España y Reino Unido empiezan ya a entrever las dificultades a las que se van a enfrentar los clubes de fútbol en poco más de un año, cuando llegue el momento de renegociar los contratos de los derechos de emisión.
Los clubes de fútbol de Reino Unido viven momentos de tensión. No por su presente, que tampoco es boyante, sino por su futuro inmediato. Algunos incluso temen por su supervivencia. En España e Italia, algunos clubes también empiezan a temblar ante la presión a la baja que están ejerciendo las televisiones, su principal fuente de ingresos.
Las dos cadenas británicas de televisión digital han empezado a amenazar ya, a dos años vista, con la renovación a la baja de los derechos de retransmisión de partidos en pago por visión. Los contratos multimillonarios del pasado tienen los días contados en el Reino Unido, un adelanto de lo que no tardará en llegar a España. El año que viene se iniciarán formalmente en ambos países las negociaciones.
En España, los derechos de retransmisión de fútbol para la Primera División suponen unos ingresos anuales de 240 millones de euros, que se reparten entre los veinte equipos. El contrato tiene validez hasta la temporada 2003. A partir de ahí, sólo el Barcelona y el Real Madrid se han asegurado ingresos futuros (el primero con Vía Digital y el segundo con Canal Satélite Digital). El resto tendrá que sentarse a negociar con las plataformas y, aunque oficiosamente, ya empiezan a salir a la luz las discrepancias. La Liga de Fútbol Profesional aspira a pedir, para el próximo contrato, 270 millones de euros anuales, mientras que las plataformas sólo están dispuestas a llegar a la mitad de esa cifra: 126 millones de euros. Una diferencia abismal. Tan abismal como los precios que todavía están pagando las plataformas británicas por los derechos de fútbol.
BSkyB ha comprometido 1.100 millones de libras (1.790 millones de euros) para emitir, durante tres temporadas en pay per view, los partidos de la Primera División británica, la Premier League. Su competidor, ITV Digital, la plataforma digital de las cadenas de televisión Carlton y Granada, tiene vigente un acuerdo a tres años por 315 millones de libras (510 millones de euros) por los derechos de los 72 clubes de la Nationwide League, o Tercera División británica. ITV ya ha desembolsado 136 millones de libras y ahora presiona para intentar rebajar hasta 50 millones los 178 millones de libras que le queda por abonar. ITV Digital ha amenazado incluso con liquidar su canal deportivo ITV Sport para forzar una rebaja del precio que dé cierto respiro a su cuenta de resultados. Con sólo 1,2 millones de abonados, ITV Digital tuvo el año pasado unas pérdidas operativas de 351 millones de libras.
BSkyB anunció a principios de febrero unas pérdidas récord de 1.200 millones de libras entre junio y diciembre del año pasado, después de cargar 60 millones de libras por amortización del fondo de comercio de sus inversiones en equipos de fútbol.
En España, la situación no es muy diferente. Canal Satélite Digital, del grupo Sogecable y con 1,2 millones de abonados, cerró el ejercicio de 2000 con unas pérdidas acumuladas de 312 millones de euros. Y Vía Digital, controlada por Telefónica, suma unos números rojos desde su creación de 652 millones de euros. Canal Satélite y Vía Digital llevan perdidos más de 360,6 millones de euros con el fútbol en los últimos cuatro años.
La situación parece insostenible y no queda más salida que la renegociación de los contratos. Lo que no se puede calibrar, de momento, es el impacto exacto que esto tendrá en los clubes de fútbol. En España, algunos cálculos apuntan que los ingresos televisivos pueden suponer entre un 30% y un 40% de los ingresos totales de los clubes. En el Reino Unido, el porcentaje puede ser incluso mayor. Un ejemplo: los derechos televisados aportan el cincuenta por ciento de la facturación de Sunderland, un equipo mediano de Primera División.
En Italia, Stream y Telepiu, las dos plataformas de pago, negocian su fusión para hacer frente a las pérdidas que acumulan. Stream pago 175 millones de euros y Telepiu 226 millones de euros por la emisión de fútbol en pago por visión.