El juego de las sillas musicales en la televisión de pago italiana ofrecerá una nueva sorpresa en los próximos días. Justo en la recta final de la fusión de Telepiu y Stream, los propietarios de este último canal, Telecom Italia y Rupert Murdoch, han decidido vender completamente sus participaciones dejando todo el terreno en manos de los dueños de Telepiu, es decir, Vivendi Universal y Canal Plus.
De este modo, Telepiu y Stream formarán, en realidad, una red única, para gran satisfacción de los clubes de fútbol y, sobre todo, de los aficionados, que han sufrido durante años la pérdida de algunos partidos a menos que estuviesen abonados a las dos cadenas y tuviesen ambos descodificadores.
A pesar de que supondrá el casi monopolio en la televisión de pago, la nueva perspectiva no plantea problemas a la Autoridad Antitrust Italiana, que ha manifestado pocas simpatías por Murdoch y por la posibilidad de que formase un consorcio con otro de los grandes operadores, Vivendi. De hecho, Murdoch pensó retener un 25 por ciento en Stream, pero la sociedad Antitrust dio a entender que no le gustaría ni siquiera esa presencia: prefiere que la televisión de pago sea controlada por uno de los grandes operadores a que sea un pacto entre los dos.
A su vez, Murdoch desea vender su participación del 50 por ciento en Stream porque desde que llegó a Italia no ha hecho más que perder dinero, como sucede a muchos otros inversores que adoptan socios italianos sin conocer el laberíntico estilo de hacer negocios en este país y las mil trabas que sólo aparecen cuando el desembolso está ya hecho.
Según el diario «La Repubblica», «si Murdoch cede a Vivendi el 50 por cien de Stream, el magnate australiano abandonará Italia tras haber perdido unos 650 millones de dólares (unos 120.000 millones de pesetas), una cifra que difícilmente podrá recuperar con esta operación».
El otro 50 por ciento de Stream ha estado hasta ahora en manos de Telecom Italia, que desea vender su participación para aliviar sus deudas multimillonarias, para lo que está vendiendo incluso sus negocios de telefonía.







