Telefónica negó ayer que estuviera presionando al Gobierno para que promueva la fusión entre Vía Digital y Canal Satélite Digital, tal y como ha publicado Financial Times.
El salmón londinense, bajo el titular «Telefónica busca una fusión digital», ha difundido que los ejecutivos de la compañía sufren grandes presiones para detener las pérdidas en Admira, su división de medios, que alcanzaron los 347 millones de euros en 2001 y 627 en 2000. Esta sangría, según el artículo, puede detenerse con la unión de ambas plataformas. En este sentido, confían en que el Gobierno español deje de estar en contra de esta operación ahora que, tras el cierre de Quiero, ha quedado claro que la TV de pago debe reestructurarse para sobrevivir.
La redefinición del negocio audiovisual ha cobrado carácter de urgencia tras airearse el análisis de Merrill Lynch, que prevé que el beneficio de este primer trimestre de Admira caiga un 96%, situándose en 16 millones de euros. Financial Times, en su información, describe la cadena Vía Digital como una «trituradora de dinero» que registró unas pérdidas de 162 millones de euros en el ejercicio 2001.
Desde Canal Satélite se afirma, según difunde Europa Press, que no hay conversaciones con la plataforma rival y que el Gobierno nunca permitirá esta operación. Sin embargo, otras fuentes cercanas a la operadora aseguran que, precisamente, el Ejecutivo es el primer interesado en promover la fusión para despejar el complicado panorama de la TV digital en España.