¿Hasta dónde estaríamos dispuestos a llegar por proteger a nuestra familia? Esta pregunta – que a muchos podría recordarles a un libro de autoayuda – es precisamente lo que plantea «El frío en los huesos» (Reino Unido, 2023), un inquietante thriller en que llega hoy directamente a Movistar Plus+. Una película en la que brilla por encima del resto Joely Richardson, y que nos presenta una idílica escena familiar que se rompe por la aparición de dos hermanos que acaban de sufrir un accidente de tráfico. A partir de ese momento, descubriremos secretos que llevaban mucho tiempo ocultos.
Hoy en día, ante el exceso de información que nos inunda a través de las redes sociales, resulta complicado vernos sorprendidos por una película o serie que llegue a nuestras pantallas. Ya no son solo los tráilers, que destripan cualquier trama, sino que las sinopsis y las notas de prensa que envían los medios, en muchos casos hacen que la experiencia no sea la mejor. Por eso, aunque sea difícil abstraerse de todo esto, es agradable que aún haya películas que te atrapen no ya por sus giros más o menos previsibles, sino por esa sensación de incomodidad que te acompaña desde el primer minuto.
Y, por suerte, El frío en los huesos es una de ellas. Desde esa primera escena familiar, sabes que algo no va bien, pero precisamente la llegada de los dos hermanos a la casa consigue desviar nuestra atención lo suficiente para no fijarnos del todo en los detalles. Dirigida por Matthias Hoene, este thriller británico nos sitúa en una granja perdida en mitad de la nada, metiéndonos de lleno en un escenario repleto de secretos, miradas recelosas y dolor por la pérdida.
Como comentaba al inicio, Joely Richardson es el faro de esta película en la que da vida a una mujer, en apariencia excesivamente sobreprotectora con su hija adolescente y su marido enfermo. Viviendo los tres en un lugar apartado, sin televisión, sin móvil, sin conexión con el mundo exterior. Sin escapatoria. Todo bajo su control y su estricta y amorosa supervisión. Sin embargo, todo salta por los aires una noche de tormenta cuando dos desconocidos, dos hermanos, llaman a la puerta pidiendo ayuda. Abrir esa puerta lo cambiará todo.
Lo que en apariencia comienza como una historia de home invasion se convierte rápidamente en un retrato enfermizo de lo que somos capaces de hacer para proteger a los nuestros. Escrita por Neil Linpow (que interpreta a uno de los intrusos), la historia juega con nosotros, desvelando poco a poco las verdades que cada personaje esconde. Es cierto, que a veces el ritmo se acelera más de la cuenta y que algunos giros son más previsibles de lo deseable, pero la tensión no se pierde en ningún momento.
En resumen
Joely Richardson está impresionante en su papel de «madre» protectora. Su personaje está lleno de matices, consiguiendo una mezcla perfecta de dulzura y crueldad, capaz de decirlo todo con una sola mirada. En una película en la que la atmósfera lo es todo, El frío en los huesos se sustenta en un ambiente asfixiante, que no necesita de sustos fáciles para crear una tensión que se palpa en el aire, en los silencios, en lo que los personajes callan.
El frío en los huesos es un thriller pequeño, oscuro y retorcido, que se disfruta más sin saber demasiado antes de verlo. Es posible que su historia no sea del todo verosímil, pero su atmósfera y su protagonista consiguen mantenerte pegado a la pantalla hasta el final. Un drama familiar disfrazado de thriller que nos recuerda que a veces, el mayor peligro está dentro de casa.