La deuda multimillonaria del ente público amenaza los planes de Hacienda y la gestión de Ignacio Ruiz Jarabo, agravado con el descenso de audiencia y publicidad subsiguiente.
Como diría un torero, ese morlaco es muy grande. Tanto que las cifras sobrepasan los 5.000 millones de euros. El monto de la deuda actual con que cuenta RTVE. Los planes de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), dependiente del Ministerio de Hacienda, para sanear la cadena pública corren el riesgo de irse al garete.
Los últimos datos sobre el balance de audiencia de las dos cadenas de televisión públicas indican lo que es una constante desde hace dos años: la caída de la audiencia. El año finalizado, 2003, se ha cerrado con una cuota de 30,6%. Tanto La Primera como La Dos sufren el descenso, aunque en esta última, si cabe, es menor. Claro que el número de telespectadores de La Dos también es menor.
A pesar de que TVE continúa manteniéndose en la cúpula de audiencia global, el movimiento descendente corre peligro de entrar en una situación habitual. Algo que preocupa tanto a los directivos del ente público como a los altos cargos de Hacienda, encargados de sanear el gasto. Por lo pronto, y apenas transcurrida poco más de una semana desde el inicio de 2004, las previsiones auguran unas pérdidas para este año de 623 millones de euros.
Además, esta espiral amenaza con convertirse en un círculo vicioso. A más descenso de audiencia, menor atracción publicitaria. Por tanto, menor ingreso económico. Y así sucesivamente.
Este proceso puso el pasado otoño en la picota al director de TVE, Juan Menor, uno de los hombres de confianza de José Antonio Sánchez. Claro que hubo quien achacó -en privado, eso sí- que todo obedecía a una cortina de humo, puesto que el error había sido trazar unos planes demasiado optimistas para una deuda acumulada desde hace muchos años.
Lo cierto es que la SEPI, encargada de gestionar el saneamiento, pecó de triunfalismo. De hecho, en una entrevista al diario El Mundo, el 2 de febrero de 2002, el presidente de la SEPI, Ignacio Ruiz Jarabo, declaraba muy ufano que «En tres años, la deuda de RTVE se reducirá a cero». ¿Olvidaba que esa misma deuda le había costado el cargo a su antecesor, Pedro Ferreras? Hasta el 2005 aún hay tiempo, desde luego. Aunque en dos años no hay señales de bajada de la deuda. Claro que otro asunto es que, si gana las generales Rajoy, Ruiz Jarabo continúe en el puesto.
Y, a todo esto, la mirada en el cogote de la Unión Europea, desde Bruselas.