El morboso atractivo del true crime es algo ha dejado de ser una moda, para convertirse en sustento de nuestros más oscuros deseos. «Descifrando a Susie», con un punto de vista mordaz, y a ratos delirante, somete a escrutinio que ocurre cuando se experimentan las tragedias de otras personas, en un afán por conseguir éxito y notoriedad. El debut cinematográfico de Sophie Kargman, que se expande a partir de su cortometraje del mismo nombre, juega con los peligros que surgen cuando el voyeurismo se convierte en obsesión, y termina en una forma de interferir en la vida de los demás.
Primero fueron aquellos sonrojantes telefilmes de sobremesa, mas tarde llegaron las docuseries que poco a poco se han convertido en un género en sí mismo de gran éxito. Con el boom de los podcasts, primero en Estados Unidos, se encontró otra vía para sacar a la luz casos de crímenes reales con los que alimentar el interés del gran público. Por último, el mundo de las series se presentó como el lugar perfecto para contar estas historias, ya sea de una forma realista o como sátira de una obsesión, a veces insana. En este último grupo destaca la popular serie Solo asesinatos en el edificio, en la que el trío protagonista, obsesionado con los podcast de crímenes reales, acaba protagonizando el suyo propio.
Descifrando a Susie, aunque cuenta con algún punto en común con la serie de Hulu, se centra en explorar otros territorios que la ficción creada por Steve Martin elude en pos del espectáculo. La película de Sophie Kargman nos presenta a una aspirante a detective aficionada, a medio camino entre Nancy Drew y Verónica Mars. Susie (Kiersey Clemons) es una joven inadaptada que es presentada inicialmente como una niña precoz, sentada junto a su madre, Anne (Jammie Patton), mientras ambas leen novelas de detectives y nuestra intrépida protagonista resuelve el crimen antes de llegar al final. Un conmovedor montaje muestra a madre e hija, compartiendo su pasatiempo a medida que pasan los años. El presente, sin embargo se presenta desalentador, con la madre enferma, mientras que Susie la cuida diligentemente, y compagina sus estudios universitarios con su propio podcast dedicado a los crímenes reales, que no es precisamente un éxito.
Desde el principio, Descifrando a Susie parece evocar el tono de esas novelas de misterio apropiadas para niños al estilo de Nancy Drew. El diseño de producción de Adam Reamer sugiere inocencia a través de los tonos y colores en los que transita nuestra protagonista. Desde la hamburguesería donde trabaja a la comisaría donde ayuda como becaria. Su habitación es reflejo de su personalidad, meticulosa, organizada, y sobre todo obsesiva. Su inocencia es un rasgo más de un personaje inadaptado, aislado socialmente, que no solo es una torpe conversadora, sino que como detective aficionada no ha conseguido que nadie sintonice el podcast en el que vierte su corazón y su alma. Angustiada por la falta de oyentes, la solitaria e inadaptada Susie verá su gran oportunidad para triunfar, a raíz del secuestro de Jesse (Alex Wolff), uno los estudiantes más populares del campus, hijo de un magnate inmobiliario local y gurú de la meditación convertido en estrella de internet.
El peligro de las redes sociales y la salud mental
A partir de este momento se produce un punto de inflexión en la película, con la investigación del secuestro, y que irá desencadenado una serie de sucesos inesperados. Para Susie solo hay un objetivo, pero ¿hasta dónde será capaz de llegar con tal de conseguirlo? Descifrando a Susie explora la intrincada personalidad de la protagonista, y como tal vez no es tan inocente como el primer acto de la película sugería. El tono amable y soleado del relato cambia y explora la alienación en la que vive gran parte de la sociedad actual. Susie tienes sus propios intereses, condicionados por su propia inadaptación que la lleva a recorrer caminos cuestionables. La sólida actuación de Kiersey Clemons dota a su personaje de una mezcla de inocencia y determinación, que provocan en el espectador empatía y preocupación a partes iguales. Es ella la que impulsa la historia hasta su conclusión, mientras vemos como la madeja del caso que investigaba se irá enredando sin remisión.
Descifrando a Susie no es solo una sátira sobre los podcast de crímenes reales, sino que se ceba con la hipocresía de las redes sociales, y explora sin tapujos la cultura de la falsa popularidad y nos recuerda que todos llevamos una máscara (a veces, más de una) que nos separa de los demás. Algo que no solo está representado por el personaje de Susie, sino por el resto de los que acompañan a la protagonista. Desde Jesse que es pura apariencia y que vive preocupado por perder seguidores en redes sociales, pasando por la compañera de trabajo de Susie en la hamburguesería (Rachel Sennott), hasta llegar al jefe de ambas (Ken Marino), cuya personalidad obsesiva oculta un oscuro secreto.
En resumen
Descifrando a Susie no es una película perfecta, y sufre ciertos altibajos que condicionan el resultado final. Sin embargo, la ópera prima de Sophie Kargman consigue engancharnos, sobre todo gracias a la actuación de Kiersey Clemons, cuyo magnetismo atrapa nuestra atención desde el principio. Su personaje está lleno de matices y el relato tiene los suficientes giros, como para no dejar de sorprendernos según avanza la historia. Aquí no encontrarás una historia sobre encontrar al culpable, pero si te enfrentaras a un thriller con toques de comedia negra, que nos recuerda que conseguir lo que deseamos no siempre viene acompañado de nuestra felicidad.
