El imperio mediático alemán del magnate Leo Kirch, falto de efectivo, está próximo a cerrar un acuerdo para vender el 16% de la cadena española de televisión Telecinco a la italiana Mediaset y a otros accionistas, dijeron fuentes próximas a las empresas el lunes.
Kirch, sin embargo, se está encontrando con dificultades para hallar un comprador para el otro nueve por ciento de Telecinco que tiene, lo que supone un golpe para este grupo, que se enfrenta a una deuda de hasta 13.000 millones de euros (11.350 millones de dólares), según un informe de medios publicado el lunes.
Kirch está estudiando la venta de ciertas posesiones en medios de comunicación, incluidas sus muy valoradas participaciones en el editor alemán Axel Springer Verlag y los derechos en las carreras de Fórmula Uno, para poder cumplir con sus acreedores y con las opciones en manos de accionistas.
Este grupo mediático dijo en diciembre que esperaba vender su 25 por ciento de participación en Telecinco por unos 460 millones de dólares, pero el grupo no ha conseguido encontrar un único comprador y necesita recaudar dinero rápido tras una inoportuna expansión y una costosa empresa en la televisión de pago.
El acuerdo que actualmente está sobre la mesa podría suponer que Telecinco comprase el 10 por ciento de sus propias acciones, aumentando las participaciones de los actuales accionistas, la emisora Mediaset, el grupo editor español Correo y el fondo holandés Ice Finance, dijeron fuentes.
Mediaset compraría entonces un cuatro por ciento directamente de manos de Kirch, mientras que un nuevo inversor financiero compraría un dos por ciento. Mientras, Kirch seguiría buscando un comprador para el otro nueve por ciento restante.
Mediaset, controlada por la familia del primer ministro italiano Silvio Berlusconi, repitió que tenía interés en aumentar su participación en Telecinco del 40 por ciento actual al 49 por ciento máximo permitido por las leyes españolas. El grupo Correo tiene un 25 por ciento, mientras que Ice Finance controla el restante 10 por ciento.
Los problemas de Kirch llegaron tras un periodo de agitadas adquisiciones y grandes pérdidas en su unidad de televisión de pago, Premiere. Aunque el fundador del grupo alemán, Leo Kirch, de 75 años, ha sido capaz de sacar a la empresa de anteriores crisis de deuda, no contó esta vez con un fondo político cambiante y una importante caída económica.