La terrorífica franquicia de «Smile» vuelve a la gran pantalla con su nueva película «Smile 2». Protagonizada por Naomi Scotts y dirigida por Parker Finn promete ser una magnífica adición a un cine que nos hará estremecer de miedo en nuestras butacas.
La primera entrega de Smile nos dejó enganchados y despavoridos a partes iguales. Es una pena que la Smile 2 no le llegue ni a la suela de los zapatos en cuanto a lo que terror y coherencia se refiere, pero que nadie se deje malinterpretar por mis palabras, Smile 2 es una película extremadamente aterradora, adictiva y entretenida.
En otras palabras, a pesar de quedarse corta en comparación con su parte anterior, Smile 2 está lejos de ser una película mala.
El tema de una «celebrity» que pasa por una posesión diabólica con la que tiene que crear un equilibrio entre ser profesional y mantenerse con vida, es tan refrescante e inortodoxo al actual cine de terror que daba vértigo solo ver como se desarrollaba este argumento.
Pero a pesar del vértigo, durante todo este filme somos bombardeados con planos que hacen destacar el alarmante color rojo sangre de una forma bella e inquietante, que, además, junto con el frenético ritmo de las imágenes y casi imperceptible montaje de video, hace que esta película sea un desfile de nuestros más profundos miedos.
Lo único que me ha chirriado de Smile 2 es la longitud de las performances. Es decir, a pesar de valer como contenido contextual, no nos aporta tanto la durabilidad de estos, incluso, me atrevería a decir que los prolongados espectáculos musicales se hacen pesados y destruirían completamente el ritmo de la película si no fuera por la mágnifica actuación de Naomi Scott.
He de mencionar que, durante esta película no podía evitar pensar en el reclamo sobre la salud mental que se nos está haciendo constantemente. Pensémoslo bien, Skye (Naomi Scott) está superando el duelo de haber perdido a un ser querido, al mismo tiempo que está preparando una gira mundial y para colmo, se está enfrentando ella sola a una criatura diabólica que se ha establecido en su cabeza, y a pesar de todos los episodios maníacos, en los que pone en peligro a todo el que le rodea y a ella misma, nadie (excepto Skye misma), se plantea en darle una baja indefinida. Esta problemática da mucho que pensar.
Por esta profundidad, Smile 2 se libra de ser la típica película de terror gore que solo pretende hacerte saltar del asiento.
A pesar de sus fallos, se puede decir distintivamente, que Smile 2 es una secuela memorable que hará reflexionar y llorar de terror a sus espectadores.
