El consorcio liderado por la televisión pública británica BBC se ha adjudicado durante doce años la licencia de televisión terrestre digital de ITV Digital, la compañía que quebró hace poco más de un mes tras no poder hacer frente a los pagos pendiente que tenía con los clubes británicos por los derechos de fútbol.
El grupo liderado por la BBC también está integrado por BSkyB, del magnate australiano Rupert Murdoch, y la norteamericana Crown Castle.
El Gobierno de Tony Blair, que sufrió un duro golpe con la quiebra de ITV Digital, se ha propuesto el objetivo de que en 2010 hayan sido sustituidas todas las señales tradicionales analógicas por señales digitales, una tarea a la que sin duda contribuirá la BBC que, como el consorcio ganador, no está enfocada a la obtención de beneficios.
La oferta de la BBC para su nueva televisión digital incluye 24 canales, algunos de ellos de BSkyB, además de radio y otros servicios interactivos. «No será una tarea fácil porque la plataforma ha vivido una gran crisis, pero creemos que una opción simple y totalmente en abierto tiene mayores posibilidades de éxito», dijo ayer el director general de la BBC, Greg Dyke.
La cadena invertirá veinte millones de libras para su lanzamiento comercial en otoño y para animar a los ciudadanos que quieran tener acceso a estos canales digitales a que adquieran un adaptador que cuesta unas cien libras. No obstante, el cuarenta por ciento de las familias británicas tiene ya televisión digital. Entre los perdedores de la licencia adjudicada ayer están las dos compañías que salieron escaldadas con ITV Digital, Carlon y Granada Communications, que buscaban ahora una segunda oportunidad.