Es cada vez más común, especialmente dentro del cine indie, tratar temáticas como las distintas parejas que se tienen en una vida, la maternidad o la masculinidad tóxica. Temas que, hasta hace no mucho, se trataban muy poco y de forma claramente superficial y que es ahora, gracias al evidente cambio social que se está produciendo, que comienzan a tocarse con muchísima más profundidad, delicadeza y sensibilidad. Este mismo año hemos tenido en cartelera películas como la fantástica «Cinco lobitos» -una de las grandes candidatas a los Goya del año que viene- para hablarlos de la maternidad y sus distintas formas. O la irregular pero muy interesante «Men» de Alex Garland, donde se trataba el tema de las múltiples masculinidades y sus diferentes representaciones.
El pasado viernes 14 de octubre llegó a nuestras pantallas de cine la nueva película de Jaime Rosales (Petra, Hermosa juventud) llamada Girasoles silvestres que nos cuenta la historia de Julia, una joven de veintidós años, con dos críos pequeños, y que intenta conjugar su vida como mujer soltera que quiere tener una relación estable con la importancia de elegir bien a quién introduce en su entorno familiar donde sus hijos son el centro de todo su mundo y cualquier «extraño» que ella elija va a tener que convivir con ellos.
La película es bastante detallista en lo que quiere narrar y dedica una buena cantidad de tiempo de la cinta en presentarnos a los personajes y sus distintas capas. No solo el de Julia, al que da vida una espectacular Anna Castillo que está absolutamente maravillosa y que es claramente el que más desarrollo con diferencia tiene, sino que también dedica bastante metraje a presentarnos a sus distintos intereses amorosos/parejas estables que pasan por su vida. Desde el típico chaval de barrio que se pasa con alcohol y drogas hasta a otros perfiles mucho más comunes y menos llamativos. Esto lo hace, más que probablemente, porque también quiere hablarnos de los distintos tipos de masculinidad y de cómo muchos hombres afrontan una relación con alguien que ya tiene hijos (o afrontan su propia paternidad). Además, toda esta presentación y desarrollo de personajes siempre va de la mano del personaje de Julia que es el que, obviamente, vehicula todo el largometraje.
Huelga decir que Girasoles silvestres no deja de ser una película sobre la vida de su personaje central, en este caso Julia. Y, por lo tanto, es a ella a la que vamos a ver «crecer» y desarrollarse durante toda la película. La cinta, para llevar a cabo su construcción de personaje, va usando elipsis en puntos concretos de la película. Y, quizá, ese es su gran talón de Aquiles. Las elipsis, al menos a mí, me han parecido excesivamente abruptas. Entiendo que el director pretende abarcar un gran periodo de tiempo en la vida del personaje y que, por lo tanto, está obligado a utilizar este recurso para que el metraje no se le vaya de las manos. Pero es cierto que algunas de las transiciones entre un momento temporal y el siguiente, a mí se me han hecho excesivamente chocantes. Corriendo el riesgo de casi sacarte como espectador de la historia que te está contando.
Si no me he salido de la cinta es porque tiene un guion tan potente y una interpretación femenina tan buena que he estado completamente atrapado y a merced de lo que me querían contar. Cosa que no deja de ser muy meritoria. Además, sin entrar en spoilers, tiene un plano final tan bonito y bien pensado que es fácil caer rendido ante él y olvidarse de cualquier posible defectillo que pueda arrastrar la película en los minutos previos.
En definitiva
Estamos ante una propuesta que no tiene pelos en la lengua y que no duda en poner sobre la mesa y explicarnos, a través de sus personajes, temáticas sociales que están más que presentes en nuestro día a día queramos o no verlas. Y que tiene su principal baza ganadora en una actuación protagónica estelar que demuestra que Anna Castillo sigue en absoluta plena forma para levantar cualquier papel que le den. Si os gustan este tipo de películas tan centradas en «la vida» y en cómo somos las personas, es más que recomendable su visionado.