InicioBlog"Mi vacío y yo" retrata, con mucho tacto, el duro proceso de...

«Mi vacío y yo» retrata, con mucho tacto, el duro proceso de encontrarse a una misma

Tienes que leer

Enrique Paniagua Martin
Enrique Paniagua Martin
Enfermo del cine y la literatura y, en menor medida, de las series. Fanático de Harry Potter, Friends y Marvel. Adorador de Fincher, Scorsese, Eastwood, Spielberg, Nolan, Tarantino y Céline Sciamma. Veo casi cualquier tipo de película y me encanta salir de mi zona de confort cinéfila. En Twitter soy: @QuiqueMartin27
Publicidad
Publicidad

Últimamente estamos asistiendo, especialmente en España, a una corriente dentro del cine más indie a tratar toda una serie de problemáticas que llevábamos mucho tiempo escondiendo bajo la alfombra y haciendo como si no existieran condenando, en muchísimas ocasiones, a multitud de personas a vivir en una sociedad que no sentían como suya y que, además, les expresaba un rechazo cruel e injusto.

Esa sociedad, tan mezquina en ocasiones e incomprensiva en otras, parece que, por fin, está empezando a avanzar a pasos lentos pero firmes en la buena dirección y comienza a despertar y visibilizar todas estas realidades. Obviamente, el cine no se está quedando atrás en este movimiento y se está colocando a la vanguardia de un proceso de cambio tan sincero como necesario para todos. Ayudando a acercar estas realidades a cualquier persona que muestre un mínimo interés.

Mi vacío y yo - FilminMi vacío y yo, que llegò a nuestros cines el 9 de septiembre, sigue la corriente de visibilización y justicia social con estos temas ya citados y pone sobre la mesa la historia de Raphi, a la que da vida una enorme Raphaëlle Pérez que bien podría estar nominada en los Goya a actriz revelación, una joven francesa que vive en Barcelona y cuya vida está patas arriba tras ser diagnosticada con disforia de género mientras ella sigue luchando por encontrarse a sí misma. Desde el momento del diagnóstico, con las preguntas que cruzan terapeuta y Raphi ya vemos que no estamos ante una película normal y corriente, sino que, tras ella, hay muchísimo conocimiento y sensibilidad. Esa forma de abordar la propia identidad, los miedos y las muchas preguntas que surgen ante un cambio así está tan bien tratado que el largometraje te atrapa desde el primer momento.

Mi vacío y yo - FilminPosteriormente, la cinta va construyendo un retrato de cómo la sociedad, en muchísimas ocasiones, trata estos temas y el vacío interno que se genera en unas personas que se están buscando a sí mismas mientras se encuentran con el rechazo y la incomprensión de gente que carece completamente de empatía y que, en muchas ocasiones, solo tiene odio dentro.

Mi vacío y yo - FilminAdrián Silvestre, que escribe y dirige la cinta, demuestra su buen hacer tras la cámara exponiéndonos a una serie de situaciones por las que la protagonista va pasando y donde vemos lo que comentaba anteriormente. Secuencias que van desde varias escenas de sexo bastante explicitas y cuya forma de rodarlas (diferenciando claramente unos encuentros de otros) dice mucho sin palabras al espectador. Hasta esas conversaciones de bar, en primeras citas, donde ya simplemente con el lenguaje gestual de los actores te están transmitiendo todo lo que está ocurriendo ahí y que no se dice, pero se transmite.

Mi vacío y yo - FilminTodo esto va ocurriendo mientras, obviamente, seguimos el camino de la protagonista mientras va en la búsqueda de sí misma y nos muestran, también, no únicamente sus relaciones sexo-afectivas sino que la vemos interactuar con amigos, personas en la misma situación (o que han pasado por ella ya), etc. Hablándonos de los problemas de idealizar los cambios y creer que solo es una mera cuestión de operarse olvidando la propia aceptación, o de cómo nos aceptan los demás y de hasta qué punto estamos dispuestos a llegar en la búsqueda de algo que, en ocasiones, no es más que un ideal que tenemos en nuestra propia cabeza influidos por un sistema opresivo en muchas ocasiones cuando intentamos salirnos de lo común.

En definitiva

Creo que estamos ante una película profundamente sensible, muy bien hilada, interpretada y dirigida que se atreve a tocar un tema profundamente complejo con la sencillez de mostrar las situaciones tal cual son y evitando grandes diálogos expositivos que, en ocasiones, alejan al espectador. Sinceramente, grata sorpresa y más que recomendable su visionado.

Publicidad
Contenido patrocinado

Últimas entradas

“Montecarlo 67” hace historia en los Premios Fugaz 2026 con ocho galardones y se corona como el gran triunfador del cortometraje español

La décima edición de los Premios Fugaz confirmó el excelente momento creativo que atraviesa el cortometraje español. La gala,...

DEJA UNA RESPUESTA

¡Escribe tu comentario!
Por favor introduce aquí tu nombre

Publicidad

Más artículos como este