La Federal Communications Commission (FCC) estadounidense bloqueó ayer la fusión entre Echostar, el operador de televisión por satélite, y DirecTV, la unidad homóloga de Hughes Electronics, valorada en casi 18.000 millones de euros.
La FCC hizo el anuncio de bloqueo de la operación en una conferencia de prensa en su sede central de Washington y ha votado el bloqueo de manera unánime. «Basándonos en el informe, la comisión no puede aceptar que esta fusión sea de interés público», dijo el presidente de la FCC, Michael Powell. «La combinación de Echostar y DirecTV significaría reemplazar un vibrante y competitivo mercado en un monopolio regulado», añadió Powell. Ahora el informe pasará a manos de un juez administrativo que decidirá sobre la fusión y las dos empresas todavía puede realizar concesiones para que se apruebe el acuerdo.
El gran beneficiado de la posible frustración del acuerdo sería la News Corp de Rupert Murdoch, que en ese caso podría hacer otra vez una oferta de compra por DirecTV. Pero si General Motors (propietaria de DirecTV a través de Hughes) empieza negociaciones con otras empresas que no sean Echostar tendría que pagar a ésta una penalización de 600 millones de dólares. Eddy Hartenstein, el director general de DirecTV había declarado unas horas antes de la declaración de la FCC que su negocio de televisión por satélite con mucha probabilidad se retiraría de la operación de fusión con Echostar si los reguladores estadounidenses, la FCC, no aprovaban el acuerdo antes del 21 de enero.
Un directivo de Hughes había recordado que el acuerdo de adquisición por parte de EchoStar podría expirar si se alcanzaba la fecha límite para cerrar la operación, el 21 de enero de 2003, y EchoStar no prorrogaba el plazo. EchoStar ofreció 23.000 millones de dólares por Hughes Electronics hace casi un año. La adquisición todavía estba pendiente de la autorización del Departamento de Justicia y del organismo que regula el mercado de las telecomunicaciones, la Federal Communications Commission (FCC).
Las compañías declararon este semana que estarían dispuestas a modificar las condiciones del acuerdo, ya que personas vinculadas a la decisión habían declarado que existía cierta reticencia a conceder el visto bueno a la operación, como finalmente se ha confirmado. Las compañías estaban revisando las condiciones de su fusión junto al Departamento de Justicia estadounidense para que la Federal Communications Commission (FCC), no emitiera un voto contrario al acuerdo antes de la decisión gubernamental y ambas instituciones hicieran público su veredicto simultáneamente. La decisión de la FCC es la que se supo ayer y es de bloqueo de la operación.
La fusión entre ambas empresas crearía una empresa con 18,2 millones de clientes, el 95% del mercado estadounidense de TV por satélite en Estados Unidos.