«Solo pienso en ti», la ópera prima de Hugo de la Riva, se presentó el martes 18 de marzo, en el Festival de Málaga con la presencia de Víctor Manuel. El documental nos sumerge en la historia real que inspiró la mítica canción «Solo pienso en ti», compuesta por Víctor Manuel en 1979. Antes de su estreno en Málaga, tuve la ocasión de charlar con Hugo de la Riva.
Antes de comenzar a preguntarte por el documental «Solo pienso en ti», sobre la canción de Víctor Manuel que se estrena en el Festival de Málaga, me gustaría empezar sabiendo un poco tus inicios en el mundo cinematográfico.
Bueno, yo empecé muy joven y yo creo que ya de alguna manera, sin saberlo, de alguna manera ya hacía cine, aun sin las cámaras y demás, pero sí que intentaba que todas esas películas que veía yo en la pantalla, normalmente suelen ser en televisión, yo era muy niño, pues llevarlo un poco más allá y sacarlo a la calle. Y al final con los amigos del barrio, pues organizar juegos siempre basados en historias, a las cuales yo creaba sus mapas del tesoro, sus elementos que luego descubrí que eran adrezo de cine, pero yo ya luego trabajaba con muñecos, con pastelina y demás, porque me encantaba el contar historias. Yo creo que nació un poco por ahí la cosa.
Luego viendo un making of de La amenaza fantasma de Star Wars pues vi que había gente que trabajaba haciendo paquetas, haciendo marionetas, escenarios, y eso me chifló porque a mí siempre me ha encantado trabajar con las manos, dibujar, pintar, moldear, y entonces encaminé mis pasos a parte de las artes. Y ya un poco allí fue donde descubrí que todo eso mezclado, si mezclamos todas las artes, mezclamos la pintura, la iluminación y la fotografía de una pintura, esa luz que transmite, ese volumen, ese revieve, la música por otro lado, pues si lo conjugamos todos aparece el cine. Y decidí encaminar mis pasos hacia ahí, empecé a hacer cortos amateur con amigos, con los medios y recursos que tenía, que no eran muchos, y poquito a poquito fui dando pasos de manera autodidacta hasta que empecé a hacer proyectos con un poco más de envergadura. Toda esta parte documental pues también venía un poco con las historias, al final algunas eran reales, otras eran cortometrajes documental, tenemos hecho un par de ellos, pero nunca había trabajado en el formato largo documental. Y entonces esta ha sido como mi primera incursión y la primera vez que lo abordo.
Cuando ves terminado tu primer corto ¿qué sensación tienes?; ¿es cuando te das cuenta de dedicarte al mundo cinematográfico? o ¿fue más adelante?
No, no, no, fue algo bastante orgánico. De hecho terminarlo no supuso ningún tipo de hit o de sensación de que algo concluyese, hubiese que tomar decisión con respecto a todo lo que había conducido hasta ese punto, todo el trabajo. Se enlazaba una cosa con la siguiente de una manera muy lineal, casi parecía todo piezas de un mismo camino, y sin darte cuenta, porque me encontraba ya que tenía cuatro o cinco cortos hechos con amigos y demás, y en todo este ir avanzando eres como una pelota que tiras por un acantilado y vas pegándose a cosas y vas adquiriendo conocimientos, sin darte cuenta, y a lo mejor cogiendo un poco de velocidad a medida que la pelota es un poquito más grande. Pero no hay un ejercicio consciente de decir, esto me ha gustado, voy a continuar haciéndolo o no me ha gustado y tal. Ha sido todo como muy natural, también es que no he entendido otra manera de hacer las cosas, entonces…
Después de realizar varios cortos, llega la oportunidad de grabar tu primer documental, «Sólo pienso en ti», sobre la historia detrás de la canción de Victor Manuel, ¿Cómo surge la idea?
Bueno yo en todo este camino he intentado no parar de tener proyectos y porque también un poco entiendo así la vida, es algo que necesito hacer, y en el camino coincidí en un rodaje de un proyecto en el que yo también coproducía con Gabriel Castaño, hablábamos un poco en los ratos muertos de muchas cosas, y en una de estas me comenta que había visto mis cortometrajes y que creía que mi estilo narrativo podría encajar muy bien con una historia que él tenía en la cabeza y que le gustaría contármela, entonces me estuvo relatando todo lo que había detrás de la canción, que yo conocía de haberla oído seguramente a mis padres o al entorno de mis padres, incluso el estribillo lo tenía memorizado, pero nunca había parado a escuchar la letra de la canción. Para mí era una historia de amor, una canción de dos personas que se enamoraban, y entonces cuando me cuenta todo este relato que hay detrás, pues me quedo fascinado porque, claro, hay un giro dentro de mí que dice, ostras, realmente aquí hay algo muy potente que poder contar, que poder transmitir.
