La operadora minimiza así el impacto de la deuda de la empresa que tendrá que asumir para cumplir con los compromisos contraídos con Sogecable para la fusión digital.
Telefónica suscribirá íntegramente el aumento de capital de 164,37 millones de euros de Vía Digital, mediante el canje de obligaciones convertibles comprometidas por la plataforma digital por títulos de la compañía. La ampliación, registrada en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme) el pasado 7 de marzo, supone duplicar el capital social de Vía Digital, hasta 328,74 millones de euros.
En junio de 2001, la compañía había reducido su capital en 403 millones, con el objetivo de compensar las pérdidas acumuladas desde su creación. Al cierre de 2001, la plataforma controlada por Telefónica acumula cerca de mil millones de euros de números rojos.
Con la capitalización de Vía Digital, Telefónica persigue reducir el endeudamiento de la plataforma, para cumplir con los compromisos adquiridos en el acuerdo de fusión con Sogecable, a la vez que miniminiza el impacto de la asunción de deuda en sus cuentas. Vía Digital no podrá integrarse en Sogecable con una deuda que supere los 425 millones de euros.
Compensación
Con este movimiento, la operadora podrá además compensar en parte el esfuerzo financiero que le supondrá la operación. Telefónica asegura la suscripción de una emisión de 175 millones de deuda subordinada, ofrecida por Sogecable a sus socios, en caso de que los accionistas no estén interesados.
La deuda, a nueve años, se emite con un tipo de interés del 10,28 por ciento, e incluye remuneración con warrants equivalentes al uno por ciento de Sogecable.
Además, Telefónica financiará el nuevo grupo con un préstamo participativo a diez años de cincuenta millones, con un interés del once por ciento, idéntica cantidad y condiciones que comprometen Prisa y Canal Plus. El compromiso de mantener la deuda de Sogecable en 1.130 millones -425 millones aportados por Vía Digital- se extiende hasta el 30 de abril, fecha límite prevista para el canje de títulos entre las empresas.
Además, la suscripción íntegra de la ampliación por parte de Telefónica diluye la participación de sus socios en Vía Digital. Esta dilución, sumada al ejercicio de la opción de compra que la operadora tenía con Strategic Money Management (SMM), la sociedad holandesa propietaria de un 18% de la plataforma, permitirá a Telefónica asistir al canje de acciones con Sogecable con prácticamente el cien por cien de Vía Digital. La operadora se asegura así el 23 por ciento de la nueva Sogecable, reservada inicialmente a todos los socios de la plataforma.
Telefónica ha limitado al 16,38 por ciento su compromiso de permanencia en el capital de la nueva Sogecable durante los tres próximos años, porcentaje idéntico al que controlarán Prisa y Canal Plus, los actuales socios de referencia, por lo que podrá poner en el mercado hasta un 6,6 por ciento de la compañía. Esta participación está valorada en 85 millones de euros a precios de mercado.
Vigilar precios cuando sea necesario
Sí, pero así no. Esa viene a ser la conclusión de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) respecto a algunas de las condiciones impuestas por el Gobierno a la fusión de Canal Satélite Digital y Vía Digital, las dos plataformas de televisión por satélite, controladas respectivamente por Sogecable y Telefónica.
En el informe remitido al Servicio de Defensa de la Competencia por la CMT, con respecto al Plan de Actuaciones propuesto por Sogecable para adecuarse a las condiciones impuestas por el Gobierno, el órgano regulador se muestra contrario a que exista una regulación de precios que condicione a priori cualquier movimiento comercial de las plataformas fusionadas.
No se muestra contraria, sin embargo, a que haya unas condiciones que se aplican a posteriori, en caso de detectarse comportamientos que perjudiquen a los usuarios o a la libre competencia. En realidad, la CMT lo que hace es asumir en toda su esencia la nueva filosofía que se está imponiendo en las nuevas legislaciones del sector, que distinguen claramente entre regulación ex-ante y regulación ex-post, apostando claramente por esta última.
El informe de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, en cualquier caso, no es vinculante. No obstante, la nueva Ley General de Telecomunicaciones que se aprobará este año le confiere la autoridad de vigilar la competencia en el terreno audiovisual. Hasta ahora, la CMT ha estado desvinculada del sector. Aunque en teoría tenía ya estas competencia, no las ha ejercido en la práctica.