«Objetos» es una de esas películas que ya desde su planteamiento consigue tu interés. Y es que, prácticamente el minuto cinco de película, la cinta ya ha puesto las cartas sobre la mesa y ha dispuesto en el tablero todas las piezas con las que se va a jugar la partida.
Por un lado, tenemos a un trabajador de objetos perdidos que vive aislado prácticamente del resto del mundo – incluso vive en el lugar de trabajo- y que busca, con desesperación, arreglar y devolver todos los objetos que caen en sus manos a los respectivos dueños.
Por el otro lado, tenemos a una maleta de propiedad desconocida, hundida en el lecho del río durante dos años, con unos restos humanos de bebé recién nacido en su interior. Juntando ambas situaciones la cinta va a vertebrar una intrincada trama de intriga y suspense que abocará a sus protagonistas a situaciones completamente inesperadas mientras intenta aprovechar sus virtudes y tapar sus carencias -esto último con poco éxito- e ir acercando esta historia a buen puerto.
La cinta que llegó a nuestros cines este 30 de septiembre y cuyo tráiler os desaconsejo ver porque da demasiada información sobre todo lo que va a ir ocurriendo en la película, tiene un inicio más que prometedor.
La presentación del personaje de Mario, al que da vida el más que fiable Álvaro Morte, es muy atrayente e interesante. En apenas diez minutos el guion te da las pinceladas necesarias sobre él para que los espectadores sepamos cómo es y qué podemos esperar de él durante el resto de la película.
Su forma de trabajar, lo maniático de todo ello -plagando la escena de planos detalle muy bien utilizados-, y ese pequeño lado oscuro que se atisba en su forma de relacionarse es más que suficiente para que quedes atrapado ante el magnetismo que desprende su personaje.
Posteriormente, y conforme avanza la investigación que va a llevar a cabo Mario por lo que encuentra en la maleta, es cuando el guion empieza a torcerse y, con él, el largometraje al completo.
Puedo entender que una película de este estilo, tan de género, se tome ciertas licencias. Al final, como espectador, yo entro normalmente en el juego que me plantean y si tengo que hacer algunos «saltos de fe» los hago y sigo adelante en favor del mero entretenimiento. La cuestión aquí es que se te exige demasiada suspensión de la incredulidad hasta el punto que te sacan un poco de la cinta.
Las formas para entrar en lugares donde se supone que hay muchísima vigilancia -o para salir de ellos- o la manera en que actúan los villanos de la cinta -por citar un par de ejemplos- son más que cuestionables desde un punto de vista lógico y coherente. Es como si le faltase una pasada al guion para acabar de pulir esas incoherencias que, a simple vista, todos podemos ver y que provocan tantas conveniencias en el guion que acabas por no creerte casi nada.
Y reconozco que es una pena porque, a diferencia de otros thrillers, en este se molestan en ser algo más profundos en su mensaje y, por ejemplo, trazan una parábola francamente interesante entre los objetos que recupera Mario y las personas que tratan y utilizan a otras como meros objetos. Pero todo acaba por quedar diluido, al menos para mí, por los problemas de coherencia interna que encuentro en la película.
En cualquier caso, debo reconocerle a la cinta que, gracias a su ritmo frenético, a su buen final y a que está muy bien interpretada, consigue que yo haya estado entretenido durante todo el metraje. Es cierto que había momentos en que me preguntaba ¿Y esto por qué? Pero en la siguiente secuencia encontraba algo por lo que volver a interesarme y así hasta el final.
En definitiva
Es obvio que estamos ante una película que no creo que pretendiese revolucionar el género ni nada similar. Así que tampoco podemos juzgarla y exigirle como tal. Pero también es completamente realista decir que, dentro de su liga, no está entre las mejores propuestas.
Aún y así, cumple lo suficiente como para que sus fallos queden compensados por sus aciertos y mantenga el nivel de interés del espectador. No creo que os cambie la vida, pero, si sois muy fans del género y no tenéis problemas con que se tomen ciertas licencias con la lógica de algunas acciones, creo que es una película que os dará un buen rato de diversión. Si, por el contrario, sois de esos espectadores que buscáis completamente la coherencia en las pelis de este estilo y que todo quede perfectamente explicado y atado, quizá no sea vuestra película.






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