¿Por dónde empezar? «Calle Málaga» es nostálgica, amable y amarga pero dulce al mismo tiempo. Es sin duda un viaje en el que debemos embarcarnos.
Todo empieza cuando Maria Ángeles (Carmen Maura), una mujer tangerina, viuda, trabajadora, lista y muy testaruda de edad avanzada recibe a su hija Clara (Marta Etura) en su casa. Esta le cuenta que se encuentra en un punto bajo en su vida económicamente hablando, su reciente divorcio le ha dejado sin blanca y su sueldo de enfermera no es suficiente para cubrir los gastos de su piso en Madrid, por esa razón se ve obligada a vender el piso en el que vive su madre, María Ángeles, no sin antes ofrecerle dos opciones: establecerse en una residencia en Tánger o ir con ella a su piso de Madrid.
Con dolor venden todos los muebles a un anticuario y María Ángeles se resigna a instalarse en una residencia pero en conclusión, la vida de residencia no es para María Ángeles. La señora decide volver a su bello hogar y llenar el vacío piso con sus muebles de siempre, pero no es tan fácil decirlo como hacerlo. María Ángeles pronto se queda sin dinero para recuperar sus muebles y decide montar un pequeño negocio en su casa en la que se encuentra con reacciones inesperadas y un amor lleno de sensualidad y pasión.
Antes de recuperar su vida, María Ángeles recibe una visita del vendedor del piso avisando de que ya ha encontrado un comprador y el lugar debe ser vaciado inmediatamente, para colmo, su hija, Clara, reaparece descubriendo el negocio de la madre y declarando que pretende firmar todo el papeleo ante el notario y así ceder el piso al futuro inquilino.
Calle Málaga es una lección hecha película sobre la belleza de la vida, la sensualidad y el enfrentarse a las adversidades siendo una mujer fuerte y sensible al mismo tiempo.

Mientras que la película nos inunda con bellos planos en los que vemos detalladamente la tranquila vida de María Ángeles, yo solo puedo pensar en que la elección de Carmen Maura como protagonista es extremadamente certera, ya que hay pocas mujeres que lleven tan claramente el título de mujer fuerte, sexy y dulce al mismo tiempo. Esta combinación de cualidades hace que muchas veces dejes de ver a María Ángeles y veas una mezcla de Maura con esta, lo cual resulta muy interesante y adictivo para la vista, por no mencionar lo elocuente y agradable que resulta para la evolución narrativa de la historia.
Podría quejarme y decir que he echado en falta la oportunidad de conocer un poco más a personaje de Clara, ya que en un momento de la película deja claro que desde los 16 años nunca ha pedido ayuda a sus padres. Eso me hace tener mucha curiosidad sobre cómo es su actitud frente al mundo y los problemas que se le presentan.
Pero a pesar de eso Calle Málaga es una bella expresión de cómo madurar siendo mujer sin dejar que la edad y estereotipos malignos que vienen de manos de esta hundan al personaje, es decir, María se convierte en un referente de cómo crecer con dignidad y con carácter.