«Se trata de dejar la puerta abierta al otorgamiento de nuevas concesiones de TV, cuya existencia depende de los resultados que se obtengan, aunque existen estudios de mercado que indican que nuestro país está en condiciones de aceptar operadores adicionales analógicos». Así se pronunció ayer en el Senado el secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, Francisco Ros
Ros también abordó el controvertido proyecto de ley de medidas urgentes para el impulso de la Televisión Digital Terrestre (TDT), liberalización de la televisión por cable y fomento del pluralismo. Sobre la supresión del límite de tres concesiones de televisiones de ámbito nacional, aseguró que éste respondía a «limitaciones técnicas existentes hace dieciséis años». La portavoz del PP en la Comisión de la Sociedad de la Información y del Conocimiento de la Cámara Alta, Mercedes Coloma, reprochó a Ros que la decisión de conceder nuevas licencias de TV en analógico «no impulsa la TDT, ni la pluralidad y la competencia», además de ir en sentido contrario al resto de Europa. El secretario de Estado respondió que en Francia, Reino Unido y Alemania se abrieron «segundas oleadas» para abrir más canales y comentó que «es el momento de pensar la posibilidad, más cuando el mercado de la publicidad lo permite y las necesidades de la pluralidad lo piden».
Asimismo, y en respuesta a la portavoz popular sobre la fecha prevista por el Gobierno para que las televisiones emitan con tecnología digital (2010), Ros dijo que el Ejecutivo «no descarta hacer todo lo posible» para adelantar el «apagón analógico» a 2008, a pesar de que admitió que «no es realista».
Finalmente, confirmó que el Gobierno presentará antes del verano el anteproyecto de Ley General Audiovisual. Dentro de esta ley estará incluida la creación de un Consejo Superior de los Medios Audiovisuales, como autoridad independiente que regule y, en su caso, sancione, la actividad de todos los operadores en el mercado audiovisual.