¿Puede una estrella de Hollywood seguir estrenando películas quince años después de morir? La inteligencia artificial permite imaginar un futuro en el que los actores continúan trabajando sin estar presentes, mientras sus familiares se enfrentan a decisiones que nunca llegaron a tomar. El actor y escritor donostiarra Asier Olaizola Bermejo convierte este dilema en el centro de «Orden desordenado», una novela que combina el suspense con una historia de amor y que ya tiene representación para una posible adaptación al cine o la televisión.
Publicada por Aliar Ediciones, Orden desordenado cierra una trilogía iniciada con Un instante y continuada con (In) esperado. Las tres novelas comparten protagonistas y utilizan la industria cinematográfica como escenario para explorar las consecuencias de la fama, las relaciones personales y los prejuicios que condicionan las carreras de los intérpretes.
En esta última entrega, la acción se traslada a un futuro condicionado por la inteligencia artificial y el cambio climático. Carlos, una estrella de cine fallecida quince años atrás, continúa protagonizando películas gracias a la recreación digital de su rostro y su voz. Su imagen sigue siendo un negocio para Hollywood, aunque el actor ya no pueda decidir qué personajes interpreta ni cómo se utiliza su identidad.
Su viudo, James Urkia, periodista, escritor y productor, viaja al Festival de Cannes para presentar un documental con el que pretende recuperar la verdadera identidad de Carlos, oculta tras la imagen pública que la industria ha construido a su alrededor.
Sin embargo, James tiene otro propósito: destruir la base de datos que permite seguir utilizando digitalmente a su marido. Su enfrentamiento con la industria cinematográfica da forma a un thriller que aborda el duelo, la memoria y los límites del consentimiento cuando la tecnología permite reproducir a una persona después de su muerte.
Un debate que ya ha llegado a Hollywood
Aunque la historia de Orden desordenado transcurre en un futuro imaginado, la utilización de inteligencia artificial para recrear intérpretes fallecidos ya está generando controversias en la industria audiovisual.
Uno de los casos más recientes es el de Val Kilmer, fallecido en abril de 2025, cuya imagen será recreada mediante inteligencia artificial en la película «As Deep as the Grave». El proyecto se dio a conocer en marzo de 2026 y cuenta con la autorización de sus herederos. El actor había aceptado participar en la producción antes de que sus problemas de salud le impidieran incorporarse al rodaje.
La situación contrasta con la postura de Zelda Williams, hija de Robin Williams, que ha criticado públicamente la circulación de vídeos generados mediante inteligencia artificial que reproducen la imagen y la voz de su padre.
También hay intérpretes que contemplan estas tecnologías como una posible extensión de su carrera. Mark Wahlberg, por ejemplo, se ha mostrado abierto a que sus descendientes puedan gestionar una versión digital de su imagen en el futuro.
Estos casos plantean cuestiones sobre quién debe autorizar las recreaciones digitales, qué derechos conservan los intérpretes después de fallecer y hasta dónde puede llegar una productora en la explotación comercial de su imagen.
En España también se ha abordado esta cuestión desde el ámbito legislativo. En julio de 2026, el Gobierno remitió al Congreso un proyecto de ley orgánica para actualizar la protección civil de los derechos al honor, la intimidad y la propia imagen. Entre sus propuestas figura la regulación de determinados usos comerciales de imágenes y voces recreadas mediante inteligencia artificial, así como mecanismos para proteger la voluntad de las personas fallecidas.
Tres novelas conectadas por el cine, la fama y la identidad
La relación entre los protagonistas de Orden desordenado comienza en Un instante, primera entrega de la trilogía. En ella, Carlos es un actor español que ha alcanzado el éxito en Hollywood, pero cuya carrera está condicionada por decisiones personales que le han alejado de quienes formaron parte de su pasado.
El Festival de Cannes sirve como escenario para recuperar su relación con James, un periodista francés al que conoció años atrás. Mientras tanto, Sara, antigua pareja de Carlos y también actriz, contempla cómo la fama de su exnovio contrasta con las dificultades de su propia trayectoria profesional.
La segunda novela, (In) esperado, profundiza en la identidad de Carlos, su bisexualidad y las consecuencias de la homofobia. La historia incorpora otros conflictos, como el fanatismo y la presión que soportan las actrices para mantener una imagen de juventud que les permita continuar trabajando.
Con Orden desordenado, Olaizola recupera a estos personajes años después y lleva el conflicto de la identidad a un terreno tecnológico. Carlos ha muerto, pero su imagen sigue apareciendo en las pantallas. Para James, esa permanencia artificial dificulta el duelo y convierte el recuerdo de su marido en un producto sobre el que apenas tiene control.
La trilogía también permite observar cómo cambian sus protagonistas a lo largo del tiempo y cómo las decisiones tomadas en el pasado terminan condicionando sus vidas.
Una posible adaptación al cine o la televisión
La historia de Asier Olaizola ya ha despertado interés en el ámbito de los derechos audiovisuales. La «Trilogía Un instante» forma parte del catálogo de Scenic Rights, agencia especializada en la representación de obras literarias para su adaptación a producciones cinematográficas y televisivas.
El proyecto contempla distintas posibilidades de desarrollo, desde una serie o miniserie hasta un largometraje. Por el momento, no se ha anunciado ninguna adaptación en producción, ni se conocen acuerdos con plataformas, cadenas o productoras.
El universo de las tres novelas ofrece una historia que se desarrolla durante varios años, con personajes recurrentes y conflictos que abarcan desde el drama sentimental hasta el thriller y la ciencia ficción.
Especialmente, Orden desordenado propone un argumento con posibilidades para la pantalla: un hombre decidido a enfrentarse a la industria cinematográfica para impedir que la imagen de su marido fallecido continúe siendo utilizada como un producto comercial.
Un autor que conoce la industria audiovisual desde dentro
Nacido en San Sebastián en 1979, Asier Olaizola Bermejo es actor profesional y ha participado en producciones cinematográficas y televisivas como «Maleficio», «Exodus», «Las chicas del cable», «La línea invisible», «Asalto al Banco Central» y «Ángela».
También ha trabajado en el ámbito del casting y estuvo vinculado durante diez ediciones al Festival Internacional de Cine de San Sebastián. En 2013 escribió, dirigió y produjo el cortometraje «El abrigo», que formó parte del Short Film Corner del Festival de Cannes.
Su experiencia profesional aparece reflejada en los escenarios de la trilogía, donde los festivales, los rodajes, las relaciones entre productores e intérpretes y las exigencias de la fama tienen un papel relevante.
Con Orden desordenado, Olaizola concluye una historia que comenzó con la ambición de un actor por triunfar en Hollywood y termina cuestionando quién tiene derecho a decidir sobre su imagen cuando ya no está vivo.
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