Antonio R. Cabal nos presenta una historia basada en hechos reales sucedida en 1973 en la que dos amigos y aventureros, viajan de Madrid a África con la misión de cruzar el desierto del Sahara en su Land Rover. Después de continuar su ruta con sus nuevos compañeros franceses, se enfrentarán a la cara más desamparada de este arenoso territorio.

Fin de Viaje. Sahara originalmente se estrenó en 1985. Tuvo mucho impacto mediático pero se tuvo que retirar del mercado en 1992. A pesar de que nunca fue digitalizado, actualmente, con el negativo original recuperado, la película se ha reestrenado en 2024, remasterizada, con mejor edición de imagen y de audio entre otros cambios.
Desde el principio del filme, nos advierten vía imágenes y letras de lo amplio y retirado que es el lugar en el que se va a desarrollar el relato. Esto me pareció una elección muy ingeniosa ya que, Rafa y Javier (nuestros protagonistas masculinos) no tienen ningún tipo de falta o molestia al principio, y sus juguetonas personalidades hacen contraste y a la vez acompañan muy bien el comienzo de la ruta. Sin embargo todo esto cambia cuando conocen a Florence, una joven francesa que se gana el amor-odio de ambos protagonistas.

Mientras evoluciona la película, se nos enseña de forma encantadora y paso a paso los diferentes perfiles emocionales de los personajes que comprenden esta aventura.

Me ha resultado un verdadero placer poder ver como mientras se complica la situación, algunos personajes se muestran más perseverantes y optimistas, y otros se vuelven conformistas y fatigosos, creando una historia que vibra por su riqueza emocional.
También cabe mencionar los bellos colores anaranjados y marrones de la roca y arena, los cuales acompañan al despejado cielo de diferentes tonos azulados que nos transporta, junto con los sonidos del silencio y el viento, al mismísimo desierto del Sahara.

Fin de viaje. Sahara es una dura y clara prueba de que aquí no hay ni trampa ni cartón, gracias a los colores, los sonidos y las emociones de los personajes, podemos, no solo entrar en la historia con facilidad, sino sumergirnos completamente en las sensaciones que nos transmite el desierto.
No tengo ningún reparo en afirmar que la desolación, la solemnidad, la belleza y el peligro son palabras que se quedan cortas para describir la experiencia que es ver Fin de viaje. Sahara.