Johnny Depp revisita el rol de director, en “Modigliani: Tres días en Montparnasse”. Un biopic con estilo propio del creador, que habla sobre una pequeña parte de la vida del pintor Amadeo Modigliani en la que enfrenta al amor, desamor, rechazo y búsqueda de identidad propia como artista.
Riccardo Scamarcio (Modigliani), Bruno Gouery (Maurice Utrillo), Antonia Desplat (Beatrice Hastings) y muchos más, dan vida a esta película dramática con fuertes tonos de comedia.
En “Modigliani: Tres días en Montparnasse”, Depp no solo se encarga de dirigir, sino también de estructurar una historia desgarradora, como la de Modigliani, que con ritmo frenético, no es sólo divertida, sino también entretenida y abierta a nuevos conocedores de la vida del pintor.

Para mi han destacado dos características sobre las demás, la dirección de arte, es decir, lo logrados y cuidados que se muestran los espacios de esta primera guerra mundial parisina, ganando así una experiencia que te mantiene atado a la narrativa de este film y la otra característica que ha destacado para mi ha sido el montaje y la edición. Partiendo de que se trata de un relato sensible y pausado, la elección de montaje del director crea un tono singular, divertido y llevadero que hace que ningún espectador se pierda o aburra en la película.
En definitiva “Modigliani: Tres días en Montparnasse” es una película muy amena que te puede acercar a la caótica realidad del gran Amadeo Modigliani de una forma agradable y fácil de entender, con una dirección muy cercana al estilo que ya reconocemos de Johnny Depp.