El nuevo presidente de Vivendi Universal (VU), Jean-René Fourtou, reconoció ayer la existencia de «una crisis de liquidez a corto plazo» en el grupo de comunicación. «Constato que ha habido pocos instrumentos que permitieran anticipar esta crisis de liquidez» a corto plazo, dijo Fourtou a la prensa, y señaló que «no hay que ocultar que la situación es tensa» en tesorería.
No obstante, el nuevo jefe de VU aseguró que ve «las posibilidades de solucionar el fondo del problema». Anteriormente, en una declaración emitida tras el consejo de administración de VU que hoy le colocó a la cabeza del grupo en sustitución de Jean-Marie Messier, Fourtou afirmó que «en las dos próximas semanas todo lo que sea posible tratar, en particular en la gestión de la tesorería a corto plazo, será tratado con determinación».
Anunció que «un primer diagnóstico financiero y estratégico será establecido» en un plazo de tres meses y se mostró «confiado» en la capacidad de VU «para resolver sus problemas de tesorería» y «convencido de que sabremos encontrar las soluciones adecuadas en los plazos más breves».
En su opinión, Vivendi Universal tiene «todas las bazas necesarias para contemplar positivamente el futuro, en un momento en que trabajamos para restablecer la confianza y la salud» del grupo.
La cotización de VU cayó hoy un 21,91 por ciento a un mínimo histórico de 13,90 euros en la Bolsa de París, lo que se suma al más del 25 por ciento de retroceso de ayer, con lo que acumula unas perdidas en lo que va de año del 77,4 por ciento. Precisamente, los interrogantes sobre su situación financiera real y la sinceridad de sus cuentas llevó en parte a su desplome en el mercado de París.