La Comisión Nacional de la Competencia (CNC), presidida por el ex diputado socialista Luis Berenguer, ha lanzado una auténtica carga de profundidad en pleno enfrentamiento entre los grupos Mediapro y Prisa por el control de la televisión de pago, tras la aprobación de Gol TV, que acababa con la situación de explotación en solitario de la plataforma de pago de Canal Plus.
El esperado informe sobre la Ley Audiovisual critica duramente y considera ilegales algunas de las medidas claves introducidas por el Gobierno en su texto y que habían causado el enfado de los altos ejecutivos del Grupo Editor del diario El País y Canal Plus, tras la ruptura de la fusión anunciada entre ambos grupos empresariales.
Cuatro son los puntos fundamentales de las críticas del informe de la CNC: la renovación automática y sucesiva de las licencias, las limitaciones técnicas a los codificadores para las emisiones de pago, la obligación de emitir más horas en abierto que en codificado y, finalmente, las funciones que se le quiere dar al Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA) sobre aspectos de competencia, como son las fusiones o las ventas del accionariado de las compañías.
En su demoledor informe, la CNC manifiesta que el sistema de renovaciones automáticas y sucesivas de las licencias de televisión digital terrestre (TDT) choca directamente con la legislación comunitaria, según las conclusiones del informe sobre el Anteproyecto de Ley Audiovisual que regula la televisión de pago efectuado por la Comisión Nacional de la Competencia.