Auna negocia la venta de su actividad de transporte de señales de televisión, que hasta hace pocas fechas explotaba Retevisión y que en la última etapa ha sido segregado como una división independiente dentro del grupo.
El precio de referencia de este activo es superior a los 400 millones de euros y los interesados en adquirirlo son una empresa española y otra francesa. La enajenación se enmarca en un plan de venta de activos -incluye también la participación en Hispasat y Eresmas- lanzado por Auna con el objetivo de obtener recursos para centrarse en su apuesta por los negocios de telefonía fija y móvil.El segundo operador de telecomunicaciones español, Auna, ha diseñado un plan de choque para aliviar sus cargas financieras y para posibilitar que los recursos generados se destinen al desarrollo de los negocios fundamentales del grupo: el área de telefonía móvil, personalizada en Amena, y la actividad de telefonía fija, que en los días pasados ha sido completamente reestructurada con la fusión de las cinco operadoras de cable que se agrupaban en Aunacable y Retevisión.
El consejo de administración de la operadora ha tomado estas decisiones en el marco del replanteamiento total de su estrategia para mejorar su capacidad de competencia frente a Telefónica. Como último elemento de esta política ha articulado un plan para cubrir sus necesidades de financiación a través de un crédito puente por 1.200 millones de euros que avalan sus principales accionistas, el SCH, Endesa y Fenosa.
El plan de venta se centra en la enajenación de aquellos activos que se considera que no forman parte de la actividad central de la operadora y que no cuestionan su capacidad para convertirse en un competidor global de Telefónica.
En la actualidad, ese programa de desinversión afecta prioritariamente a las infraestructuras del servicio de transmisión de señales que está integrada en Retevisión, así como a la participación de Auna en Hispasat, sistema español de telecomunicaciones por satélite, en donde controla el 17,64% del capital. Este plan se completa con la venta del portal de Internet del grupo, Eresmas, por lo que Auna quedará centrada en Amena y Retevisión.
Compradores
Según medios consultados, las previsiones de ingreso de la operadora Auna por el servicio de transmisión de señales de Retevisión se cifran en más de 400 millones de euros. La actividad audiovisual de esta compañía, aunque aportó más del 20% de sus ingresos globales en el pasado ejercicio, no se considera desde los accionistas como una parte básica de su actividad cara a la consolidación de la operadora.
Al menos dos empresas se han interesado en la compra del negocio de transmisión de señales de televisión de Auna. Una de ellas es española y la otra francesa. Fuentes de los socios de Auna han asegurado que alguno de los propietarios ha mantenido una posición contraria a la venta de este activo, ya que consideran que puede jugar un papel muy importante en el panorama de la introducción de la nueva televisión digital terrestre (TDT) en España.
Hay que recordar que la red de señales de Retevisión está completamente adaptada a este nuevo estándar tecnológico. Estas fuentes esperan que no se produzcan vetos en caso de que la compañía que se interese por la adquisición del citado sistema sea extranjera y se recuerda que Retevisión pudo haber sido adjudicada a France Télécom, uno de los posibles candidatos actuales.
Los planes de enajenación de activos se plantean cuando está casi solucionado el problema económico más importante que Auna tenía, la televisión de pago Quiero TV, y cuando se ha suscrito el pacto definitivo para la salida del anterior accionista de referencia de la operadora, Telecom Italia. En este acuerdo, ratificado en días pasados, se mantiene el derecho preferente de compra del grupo transalpino sobre la filial de móviles Amena.
Y según los mismos medios, esta estrategia de mejora del balance del grupo de telecomunicaciones se consensúa, pese a que prácticamente todos los accionistas de referencia tienen una posición de venta, en caso de que esa posible operación les produzca plusvalías.
Salida a Bolsa
No obstante, se reconoce que dada la situación del sector de telecomunicaciones y de los mercados bursátiles, no parece que sea el momento más idóneo para formalizar un contrato con un banco de negocios que tenga como objetivo la búsqueda de uno o varios compradores. Incluso, Fenosa, el socio que más ha defendido el proyecto de constituir una operadora global para competir con Telefónica, daba un valor a su participación en Auna en una reciente reunión con analistas de 1.400 millones.
Finales del año 2003 o 2004 se considera el horizonte en el que se pueden tomar decisiones en la línea de entrada de un socio que permita reducir significativamente o la salida de los actuales socios. Se considera que para entonces las grandes multinacionales de telecomunicaciones se habrán recuperado del actual bache. La otra alternativa es la salida a Bolsa.