Poco a poco se despeja el futuro de Quiero TV, la plataforma de televisión digital terrestre que desde su nacimiento ha estado acuciada por fuertes pérdidas.
Los principales accionistas de la empresa confirmaron ayer (último día posible) que acudían a la ampliación de capital por valor de 300 millones de euros para sanear la deuda de la empresa y dar vía libre a la entrada en el capital del fondo estadounidense Anschultz Investment. Del monto total de la ampliación, 192 millones de euros irán destinados a enjugar pérdidas y los restantes 108 millones servirán para capitalizar la deuda de los socios.
Tras el avance de ayer, el grupo Auna, en el que se agrupan empresas como Amena y Retevisión, ultima la venta del 49% de Quiero TV al fondo estadounidense, conocido por ser propietario de Los Angeles Lakers, la liga de hockey de este país, el operador de telecomunicaciones KWest y por gestionar más del 20% de las pantallas de cine de EEUU.
Según los términos del principio de acuerdo entre Auna y el fondo Anschultz, cuando estén cerrados los tratos con los acreedores de la deuda de Quiero y se cuente con la aprobación de la Administración, el fondo tomará las riendas de la gestión.
Fuentes solventes subrayaron ayer que la solución a la crisis de Quiero TV obligará a sus dos competidores, Canal Satélite y Vía Digital, ambas plataformas por satélite, a mover ficha, lo que podría desembocar en la fusión entre las dos compañías.