Sala 1 de los Cines Verdi de Barcelona, 19 de diciembre de 2024.
El cine está abarrotado. No cuestiono el interés del público hacia el cine documental, pero todos sabemos que la gran razón de este cúmulo de gente es la presencia de Antón Álvarez, más conocido como C. Tangana. No les culpo, es más: formo parte de ellos. De un modo u otro, acabaría viendo La guitarra flamenca de Yerai Cortés, pero… ¿en un preestreno? Lo dudo. La presencia del genio detrás de El Madrileño, uno de los grandes álbumes de la España contemporánea, me invita a hacer el esfuerzo y unirme al gentío que se reúne en la sala 1 de los Cines Verdi de Barcelona. Aunque el artista estará presente únicamente en mi sala, 70 cines de toda España cuentan con una señal en directo vía streaming para poder seguir el coloquio posterior a la proyección. Un evento multitudinario a la altura de las circunstancias.
La proyección está precedida por un breve vídeo de presentación a cargo de Antón Álvarez, director de la obra, y Yerai Cortés, protagonista absoluto de la función. La posterior hora y media será un viaje al corazón del flamenco, la cultura gitana y el valor humano del arte. La guitarra flamenca de Yerai Cortés reflexiona sobre el poder redentor de la música a través de la historia de uno de los guitarristas más célebres de la nueva era del flamenco. Yerai Cortés necesita la guitarra para expresar su dolor y darle una nueva vida a través de la belleza y el arte. El documental retrata la vida de Yerai Cortés a través de la relación con su entorno, su vida familiar y un don innato para tocar la guitarra. Para ello, el director convierte la cámara en un personaje más que participa activamente en todas las escenas, moviéndose entre los bailaores y plasmando la vida gitana en su máximo esplendor. El poderío audiovisual de la obra genera una experiencia sumamente pegajosa que se incrusta en la psique del público y obliga a que película/espectador convivan varias horas después de haber finalizado la función.
Una vez los títulos de crédito finalizan y se encienden las luces del cine, suben al escenario Antón Álvarez, Yerai Cortés y Cristina Trenas, productora de la película. A lo largo de los posteriores 50 minutos, contestarán algunas de las preguntas de entre las más de 1.200 que han realizado los espectadores desde los 70 cines que siguen el evento por streaming. Entre ellas, una pregunta sobre una potencial colaboración musical entre Antón y Yerai que se antoja complicada dada la apretada agenda de ambos artistas. Por otro lado, un espectador un tanto desubicado pregunta por el motivo detrás de la presencia de un cohete en el póster de la película (digo desubicado porque la respuesta a esa pregunta se da en los primeros cinco minutos de la obra). Otros inquietos asistentes se interesan por las anécdotas divertidas del rodaje, el tiempo que les ha ocupado el mismo (cuatro años de rodaje, ni más ni menos) o las referencias artísticas tanto del realizador como del guitarrista.
Finalizada la ronda de preguntas, los célebres invitados de la noche desfilan hacia la salida ubicada junto al escenario. Por nuestra parte, el cúmulo de gente abandonamos la sala a través de la entrada principal.
No sorprende este paso en la carrera de Antón Álvarez. Aunque sus inicios en el mundo de la música estaban claramente marcados por el rap, el trap, el reggaeton o el pop latino, sus últimos años lo han convertido en un referente del panorama músical español gracias a El Madrileño, un proyecto que le debe mucho al flamenco y el folklore español y latino. Esta nueva etapa lo ha convertido no solo en una pieza angular de la música española, sino también en un referente de la industria de la moda y el cine.
La guitarra flamenca de Yerai Cortés es la tercera incursión de Álvarez en el mundo del cine. Tras actuar en Un año, una noche de Isaki Lacuesta y ser la razón de ser del documental Esta ambición desmedida, el artista dirige su primer proyecto con una gran personalidad que invita a pensar que estamos tan solo ante una ópera prima de una carrera larga y fructífera. Aunque la figura de Yerai Cortés rebosa carisma, el verdadero protagonista de la función es un Antón Álvarez que se consagra como el artista más polifacético y prometedor de toda España con una obra que supone un nuevo triunfo en su impresionante trayectoria.