El mayor conglomerado de medios de España, agobiado por su deuda, estudia diferentes opciones para reestructurarse y continuar adelante. Entre las opciones, declararse en bancarrota en EEUU o renegociar su deuda en España, ya sea en los tribunales o fuera de ellos, según adelanta el diario TheWall Street Journal.
De este modo, la compañía podría acogerse al capítulo 11 de la Ley de Bancarrota en EEUU, que implica la suspensión de pagos y la reestructuración de la compañía, de acuerdo con varias personas familiarizadas con el asunto.
En cualquier caso, puntualiza el periódico, todavía no se ha tomado una decisión, y la opción de reestructurar la deuda en España sigue en pie. En este caso, podría llegar a un acuerdo con sus acreedores o bien podría acabar en los tribunales, vía concurso de acreedores.
Las leyes de bancarrota y concurso de acreedores funcionan de manera diferente en Estados Unidos y en España, y no es extraño que grandes compañías de fuera de EEUU, pero que cotizan allí, estudien esta opción. El capítulo 11, al que se acogió Lehman Brothers, permite un mayor control de la empresa por parte de los directivos e implica una menor intervención judicial.
Las firmas de inversión que tienen en su poder partes de la deuda de Prisa (Silver LP capital Point, Monarch Alternative Capital LP, Knighthead Capital Management LLC y Davidson Kempner Capital Management LLC) han formado un grupo ad hoc que negocia desde hace unas semanas la reestructuración de la deuda.
Estas negociaciones van paralelas a las que mantiene la compañía con la banca europea sobre sus créditos, bancos entre los que se encuentran Santander, HSBC, CaixaBank y Natixis.