La ampliación de mil millones que financiará parcialmente la compra de Auna Telecomunicaciones será suscrita por las cuatro firmas de capital riesgo, que se harán con el 51,6% del accionariado y con la mayoría del consejo.
Los cuatro fondos de capital riesgo que se han aliado con Ono en la operación de compra de Auna Telecomunicaciones -JP Morgan Partners, Thomas H. Lee Partners, Quadrangle Group LLC y Providence Equity Partners- se harán con la mayoría del capital y del consejo de administración del nuevo grupo de cable creado tras la operación.
De esta forma, los cuatro socios norteamericanos pasarán, en la práctica, a tener el control de casi todo el mercado de cable español, con las excepciones de Euskaltel (País Vasco), TeleCable (Asturias) y Grupo R (Galicia).
Esta situación será consecuencia de la ampliación de capital que realizará Ono por valor de unos 1.000 millones de euros, que será suscrita por los cuatro grupos financieros estadounidenses. Esta ampliación otorgará a los nuevos socios, de forma conjunta, el 51,6% del capital de Ono. Los accionistas actuales se diluirán proporcionalmente hasta pasar a controlar entre todos el 48,4% restante.
OPV a la vista
El objetivo claro de todos los accionistas -nuevos y antiguos- es lograr que el nuevo grupo unificado esté en condiciones de salir a bolsa en una fecha cercana, a finales de 2006 o principios de 2007. Antes de esa operación podría intentar completar aún más su presencia en España con la posible compra de Telecable, el grupo asturiano controlado por la eléctrica Hidrocantábrico, propiedad de la portuguesa EDP.
Sin embargo, no todos los accionistas antiguos acompañarán a Ono. Bank of America, uno de los accionistas históricos del grupo, ha decidido abandonar el barco y ha vendido su participación a los cuatro fondos. Bank of America era el segundo socio por importancia en el consorcio Spaincom, que, a su vez, era el primer accionista de Ono, con cerca de un 49% del capital, entre acciones y bonos convertibles.
Ferrovial también se irá
Al mismo tiempo, la constructora Ferrovial, que controlaba el 9,6% de Ono, ha vendido, también a los cuatro fondos, alrededor de la mitad de su participación, de forma que su paquete queda reducido a alrededor del 4,8%. Tras la dilución derivada de la ampliación, la participación de la compañía bajará aún más, hasta un 2,3% aproximadamente. Ferrovial planea salir definitivamente de la nueva Ono en los próximos meses, con la venta del paquete restante.
Estas dos operaciones, y algunas desinversiones adicionales que están previstas, han hecho que el montante final de la cifra aportada por los fondos se eleve a unos 1.300 millones de euros.
El cambio en el capital -y consecuentemente en el consejo de administración- no implicará, sin embargo, una revolución en la gestión del día a día, puesto que todos los accionistas han firmado un nuevo acuerdo que mantiene la gestión de la compañía en manos de su presidente Eugenio Galdón y su consejero delegado, Richard Alden.
De hecho, Eugenio Galdón es el único de los socios actuales de Ono que suscribirá una parte, aunque muy pequeña, de la ampliación de capital destinada a los grupos de capital riesgo. Galdón está presente en el capital de Ono a través sus participaciones en Grupo Multitel, que hasta ahora controlaba un 8,5% de Ono, así como a través de Val Telecomunicaciones, que mantiene un 10,7% del capital de Ono, y cuyo mayor accionista es también Multitel.
Santander se mantiene
Banco Santander, que controla un dieciocho por ciento de Ono y que estaba en las dos partes de la operación, en la compradora y en la vendedora, ha mantenido íntegra su participación en el grupo de cable, por lo que, tras la ampliación de capital, pasará a tener alrededor de un 8,7%.
Una operación sin plusvalías para Santander, Endesa y Fenosa
La compra de Auna Telecomunicaciones -la filial del negocio de fijo y de cable del holding controlado por Endesa, Banco Santander y Fenosa- por parte del grupo Ono no arrojará plusvalías para ninguno de los tres socios. La operación, como informó Expansión el pasado sábado, se ha cerrado otorgando una valoración a Auna TLC de 2.251 millones de euros, que incluye una deuda de 237 millones de euros que será asumida por el comprador. Sin embargo, los tres socios han ratificado las plusvalías que habían anunciado la semana pasada, tras el cierre de la operación de Amena, lo que supone que esta nueva transacción no reportará ganancias extra sobre las ya acumuladas.
En realidad, la compraventa tampoco supondrá ninguna entrada de ingresos para los accionistas, como han recordado los tres grupos en los comunicados enviados ayer a la CNMV. La razón es que el vendedor de Auna Telecomunicaciones es el propio holding Auna. Este grupo utilizará los 2.014 millones de euros en efectivo que recibirá de Ono para cancelar otros tantos millones de deuda que mantenía a costa del macrocrédito de 4.500 millones de euros firmado el pasado verano.
Esta operación será previa a la venta del 80% del holding Auna -con Amena dentro- a Orange, la filial de France Telecom. De esta forma, Orange se encontrará Auna con una deuda de unos 2.500 millones de euros.
Las consecuencias
Entre la ampliación de capital que suscriben los cuatro fondos americanos y las participaciones de Bank of America y Ferrovial que adquieren directamente, las empresas de capital riesgo se harán con el 51,6% del nuevo grupo resultante de la fusión.
Los antiguos accionistas de Ono, se diluirán en el accionariado y controlarán entre todos un 48,4% de la sociedad. Santander, Fenosa y Endesa venden Auna TLC sin lograr ninguna plusvalía.