Al encuentro, moderado por el director del diario «El Correo», Angel Arnedo, acudieron, entre otros, el director general de la televisión digital madrileña, Onda 6, José María Martín; el director general de la COPE, Genaro González del Yerro o Emilio Ibarra, representante de Rioja TV, la televisión digital riojana.
«Desafortunadamente, España ha pasado de ser uno de los primeros países europeos que dijo que iba a poner marcha la televisión digital, fundamentalmente terrenal, a ser un país en el pelotón intermedio», afirmó Edmundo Fernández, subdirector de la Asociación Nacional de Industrias Electrónicas y de Telecomunicación (Aniel).
España ha sido el tercer país de Europa en el que empezó a funcionar una televisión digital terrenal, tras el Reino Unido y Finlandia y el cuarto si se tiene en cuenta que Alemania lo ha hecho a través de satélite. Según explicó Angel Arnedo, mientras que en el Reino Unido se prevé la definitiva desaparición de las emisiones analógicas para el 2006, en España esto no ocurrirá hasta el 2012.
Los expertos coincidieron en que el principal problema para este retraso se encuentra en la dilación con que las administraciones autonómicas están sacando a concurso las concesiones de televisión digital.
Hasta el momento, sólo la Comunidad de Madrid y La Rioja, que ha adjudicado definitivamente a la Cadena Cope y el Grupo Correo las dos concesiones que sacó a concurso, son las únicas que han finalizado este proceso.
Otro de las causas de este retraso se encuentra en que hasta ahora no se ha alcanzado una solución para la implantación de un descodificador único para todos los operadores, aunque parece que ya existe un principio de acuerdo para la implantación del estándar MHP. Este descodificador es imprescindible para que los receptores analógicos actuales puedan recibir la señal de las emisoras digitales.
El tercer gran problema es que el Plan Nacional para la implantación de la televisión digital no concede espectro suficiente para la implantación de servicios de valor añadido.
Todos los asistentes solicitaron al Gobierno que se replantee este ancho de banda, en el cual se encuentra muchas posibilidades de beneficio de estas televisiones y de los proveedores, que «han hecho un gran esfuerzo por desarrollar estos equipos y que no los venden porque no hay demanda».
Esta situación podría cambiar con el inicio de las emisiones nacionales digitales, que tendrán que comenzar antes de junio de 2002, lo que supondría el lanzamiento de este tipo de televisión en España y de los equipos, ya sea con descodificador o con receptores digitales, que ahora tienen un coste de unas 250.000 pesetas.