Él me dice que cuenta con el beneplácito de Víctor Manuel para poder hacerlo y poder entrevistarle, nos reunimos con él y nos dijo que siguiésemos la pista del centro de Promi y de la figura de Don Juan Pérez Marín, algo que nosotros todavía en ese momento en nuestra estructura estaba fuera de radar. Y bueno, fue conocer la historia de esta persona, de todos sus hitos, sus logros, cómo consiguió luchar por los derechos de las personas con discapacidad en una época muy oscura, mucho más oscura que la que vivimos, y enseguida lo vimos muy muy claro. A través, luego también con ayuda de Ana Liébana, que es guionista del documental, construimos una estructura de tramas paralelas, con idas y venidas en la narración, porque de alguna manera eran dos personajes muy potentes que luchaban por sus ideales y cosas muy parecidas, y en esa historia llega un momento en el que se fusionan en una única historia. Cómo se retroalimentan esas dos tramas nos parecía muy interesante.
Aunque se centra en la historia de la canción el documental también repasa la figura de Victor Manuel como artista y su biografía ¿desde un primer momento esa era la idea, o fue evolucionando a eso?
No, desde el primer momento la idea de Gabriel estaba muy clara, había que contar la historia de amor de estas dos personas, que se enamoraron en un centro de discapacitados en un pueblo de la provincia de Córdoba, y de cómo tuvieron que luchar para convencer a la iglesia y demás. No sabíamos muy bien qué se escondía detrás de esa historia, porque todavía no habíamos empezado en la fase de documentación, pero sabíamos que había una historia potente. Entonces fue Víctor el que nos dijo, indagad con ahincó en la figura de Don Juan Pérez Marín, porque más allá de los dos protagonistas, de Antonio y de Mariluz, su historia, la vida personal, el periplo y la lucha de Don Juan Pérez Marín, no solamente es interesante, sino que explica mucho de cómo se pudo conseguir todo. Entonces ya el proyecto nació sin pretender ser una historia sobre la vida de Víctor Manuel, o solamente centrado en la canción y en cómo se compone y demás, porque al final uno se da cuenta de que esa inspiración que tiene Víctor nace de una energía muy parecida a la que tenía también Don Juan Pérez Marín, que era el luchar por los derechos de otras personas y darles visibilidad. Entonces de algún modo encontramos ahí un nexo de unión muy potente, de ahí que luego esas dos tramas tengan su propia personalidad, su propio protagonismo.
A la hora de contactar, de poneros en contacto con la asociación Promi, es cierto que ya les habían hecho entrevista y algún reportaje pero ¿tuvisteis algún tipo de impedimento o desde el primer momento aceptaron las entrevistas, que se grabase?
No, no, la verdad es que inicialmente Gabriel tuvo con ellos un par de reuniones, luego tuvimos una presencial y ellos siempre estuvieron muy a favor. Están acostumbrados también a que de alguna manera se hayan acercado a lo largo de todos estos años periodistas a escribir artículos, porque su historia, aunque todavía un tanto desconocida, ha trascendido varias veces en diferentes medios. Lo que no se conoce tanto es cómo se produjo y cómo se pudo dar, más allá de que se les conozca un poco a ellos. Y siempre estuvieron, el centro siempre ha estado apoyándonos, de hecho ha sido un aliado indispensable. Sin su colaboración hubiese sido muy difícil. Contamos con una cantidad de metraje de archivo de entonces brutal y muy potente que hemos podido conseguir gracias a que ellos han removido cielo y tierra.
En el documental hay una mezcla de imágenes de archivo con testimonios actuales que para poner en contexto son muy útiles, porque ayudan a entender mucho más la historia.
Sí, sobre todo la época, porque al final en los 70 todavía en España habían cosas que son muy diferentes a las de hoy, por desgracia hay otras que no lo son tanto, pero por lo general sí que te empapas de esa esencia setentera, de esa manera de vestir, de esas texturas, de esos colores, de cómo se graba entonces. Y esa cantidad de metraje de la vida personal de estas personas, verlos hablar, verlos interaccionar en momentos muy clave de sus vivencias que fueron grabadas, es brutal. Hoy es muy sencillo sacar un teléfono móvil y grabar una imagen y grabar un momento, pero en aquella época no lo era tanto. Y sin embargo hay momentos muy importantes que sí que están registrados y que nos parecieron maravillosos. Esto fue gracias a PROMI, que como digo, a través de sus colaboradores y sobre todo las acciones de Manolo que se encargó́ durante muchos años de custodiar ese material, ha sido posible poder rescatarlo y digitalizarlo para tenerlo para el documental.
