La fusión de Canal Satélite y Vía Digital obligará a Sogecable, propietario de la nueva plataforma de televisión única, a revisar su modelo de negocio. Los usuarios notarán, a corto plazo, pocos cambios.
Sogecable tiene dos meses para adaptar su modelo de negocio a las condiciones impuestas por el Gobierno para aprobar la fusión digital, la operación que supondrá la creación de una plataforma de televisión vía satélite que integre los activos de las actuales Canal Satélite y Vía Digital. En este periodo, los más de dos millones de abonados que pagan mensualmente a una de estas dos empresas para ver televisión no notarán cambio alguno. En los cuatro próximos años, sí lo harán.
Si Sogecable y Telefónica siguen adelante con su fusión, los clientes de Canal Satélite verán cómo los precios que pagan hoy por los servicios que les ofrece la plataforma, desde los doce euros por ver un partido de fútbol, hasta la cuota mensual por el paquete básico, se mantienen inalterados el próximo año y suben un máximo del dos por ciento -correspondiente al límite de inflación fijado por el Banco Central Europeo- en los tres años siguientes.
La compañía tendrá que buscar fórmulas para que los más de ochocientos mil abonados de Vía Digital, que pagan unos precios sensiblemente inferiores a los de Canal Satélite, no se vean perjudicados al pasarse a la nueva plataforma, que usará como referencia las tarifas de la plataforma de Sogecable. Una de las condiciones del Gobierno exige que la empresa «no repercuta sobre los abonados de Canal Satélite o Vía Digital ningún coste relativo a la integración de las plataformas».
Los espectadores que quieran ver Canal Plus tendrán que estar abonados, ya que el Gobierno no obligará a Sogecable a renunciar a la exclusiva con que opera estos contenidos. Canal Plus es el canal premium de la compañía que preside Jesús de Polanco, denominación que se aplica al canal estrella de una plataforma, el que agrupa las mejores películas, documentales, series y deportes de su oferta, y que se incluye en el precio de la cuota de abono. La nueva Sogecable tendrá que renunciar a la exclusiva de, al menos, uno de sus canales premium, pero elegirá Gran Vía, hasta ahora integrado en Vía Digital, con contenidos de menor calidad que Canal Plus.
Pago por visión
Hay otros contenidos, sin embargo, más valorados que los del canal premium, que se comercializan en pay per view, o pago por visión, lo que significa que el abonado, además de la cuota mensual, debe pagar por verlo de forma individual. Es el caso de ocho de los diez partidos semanales de la Liga española de fútbol, o de los últimos estrenos de largometrajes estadounidenses. Este tipo de películas son generalmente vendidas a las plataformas por las majors. Ése es el nombre con el que se conoce a los gigantes estadounidenses del cine, como Universal o Metro Goldwyn Mayer, que producen, distribuyen y comercializan sus películas, primero para las salas de cine de todo el mundo, y luego para las compañías de televisión de pago.
Cuando una de estas empresas compra películas a una major, generalmente acepta adquirir un paquete, en el que se mezclan productos de mayor o menor calidad, dependiendo de su éxito en la gran pantalla. Primero, ofrece las de mayor calidad en pago por visión. Entre cuatro y seis meses después, pasan al canal premium, en el que se suelen pasar durante un periodo que oscila entre catorce y dieciséis meses, para ofrecerse finalmente en un canal temático de cine de la propia plataforma. Las de menor calidad se ofrecen directamente en el premium o, en muchos casos en canales temáticos de cine, agrupadas por géneros.
Ventanas
El canal estrella se denomina primera ventana. La segunda ventana corresponde a los canales temáticos, y las terceras y sucesivas a televisión en abierto. Según las condiciones del Gobierno, la nueva Sogecable podrá ofrecer como máximo durante un año una película en primera ventana, y sólo podrá firmar contratos por un periodo máximo de tres años con las majors. Además, Sogecable no podrá vender a terceras empresas sus canales temáticos en paquetes, sino que deberá hacerlo individualmente para amortiguar la presión que puede ejercer por su dominio del mercado.
Hasta ahora, Sogecable viene comprando derechos de emisión en exclusiva no sólo para emitir su plataforma, sino también para vender a los operadores de cable o a las televisiones generalistas -Antena 3 y Telecinco-, aprovechando sus relaciones contractuales con siete de las ocho majors. En los nuevos contratos para películas que se emitan en pago por visión, Sogecable sólo podrá comprar en exclusiva para su propia plataforma, aunque no así para el resto de cine de estreno. Además, podrá mantener las exclusivas que ya tenga firmadas, algunas de larga duración. En todo caso, las condiciones del Gobierno tienen una vigencia de cinco años, periodo que se considera suficiente para garantizar la competencia del cable, así como de otras tecnologías, como la televisión digital terrestre, Internet o la telefonía móvil UMTS.
Los aficionados al fútbol tampoco se verán afectados por la fusión digital. El Gobierno obliga a la nueva plataforma a mantener el actual modelo de explotación del fútbol televisado, de tal forma que se seguirá ofreciendo un partido en abierto a la semana, otro en un canal de pago -Canal Plus- y el resto en pago por visión. En 2003 vencen casi todos los contratos, por lo que Antena 3 o Telecinco pueden entrar en la puja por partidos en abierto, o los operadores de cable por los de pago.
Sin embargo, los partidos del Real Madrid y el Barcelona, los únicos rentables, seguirán en manos de Sogecable hasta 2007, al no incluirse en el acuerdo del Gobierno condiciones sobre contratos firmados, lo que en la práctica deja a la posible competencia sin negocio.