna heredera de las correrías médicas de dos series centradas en hospitales muy diferentes al que nos traslada la nueva serie de Movistar Plus+, un hospital público británico. Concretamente a la planta donde se atiende a las embarazadas. El encargado de enseñarnos como es la seguridad social británica en 2006 es Ben Wishaw con un papel que perdurará en nuestra memoria, porque literalmente «Esto te va a doler».
Muchos jóvenes doctores han pasado por nuestras pantallas antes que él. Desde el Doctor Carter, al médico precoz, pasando por 13 o algún otro buen doctor. A todos ellos les cogimos cariño porque los hemos visto sufrir y crecer en pantalla. Esto es a lo que aspira el protagonista. Su título nos advierte de lo que vamos a ver inmediatamente a continuación, algo no apto para todos los estómagos: muchos partos, naturales y cesáreas, mucha sangre y mucha mala leche. Porque es una dura crítica, no sólo al sistema de sanidad público, sino a la propia humanidad.

Sufriremos con el joven doctor que tiene que lidiar con jornadas excesivas de trabajo, además de dedicarle tiempo a su novio. Tiene un inicio demoledor, rompiendo la cuarta pared como si fuese el mismísimo Frank Underwood, entrando de lleno en su locura diaria. Irónico e incisivo, como si fuese un tal Gregory House, descubriremos que tiene corazoncito, más parecido a Jonh Carter o Wilson. Las comparaciones con The Good Doctor sólo va a ser el parecido físico de sus protagonistas. Aquí tenemos un doctor mucho más real del siglo XXI, probablemente por su toque británico, mucho más sucio que todo lo que llega de Norteamérica. Le tocará lidiar con sus traumas personales ligados a su condición sexual además del trabajo más estresante del mundo.

Tras 15 temporadas de Urgencias, y 8 de House, por nombrar a las que han marcado escuela en aquella época dorada de las series, donde no había tanta cantidad pero sí mucha calidad, uno piensa que ya ha podido ver todo lo relacionado con un hospital en televisión. Pero de repente se encuentra con el episodio piloto de Esto va a doler, con un ritmo frenético y brutal, como corresponde a las historias más actuales. El trabajo de Ben Wishaw es impresionante, que tras ser el eterno secundario en las ultimas de 007, por fin tiene un papel digno de su talento y personalidad.