Durante el rodaje, mientras hacías las entrevistas y se desarrollaba el documental, no se si eras conocedor de este tipo de historias, de cómo había una época donde estas personas con discapacidad tenían un trato vejatorio, incluso por parte de la familias que prácticamente las escondían en sótanos.
Sí bueno, sí que yo tengo el recuerdo de haber oído cosas, sobre todo en los pueblos, yo soy manchego, y de un lado y de otro, al final siempre se comentan cosas, de niño oyes, pero claro, cuando te enfrentas ya de adulto a esta realidad y conoces los detalles de cómo se producía, por qué se producía, pues es muy duro, claro. Estamos hablando de personas que en sus propias familias muchas veces no tenían a esos aliados que son necesarios y que te cuidan. Al final en la vida cuando uno viene parece que lo único que le cobija del exterior es la familia y cuando ni la familia te muestra y te esconde tenían que ser auténticas pesadillas, algo horrible. Por eso la labor de estas personas fue tan importante para darles visibilidad y para que de alguna manera pudiesen tener los mismos derechos.
Y yo creo que lo que pretendemos contar en el documental es que de manera consciente o de manera inconsciente ambos elementos, tanto la lucha de Don Juan Pérez Marín como la canción de Sólo pienso en ti de Víctor Manuel consiguieron dar esa visibilidad necesaria para que un primer paso pudiese ser posible y a raíz de ahí ya hemos ido dando otros tantos y quedan muchos todavía por dar, pero cambió mucho porque al final una canción tan popular que hable de una cuestión tan alejada y fuera de foco hace que todo el mundo preste un poco más de atención y sea un poco más sensible.
Hablando de la figura de Víctor Manuel, el documental repasa su trayectoria y como tiene que exiliarse a México junto Ana Belén por la censura, y cuando vuelve después, le cuesta mucho volver hacer canciones, hasta que hace Sólo pienso en ti. Entonces se puede ver cierta similitud, separando las circunstancias, entre la censura que sufría Víctor, con la que sufrían estas personas con discapacidad.
Sí, bueno, realmente la estancia de Ana y de Víctor en México no era tanto que tuvieron que irse, sino que no les permitieron regresar. Y una vez que vuelven y consiguen estar aquí, pues claro, veto absoluto y todas las dificultades del mundo para poder seguir ganándose la vida con su oficio. Al final, bueno, es verdad que era una España en la que ponían a quien querían a la vista y a quien no, pues no. Y a nivel social muchas veces, no solamente institucional, la gente también, y el propio pueblo, a veces puede llegar a ser muy cruel según las dinámicas que se puedan llevar. Cuando algo no lo conoces, pues siempre te parece o vergonzante o a lo mejor te puede parecer más difícil de gestionar.
En este caso la discapacidad no se sabía por qué venía, se le daba a veces una explicación religiosa. Y ante ese temor y esa vergüenza, pues no es que fuese algo consciente, sino el mal por el mal, sino realmente la vergüenza ante qué habremos hecho nosotros para recibir este castigo divino. Ese yo creo que era el motivo principal por el que muchas familias se avergonzaban de tener un hijo con discapacidad.
Y a la hora de rodar de contra dos historias separadas, pero que se encuentras y tienen un punto en común que es la canción ¿cuál dirías que ha sido a la hora de rodar, grabar, las dificultades que has encontrado? O igual ha ido todo bien rodado y no has tenido ningún tipo de improviso.
Bueno, al final llegamos a una historia cuya principal dificultad es el paso del tiempo. Ocurre muchas décadas atrás y muchos de esos elementos cuestan de volver a poner sobre la mesa para que tengan ese impacto y que se entienda la importancia de cómo se tenía. También la importancia de entender la década y de recrearla. Por suerte, Víctor tiene una memoria extraordinaria, una memoria de elefante, se acuerda prácticamente de todo, a través del relato de sus compañeros y amigos, que no tanto por figuras mediáticas sino a lo mejor también porque conocen su historia muy de cerca, podían relatarnos lo que significaba la censura, por ejemplo, a un artista, no solamente a él, se censuraba a diestro y siniestro. Y luego también la suerte de poder tener a los protagonistas que lo vivieron, que estuvieron allí en todos estos acontecimientos, los trabajadores de Promi que vivieron todo el periplo, toda la historia de estas personas que hacían no deja de ser una vida, la vida de una pareja.
