«Young Rock» ha sido cancelada por la cadena NBC después de tres temporadas. NBC reveló la cancelación, junto a la de «Grand Crew», mientras que aún no se ha tomado una decisión sobre el futuro de «American Auto». Por otra parte, se ha aprobado la comedia de oficina «St. Denis Medical», protagonizada por Wendi McLendon-Covey y David Alan Grier, como serie.
La tercera temporada experimentó una considerable caída en las calificaciones lineales en comparación con la temporada anterior, alcanzando aproximadamente 1.4 millones de espectadores y una calificación de 0.25 en el grupo demográfico de 18 a 49 años, según los datos de Nielsen en vivo + mismo día. En comparación, la temporada 2 atrajo un promedio de 2.23 millones de espectadores y una calificación de 0.39. La temporada 1 fue, con mucho, la más vista, con un promedio de más de 3 millones de espectadores por episodio y una impresionante calificación de 0.62 en el grupo demográfico.
La tercera temporada se estrenó en noviembre de 2022 y concluyó sus 13 episodios en febrero.
Protagonizada por Dwayne Johnson, Young Rock, inédita en España, se centra en diferentes capítulos de la vida de Johnson. Desde crecer en una familia fuerte y resiliente hasta estar rodeado de los personajes extravagantes de su familia de lucha libre profesional, pasando por jugar fútbol americano en la Universidad de Miami, la serie explora la montaña rusa de locura que ha moldeado a Dwayne en el hombre que es hoy y los personajes descomunales que ha conocido en el camino.
Johnson protagoniza la serie junto a Joseph Lee Anderson, Stacey Leilua, Ana Tuisila, Adrian Groulx, Bradley Constant, Uli Latukefu, Fasitua Amosa, John Tui y Matthew Willig.
Creada por Nahnatchka Khan y Jeff Chiang e inspirada en la vida de Dwayne Johnson. Nahnatchka Khan, Jeff Chiang, Dwayne Johnson, Dany Garcia, Jennifer Carreras, Hiram Garcia y Brian Gewirtz ejercen como productores ejecutivos.
Young Rock es producida por Universal Television, Seven Bucks Productions y Fierce Baby Productions.
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En Citas Barcelona ocurre algo parecido a lo que ocurre en First dates o en Tinder: ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? Aunque se trate de mezclar la comedia romántica con el drama, la balanza cae más a favor de lo terrenal o lo carnal que a favor de lo romántico. No en vano, se intenta un trasunto de los personajes de Antes de amanecer de Richard Linklater justo al final, justo en ese encuentro programado entre Santolaria y Hortelano, que hace 30 años que no se ven, y ella, como le pasaba a Celine (Julie Delpy), se muestra más escéptica, realista y pesimista frente el amor, y él cree, como le ocurría a Jesse (Ethan Hawke), que son dos juguetes shakesperianos en manos del destino. Que los planes que tiene el amor para ellos dos es que estén juntos para siempre. Menos mal que ese episodio está bien situado, como broche final un tanto hermoso, y para no dejarnos un sabor de boca un tanto amargo. Porque si no, os aseguro que estas aplicaciones antes mencionadas, empiezan a perder suscriptores.
En honor a la verdad, exceptuando el episodio Santolaria/Hortleno, el resto de las historias de Citas Barcelona son tragicómicas, dramáticas o simplemente desastrosas. Hay episodios un tanto desagradables; otros pasajes más bien tristes o sórdidos con respecto al amor. Son más bien una oda a la soledad más iracunda. Esa tristeza quizá alberga el peor escenario con el encuentro que mantienen Miguel Ángel Muñoz y Carolina Yuste; es que, en realidad, uno o una a veces, no es que solo huya de la soledad, sino que intenta cumplir sus instintos o necesidades más primarias y termina dándose un batacazo contra la más cruda realidad. Parece fácil, deslizar imágenes de hombres y mujeres en la pantalla de un ‘smart phone’ como el/la que mira unos zapatos de una tienda on line; Y aunque se produzca un match, nunca sabes lo que va a pasar cuando te veas cara a cara con tu cita.
