José María García arrojó ayer algo de luz sobre el oscuro túnel de los derechos televisivos del Mundial al anunciar durante la retransmisión del sorteo que los partidos de la selección española, una de las semifinales y la final (declarados por ley de interés general) se verán en abierto en Antena 3 Televisión. De confirmarse, sería la primera vez que TVE no retransmite un Mundial de fútbol.
De momento, el resto de los encuentros, hasta un total de 64, se tendrán que seguir a través de la plataforma Vía Digital, que ostenta los derechos en exclusiva tras haberlos adquirido por 139 millones de dólares (unos 26.000 millones de pesetas) al grupo alemán Kirch, propietario de los mismos a nivel mundial.
Sin embargo, Vía Digital ni confirma ni desmiente la cesión o la venta de sus derechos a Antena 3, y se limita a reiterar que ellos son los propietarios en exclusiva de todo el Mundial. No en vano, han pagado 35 veces más que los cuatro millones de dólares que desembolsó Televisión Española en 1998 por los derechos del Mundial de Francia y tienen que rentabilizar la inversión. De momento, deberá basarse en aumentar los 753.000 abonados que tenían a 30 de septiembre de este año.
Ramón Colom, director de contenidos de Vía Digital, afirmaba recientemente: «[Los derechos] son para nuestros abonados», aunque dejaba entrever el interés por vender: «Si una cadena en abierto luego da algo, pues vale», informa Efe.
José María García, presidente de Admira Sport, la división de deportes de la antigua Telefónica Media (cuya empresa matriz engloba a Vía Digital y a A3 TV), ha asegurado a este periódico que entre ambas cadenas no se tiene que llegar a ningún acuerdo al pertenecer al mismo grupo empresarial; mientras tanto, el tercero en discordia, Televisión Española, seguirá con las conversaciones a la espera de que Vía Digital baje sus pretensiones económicas para comprarle los derechos en abierto.
Fuentes de Televisión Española confirmaron ayer las palabras de Javier González Ferrari el pasado día 15: «No vamos a renunciar a emitir el Mundial» (EL MUNDO, 16 de noviembre). Sólo siguen esperando a que los precios bajen.
En cualquier caso, lo único que de momento parece quedar claro es que los españoles van a tener que abonarse en casa o irse de bares para ver la mayoría del Mundial de Japón y Corea. Y todo, por los precios desorbitados que se están pagando por los derechos de esta competición, que en muchos de los casos superan entre 30 y 40 veces lo que se pagó por el de Francia y ahuyentan a las cadenas públicas de las pujas.
Vía Digital se adelantó en la compra de los derechos para España a su gran competidor, Canal Satélite, en lo que desde fuentes del sector ha sido calificado como una «operación estratégica», pero el precio que ha pagado, salvando el caso de Alemania, ha sido excesivamente alto. La RAI italiana está en la actualidad negociando adquirir los derechos por 60 millones de dólares, la mitad de lo que de inicio le pedía Kirch.
Las cadenas privadas ARD Y ZDF pagaron para Alemania la astronómica cifra de 116 millones de dólares por ¡sólo 25 partidos de este Mundial! Por su parte, la cadena privada francesa TF1 ha desembolsado 149 millones de dólares por este mundial y 25 partidos del próximo (los de la selección francesa, las semifinales y la final entre ellos); ITV y BBC han pagado 224 millones de dólares por los dos Mundiales completos para Gran Bretaña. Como ejemplo, la BBC pagó 4,5 millones por Francia » 98.
En todos los casos, eso sí, son unas cifras desorbitadas que han llevado a algunos países como Portugal o Italia a no ver la retransmisión del sorteo en directo por falta de acuerdo económico.