Dirigida por Ana Guevara y Leticia Jorge, «Agárrame Fuerte» es el largometraje uruguayo nominado a «Mejor película iberoamericana» en los Goya
En Agárrame fuerte, Adela viaja en el tiempo tras acudir al funeral de Elena. Después de subir en este vehículo que la transporta hacia mejores tiempos, nuestra protagonista se encuentra en una casa de campo junto a la playa en la que solo se debe preocupar de montar en bicicleta y leer novelas policíacas junto a su amiga, disfrutando de su compañía el máximo tiempo posible.
Jorge y Guevara no dudan en hacernos experimentar los adentros de una relación tan única y especial como la es la de Adela y Elena. Desde la luz, los diálogos y la elección de planos, esta película nos expresa, no solo la amistad, sino lo que es extrañar a alguien en su forma más casual y humilde.
Desde el principio hasta el final de este filme, la intimidad hace que sea imposible no añorar los días «vagos» y largos de verano junto a amigos.
También debo recalcar la sensación de pesadumbre y emotividad que te acompaña cuando Elena se debe ir y dejar a su amiga sola entre lagrimas. Elena dice «no me eches de menos hoy, que todavía estoy aquí». Y creo que eso es de lo que verdaderamente trata este largometraje.
A pesar de los varios errores técnicos o narrativos que se pueden encontrar en la película, me gusta como Jorge y Guevara se dedican a subrayar la humanidad y la esencia que tenemos o hemos tenido todos de «no poder dejar ir» o de inevitablemente, sentir que «deberíamos haber aprovechado el tiempo mejor».
Por esa razón, al final la reflexión que nos regala Agárrame fuerte, hace que cuando Jorge y Guevara mencionan que es un honor representar a Uruguay, confiemos enteramente en su palabra.