InicioBlog"Aves de corral": La trama como pollo sin cabeza

«Aves de corral»: La trama como pollo sin cabeza

Tienes que leer

Ana Hernando
Ana Hernando
Periodista y comunicadora audiovisual madrileña con más de 7 años de experiencia en programación y contenidos de televisión. Especializada en contenidos de ficción.
Publicidad
Publicidad

El largometraje, que cuenta con un reparto coral de actores de primer nivel como Pedro Casablanc, Diego Anido o Antonio Durán, entre otros, se estrena el hoy, viernes 6 de marzo en cines.

La sinopsis: Una disparatada banda criminal espera en la caja de un camión, aparece un chico con unas barras de pan, al principio le quieren matar, luego le hacen parte del plan El objetivo es acabar con el jefe del CNI, pero este ha muerto, entonces van a por su mano derecha, que ahora cohabita con la familia de su exjefe, quien va a pasar un fin de semana –y de paso, presentar a su novia ante la insistencia de esta y la negativa de él- a la casa rural familiar. Paralelamente, unos jóvenes van de excursión al campo. Y paralelamente, el primo del verdadero chico que tendría que ir con la banda criminal va a arreglarle un sofá a un turbio empresario.

La historia parece improvisada y no queda claro qué nos pretende contar. A medida que esta avanza, pierde solidez dramática ante los cubos y cubos de información inconexa que, como si fuese pienso, ofrece al espectador.

La trama se estanca a lo largo de la película. Los diálogos fuerzan un tipo de comicidad casposa, escatológica y desfasada, parecen de relleno y pretenden emular a los del cine de Guy Ritchie o Tarantino, sin conseguirlo.

«Aves de Corral» es la primera película de Antonio Vicent

Los personajes necesitan más cocción. A pesar de estar interpretados por un elenco solvente, están construidos de forma superficial; hablan mucho pero dicen poco. Sus acciones no siguen ninguna lógica interna, no quedan claras sus motivaciones, ni por qué actúan como lo hacen, muchas veces de forma incoherente.

La banda de criminales, que pretende emular a la ingeniosa y heterogénea banda de Reservoir dogs, carecen -desde el guión- de la complejidad psicológica y del profundo pasado dramático necesario para ser considerados auténticos villanos. Son tan hiperbólicamente violentos e inestables que rozan lo caricaturesco. Tampoco hay diferenciación entre ellos más allá de las actuaciones, y es que presentan todos la misma voz narrativa pero ningún arco.

Aves de corral, cuya trama de estanca a lo largo de la película, no termina de asentarse ni en el thriller ni en la comedia. A pesar del original argumento, es disuasoria por la acumulación de diálogos forzados e idas y venidas en la historia que, lejos de sorprender, desconciertan. La subtrama del sofá está más hundida que el mueble que en la historia pretenden reparar. El final; igual de aleatorio que el desarrollo.

Por último, ¿por qué el título Aves de corral? Más allá de los cuchillos de sus personajes, el guion no justifica este. En cualquier caso, el público no lo somos.

Publicidad
Contenido patrocinado

Últimas entradas

«9 lunas»: la importancia de los pequeños gestos

En la semana del Orgullo se estrena una película que muestra la diversidad afectiva a la que ya deberíamos...

1 COMENTARIO

  1. Los personas hablan pero no dicen como esas aves que permanecen en el corral jugando a ese juego ( intencionado y hecho de forma muy elegante) – el cierre final con su voz en off explica todo!
    Que sea incómodo, y no fácil de digerir no implica que sea malo.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Escribe tu comentario!
Por favor introduce aquí tu nombre

Publicidad

Más artículos como este