Encontrar el amor es esa misión, a veces casi imposible, que el ser humano se auto impone, casi desde que tiene uso de razón. Antes de eso, no somos conscientes de esa necesidad, no ya fisiológica si no psicológica de estar con esa persona con la estar (¿toda la vida?) y no afrontar la vida en soledad. Sin embargo, la mayoría de las veces miramos demasiado hacia el futuro, sin disfrutar del presente, del ahora. Terminando obsesionados por planificar cada detalle de lo que vendrá, olvidando la magia de lo espontáneo y sucumbiendo a la rutina. En gran medida es lo que explora «Eres tú», película dirigida por Alauda Ruiz de Azúa y que navega entre la comedia romántica y el drama existencial, narrando una historia en la que el protagonista sufre esa dicotomía entre vivir el momento o buscar el amor predestinado.
Eres tú es la segunda película de Alauda Ruiz de Azúa, tras su alabado y premiado debut en Cinco lobitos. La película nos cuenta la historia de Javier (Álvaro Cervantes), un joven editor con fama de crápula, que a los 16 años descubrió por las malas que poseía un don, o una maldición (según se mire), que le permitía con tan solo un beso ver el futuro de esa relación. Con esta losa a cuestas, Javier nunca ha tenido una relación duradera, ya que siempre las rompe antes de que la cosa se deteriore. Su don le ha convertido en alguien desconfiado, que nos disfruta del momento, tanto en las relaciones de pareja como en su trabajo de editor, en el que vive cerrado a nuevas ideas y puntos de vista.
Sin embargo, todo cambiará cuando por error bese a Lucía (Silvia Alonso), la pareja de su mejor amigo y que no le soporta. Con ese beso vislumbrará un hermoso futuro de matrimonio, hijos y amor, pero ¿será suficiente saber lo que el destino les tiene asegurado para tener una vida perfecta? ¿Existe la vida perfecta sin sorpresas ni espontaneidad? Estas son algunas de las preguntas que nos presenta Eres tú a partir de este momento. Sin duda, un interesante planteamiento que nos invita a reflexionar sobre cómo en las relaciones de pareja no se puede dar nada por sentado, y que arriesgar es parte de la vida como el respirar.
Escrita por los guionistas Cristóbal Garrido y Adolfo Valor (Amor de madre), Eres tú es una película resultona, pero que no termina afinar su partitura. Tal vez porque nunca termina de encontrar su estilo, a medio camino entre la comedia romántica y el drama sobre cómo madurar y no perderse en el intento, Eres tú no consigue que seamos del todo cómplices de la historia que nos cuenta.
En ese sentido, si el tono no era el más adecuado según tal o cual situación, también eché de menos una mayor química entre los diferentes personajes, cuyas personalidades y situaciones no terminan de encajar. Gorka Otxoa repite en un papel en el que ya le hemos visto otras veces y es el que más fácil (nunca lo es) podía tenerlo. Sin embargo, había cierta desconexión cuando Álvaro Cervantes, Silvia Alonso y Susana Abaitua tenían que interactuar. Por separado funcionaban mejor, sobre todo los personajes de Lucía y Ariana pero con Javier de por medio todo es menos fluido y se hace algo de bola. Aunque la gran robaescenas de la película, no hay duda que es el personaje de Pilar Castro, que aquí da vida a una escritora venida a menos, que se ha visto superada por el gran éxito de su primera novela, y que ha perdido la inspiración. Sus contadas apariciones elevan el nivel de la película.
En resumen
Eres tú plantea una historia interesante, con ese toque sobrenatural que nos proporciona el ver el futuro de las relaciones del protagonista, pero el relato solo rasca la superficie, sin arriesgar y sin ofrecer sorpresas, precisamente algo que crítica a lo largo de todo el film. Su desarrollo es previsible, recordándome en cierto modo a Un novio para mi mujer (aunque sin la gran Belen Cuesta), desaprovechando una buena historia y buen un reparto del que no saca todo el partido. Es una lástima porque la película tiene potencial, aunque en conjunto, una vez llegas al final, Eres tú te dejará con una sonrisa en los labios. Eso es lo importante.