Y sus dos protagonistas, de Antonio y de Mariluz. Hablar con ellos podía parecer como un ejercicio de memoria, se acordarán o no se acordarán, pero lo vívido que lo tienen todo daba la sensación de que casi te lo transmitían con la misma intensidad como si hubiese ocurrido la semana pasada. Y eso te hacía un poco transportarte en el tiempo y poder pisar durante unos segundos esa época y poder contarla, intentar transmitirla dentro de este documental, que esperamos que sirva también un poco como ejercicio de reflexión sobre cuánto hemos cambiado y cuánto nos queda todavía por cambiar.
Hablas de reflexión y de cuanto nos queda por cambiar. Han pasado bastantes años y en algunos aspectos, como tú has comentado antes, se habrá cambiado, en otros parece que no tanto. Como alguien relacionado con el mundo de la cultura ¿sientes que la censura sigue presente hoy en día aunque igual de otra manera y no como antes?
Sin duda, yo creo que ahora vivimos también con otro tipo de censura diferente, pero que al final provoca los mismos efectos, que es el no poder transmitir una información o expresar una opinión. Todo ha cambiado mucho, la manera de comunicarnos, la manera de poder expresarnos. Por desgracia, yo creo que hemos caído de un tiempo a otra parte en otro tipo de censura y sigue existiendo. Los motivos que empujaban la censura del régimen de Franco, que seguía un poco más el control y la continuidad, quizá gubernamental, no lo sé.
Claro, es un tema muy complejo, porque hoy por hoy ya digo que así que publicar un tuit o subir una publicación puede generarte una serie de problemas en función de cómo lo estructures. La censura va a ser complicado, creo, poder gobernarla de alguna manera para poder quitárnosla del medio. Quizá ahora está más autoimpuesta o controlada por otros entes, quizá ahora el poder esté más en la fuerza digital y no tanto en los gobiernos pero bueno. Supongo que a la época tiene sus complicaciones y sus singularidades, ahora vivimos otra competencia diferente y dentro de un tiempo se verá con más perspectiva quizá de la que tenemos ahora y se podrá analizar con más detenimiento. Es un tema complicado.
Después de todo, gracias a organizaciones como Promi y a historias como la de Antonio y Mariluz, las personas con discapacidad pueden llevar una vida normal y no tenerse que esconderse, y el documental que también sirve de altavoz, pero ¿no sé si crees que este tema en ciertos aspectos sigue siendo un poco tabú?
Sí, yo creo que sí. Se ha conseguido mucho porque veníamos prácticamente del medievo y no hace tanto, hablamos de 40 años aproximadamente, o 50 años, y ahora la cosa está muchísimo mejor, pero todavía queda mucho, fruto del desconocimiento, fruto de ese concepto social de lo que debe de ser normal y de lo que no lo es, y todo lo que se sale un poco de esa definición se mira con recelo. Entonces bueno, quizá nos toca trabajar mucho para que esa normalidad abarque a muchos más aspectos de la vida, de la manera de ser, del físico, de la manera de vivir, para poder ser todos más iguales de verdad.
Para terminar acabas de terminar el proyecto, todavía tienes que estrenar el documental en el Festival de Málaga, pero ¿tienes en mente ya futuros proyectos te vas a tomar un descanso?
Sí, estamos rodando, prácticamente coincidieron en el tiempo, dos rodajes. Lo que pasa es que el segundo tiene otro calendario, vamos a intentar terminarlo para seguramente el primer semestre de este año. Es un documental sobre la figura de Juan Ramón Amores, que es senador y alcalde de La Roda, y que nosotros sepamos es el primer senador con ELA que hay en el mundo, y hablamos un poco de toda su vivencia y de la enfermedad, de cómo de alguna manera es una lucha todavía por desbloquear con muchos hitos importantes. En algún punto hemos tenido que acelerar la maquinaria para pegarnos a la actualidad, ya que hace no mucho se aprobó en el Congreso y después en el Senado, por fin, la ley ELA, que ayuda mucho a las familias y a los enfermos de ELA y quisimos estar presentes en eso y acompañar a Juan Ramón en sus vivencias y es un poco lo que vamos a dedicar también en los esfuerzos, aparte de promocionar solo pienso en ti, terminar el rodaje del Alcalde que se llama así, como él se autodenomina, y con mucha ilusión también por contar otra historia de su operación muy conmovedora pero también muy inspiradora.