Destacaría personalmente los relatos que interpretan Carmen Machi y Gonzalo de Castro (¡Hay esperanza en las citas en plena madurez!) y la historia que protagonizan Belén Cuesta e Iván Massagué, que estoy convencido que agradará mucho a los amantes del cine de Harold Ramis (hasta aquí puedo leer), Pau Freixas logra el cuento más original de todos, y en el que aquellos que hayamos disfrutado de las historias más disparatadas de Bill Murray se sentirán más cómodos. Bravo por esa metacita.
En líneas generales, todo el casting escogido para esta nueva temporada de Citas Barcelona es realmente fantástico. El arranque entre las citas de Clara Lago y Carlos Cuevas (este muchacho no para de hacer excelentes trabajos actorales), y también el de Pablo Rivero y Manuela Vellés, están cortados con un punzón potente. El comienzo de esta tercera temporada viene bien cargado de buen peso interpretativo. Y para el que no haya visto las temporadas anteriores, no notará perder ningún hilo o echará de menos las ediciones anteriores. Aunque si quieres saber qué le pasó a Santolaria en sus citas del pasado, tendrá que dar marcha atrás, su personaje hace referencia a algunas de sus aventuras en Tinder en las conversaciones con Antonio Hortelano.




Una fascinación que demuestra el reciente éxito en Netflix de la serie sobre Jeffrey Dhamer y que en los 90 tras el éxito de El silencio de los corderos, nos trajo películas como Seven, Copycat, El coleccionista de huesos, Resurrection y Fallen o series como Profiler. Sin embargo, aunque el interés sigue estando presente, por ejemplo, con el auge de las docuseries sobre crímenes reales, las formas a la hora de narrar este tipo de historias, incluso si hablamos de los slasher, han cambiado bastante. Por eso resulta bastante sorprendente encontrar entre los estrenos de cartelera un título como Nato 0. El origen del mal, un proyecto ambicioso que con un presupuesto limitado se ha atrevido a trasladarnos a aquella época de asesinos seriales que ponían en jaque a la policía y aterrorizaban a la ciudadanía. En realidad, creo que la película de Gon Crespo con guion de mi paisano José Ortuño, hay que tomarla como un viaje en el tiempo que nos lleva de regreso a aquellos thrillers que tan populares fueron en los noventa. Este film independiente español, como homenaje a una época pasada, funciona mejor que como una película que tal vez en ciertos momentos se toma demasiado en serio a sí misma, y no termina de transmitir esa tensión que pretende.
Nato 0. El origen del mal nos presenta una premisa bastante convencional, con un asesino en serie que parece estar campando a sus anchas por las calles de Nueva York, mientras mata sin ningún tipo de patrón ni perfil de víctima. La polícia parece incapaz de realizar una investigación competente, por lo que la inspectora de homicidios encargada del caso recurrirá a un profesor experto en Criminología con el que tiene un pasado en común en España. A partir de este momento, la historia sigue los derroteros habituales, con sospechosos que no lo son, persecuciones, frases altisonantes, drama familiar, una subtrama de corrupción policial y algún que otro giro más o menos previsto. Todo ello aderezado por planos aéreos de la ciudad de Nueva York y con una banda sonora de Pablo Cervantes, en muchos momentos evocadora de otros tiempos, ya lejanos.
A pesar de sus innegables carencias, no se puede negar el mérito que tiene sacar adelante un proyecto como este. Conseguir rodar Nato 0. El origen del mal es un todo un reto y la película consigue que la inmersión en la Gran Manzana sea un hecho, en cada plano y en persecución en taxi. Por otro lado, si hablamos del reparto, hay que destacar sobre todo a Carlos Olalla, veterano actor de cine, televisión y teatro que aquí se mete en la piel de un profesor de criminología que ha «huido» de España a Nueva York para rehacer su vida. Su presencia mejora la película, que se mueve por derroteros ya conocidos y mil veces utilizados, y que cae con facilidad en los clichés habituales del género sin aportar nada nuevo, salvo ese aire de homenaje (o nostalgia) que impregna todo el relato.
