«Sujo» es una película dirigida y escrita por Fernanda Veladez y Astrid Rondero en la que cuentan la vida de Sujo (Juan Jesus Varela), un niño que es acogido por sus tias al quedarse huérfano.
Al hacerse mayor, se dirige a Ciudad de México para mantenerse alejado de las trazas de peligro que le acechan por culpa de su difunto padre, un sicario muy conocido en su ciudad natal.
Al salir de la proyección escuché a una chica que hablaba con su amiga sobre la película: “¡Qué coñazo!”
Y sí, puedo entender porque puede “no gustar” este filme, pero, a continuación diré porque esta película es un acierto para el cine mexicano.
Los primeros puntos negativos serían que, la historia está claramente dividida entre la infancia y adolescencia de Sujo, mientras que la infancia de Sujo se cuenta con mucha fuerza, la historia de la adolescencia puede llegar a sentirse pesada y demasiado lenta debido a la forma tan poética e intensa en la que está contada.
Ahora la parte positiva. Es una película con una composición de planos única. La narrativa hace que el espectador participe activamente en la comprensión del contexto.
Y lo más primordial, lo realista que es este filme, es decir, calca la realidad de la juventud mexicana que crece rodeada de mafias, familias inestables e ilegalidades.
Por esa razón, entiendo que se haya podido hacer pesada. El personaje principal no rompe con su normalidad de manera tan drástica como estamos acostumbrados a que hagan nuestros actores hollywoodienses.
Sin embargo, tal y como indica la película, “Sujo es un chico muy especial”. Es alguien que enfrenta sus problemas valientemente, pero al mismo tiempo de forma pacífica y tranquila, casi triste, pero de forma optimista (Si eso se puede hacer), y por eso se merece que un caracter como el suyo protagonice este filme.