Boyd Holbrook (Bikeriders. La ley del asfalto, Logan), Scoot McNairy (Argo, 12 años de esclavitud), Dan Fogler (Animales fantásticos y dónde encontrarlos) y Will Harrison (Todos quieren a Daisy Jones) y Charlie Tahan (‘Ozark’), completan el reparto anteriormente anunciado de la película «A complete unknown», dirigida por James Mangold (Le Mans ’66, En la cuerda floja) y protagonizada por Timothée Chalamet (Call Me by Your Name, Beautiful Boy. Siempre serás mi hijo), Edward Norton (Birdman o [La inesperada virtud de la ignorancia], American History X), Elle Fanning (The Neon Demon) y Monica Barbaro (Top Gun: Maverick).
La película, escrita por Mangold y Jay Cocks (Silence, Gangs of New York) está producida por Fred Berger de Range, Alex Heineman de The Picture Company, Peter Jaysen, Bob Bookman y Alan Gasmer de Veritas Entertainment Group, Jeff Rosen, representante desde hace mucho tiempo de Bob Dylan, y Mangold a través de Turnpike Films.
También se incorporan al reparto PJ Byrne (Babylon), Eli Brown (Pequeñas mentirosas), Nick Pupo (Halt and Catch Fire), Big Bill Morganfield, Laura Kariuki, Eric Berryman (Black Lightning), David Alan Basche (Egg), Joe Tippett (Monarch: El legado de los monstruos) y James Austin Johnson (Saturday Night Live).
Mangold ha declarado: «Llevo casi cinco años soñando con esta película así que estoy deseando empezar a rodar. Estoy muy agradecido a Searchlight, a Timothée y a todos los actores de enorme talento que se han incorporado al proyecto para crear entre todos el mundo tan singular de esta película ambientada en un momento crucial de nuestra cultura y poblado de artistas y personajes absolutamente únicos. También estoy profundamente agradecido al apoyo brindado por Bob Dylan y Jeff Rosen que nos han ayudado a Jay, a mí y al equipo con sus recuerdos, sabiduría y con la posibilidad de acceder a sus increíbles archivos».
«Con Jim al mando y este extraordinario grupo de actores, estamos impacientes por empezar a rodar A complete unknown. La película narra las primeras etapas de Bob Dylan, uno de los mayores artistas de nuestro tiempo», declaró Matthew Greenfield, Presidente de Searchlight Pictures.
Sobre «A complete unknown»
Ambientada en la influyente escena musical de Nueva York de principios de los años 60, A complete unknown cuenta la historia del ascenso del músico de 19 años de Minnesota Bob Dylan, que empezó como cantante de folk hasta llegar a las salas de conciertos y a lo más alto de las listas de éxitos. Sus canciones y su mística se convirtieron en un fenómeno mundial que culminó con su rompedora actuación de rock eléctrico en el Newport Folk Festival en 1965.
El rodaje ha empezado en Nueva Jersey y seguirá durante el mes de junio. Michael Bederman, Brian Kavanaugh-Jones y Andrew Rona son los productores ejecutivos.
Mangold cuenta en su equipo con colaboradores habituales como el director de fotografía nominado al Premio de la Academia Phedon Papamichael (Nebraska, Le Mans ’66), el diseñador de producción François Audouy (Le Mans ’66), el montador ganador del Premio de la Academia Andrew Buckland (Le Mans ’66), la diseñadora de vestuario nominada al Premio de la Academia Arianne Phillips (Érase una vez en… Hollywood, En la cuerda floja), además de la jefa del departamento de peluquería Jaime Leigh McIntosh (Oppenheimer, Babylon) y la jefa del departamento de maquillaje Stacey Panepinto (Spencer). El equipo encargado de la música estará dirigido por el productor musical ejecutivo ganador del Grammy Nick Baxter (Maestro, El color púrpura), el supervisor musical ganador del Grammy Steven Gizicki (Maestro, La ciudad de las estrellas [La La Land]) y el mezclador de sonido nominado cinco veces al Premio de la Academia Tod Maitland (West Side Story, El irlandés).
El Vicepresidente de Producción Richard Ruiz se encargará de la supervisión de A complete unknownpara Searchlight Pictures junto con el Manager de Asuntos Creativos Cameron Chidsey, que reportarán a las Jefas de Producción y Desarrollo Katie Goodson-Thomas y DanTram Nguyen.
Se anunciarán más datos sobre el estreno en una fecha posterior.
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Doug Liman es el encargado de dirigir Road House (De profesión: duro), una versión bestiaja y desvergonzada de la cinta que en 1989 protagonizó Patrick Swayze. En aquella película, antes de Ghost y Le llamaban Bodhi, Swayze lucía palmito dando vida a un guardia de seguridad que era contratado por el dueño de un bar de carretera en un pueblo perdido de Missouri. Allí se enfrentaba al cacique local que se dedicaba a extorsionar a los negocios de la zona y que además controlaba a la policía. La película seguía el estilo habitual de este tipo de producciones, con Swayze como el héroe enfrentado al villano de la función. En su simpleza radicaba su éxito, haciendo que De profesión: duro sea recordada como un pequeño clásico sin otra pretensión que la de entretener.
En Road House (De profesión: duro) Jake Gyllenhaal toma el testigo de Patrick Swayze en una cinta que tiene la virtud de no tomarse así misma demasiado en serio. Es cierto que hay momentos en los que el guion de Anthony Bagarozzi y Charles Mondry parece querer tomar un camino diferente, pero solo es una excusa para que la historia vaya por unos derroteros muy diferentes. Aquí, el personaje protagonista es un antiguo luchador de UFC que intenta dejar atrás un pasado que ha marcado su presente. En esa huida hacia delante terminará aceptando un trabajo como portero en un bar de carretera situado en los Cayos de Florida. Sin embargo, pronto descubrirá que en aquel paraíso no podrá dejar atrás su pasado de violencia. El personaje de Jake Gyllenhaal es el héroe en busca redención, y la encontrará en el lugar que menos esperaba. Un lugar donde no podrá dejar atrás la violencia, y en el que sus diálogos con el personaje interpretado por la joven Hannah Love Lanier, son quizá la única parte seria la cinta, y aun así encajan a la perfección con la historia.
Una de las cosas que se nota en sus casi dos horas de duración es que Jake Gyllenhaal se lo pasó en grande rodando esta película. No solo por como se puso en forma para la misma (mazado a base de bien), sino porque el protagonista de Donnie Darko o Prisioners desprende en cada escena que está disfrutando y que se ha imbuido de la locura que llena la película. Porque aunque Road House (De profesión: duro) toma prestada la premisa inicial de la cinta de 1989, la retuerce hasta el extremo, sin otra intención que proporcionarnos dos horas de diversión.
Diálogos descacharrantes, un villano de opereta y unas escenas de lucha que nos meten de lleno en la acción son las claves de una película llena de humor, y que deja aparcada la seriedad justo en el parking del bar de carretera. Si Gyllenhaal se lo pasa en grande en la película, no se queda a la zaga Conor McGregor, la gran estrella de las artes marciales mixtas que aquí da vida a un matón dispuesto a poner su sitio al protagonista. Sus apariciones son una autentica locura, y se nota que McGregor se ha metido de lleno en esta historia de peleas de bar, moteros cutres, peligrosos cocodrilos y mafiosos de tres al cuarto.