Representantes de Santander, Endesa y Unión Fenosa analizan si conviene vender ahora la operadora.
El desenlace de la venta o no venta del Grupo Auna se acerca. Ayer se presentaron las ofertas vinculantes por la operadora. Fueron dos y los interesados, los mismos que pujaron hace casi un mes por el hólding. Por un lado, el fondo de capital riesgo KKR, apoyado por BC Partners y Goldman Sachs. Y por otro, el consorcio formado por Carlyle, Providence, Blacstone y Permira. Pero la cuantía de las propuestas finalmente expuestas se han rebajado, tal y como adelantó este periódico la semana pasada. Según señalaron fuentes cercanas a la operación, rondan los 11.000 millones.
Esta cifra es inferior a las presentadas inicialmente. KKR ofreció hasta 12.500 millones por todo el grupo, mientras que los otros cuatro fondos de inversión estaban dispuestos a pagar unos 8.000 millones por Amena, la filial de telefonía móvil y, en unión con Ono, 4.000 millones por la parte del cable, Auna Telecomunicaciones.
El importe de las dos ofertas vinculantes es menor a las expectativas que se habían fijado los tres máximos accionistas del grupo -Santander, Endesa y Unión Fenosa-, que cuentan con más del 85 por ciento del capital. En diferentes ocasiones han señalado que no venderían la operadora por menos de 13.000 millones.
Ante esta diferencia entre los deseos y la realidad, los accionistas mantuvieron ayer por la tarde una reunión de urgencia para analizar la situación y la calidad de las propuestas. Según fuentes del accionariado, la primera valoración conjunta se dará a conocer hoy.
La decisión que tomen finalmente sobre el futuro de Auna es variopinto. Puede que los accionistas no vendan la compañía. Puede que se acepten una de las dos ofertas, pueden que vendan sólo una parte (en este caso, lo más probable es la filial de cable que permitiría la fusión con Ono). Puede que retomen la idea de sacar parte del capital a bolsa. Hoy, en principio, se conocerá, por fin. el desenlace