Amélie Bonnin dirige «Elegir mi Vida», película que inauguró el Festival de Cannes el pasado año y que llega a los cines, de la mano de Syldavia Cinema, este viernes 20 de marzo. Antes del estreno, pude charlar con la directora francesa sobre su primer largometraje, una comedia que se desarrolla en la campiña francesa se convierte en una historia sencilla y musical con grandes dosis de nostalgia y cultura pop.
Elegir mi vida es tu primer largometraje, el cual estrenaste en el festival de Cannes, uno de los festivales más importantes del mundo, ¿Cómo fue?, ¿Qué sensaciones, sentimientos tuviste?
Miedo, la verdad es que impresiona, te impacta, la verdad, porque es una mezcla, además como lo viví fue miedo, pero también de una gran oportunidad.
Hablando de la película, es una comedia, pero también es un filme que hay mucha parte musical, pero no llegar a ser un musical, ¿cómo fue utilizar la música como vehículo narrativo?
Sí, efectivamente, no es un musical al uso, para nada. Pero la música forma una parte tan importante de nuestra vida y nos ayuda, es un vehículo para llevarte a los recuerdos, a esas emociones, lo que ha significado en un momento de tu vida una canción. Y son canciones conocidas por todo el mundo. Cada persona tiene una interpretación distinta. Es otra manera de hablar al respecto.
De hecho la elección de las canciones durante la película parece que están escogidas justo en momentos de cómo se siente el personaje que la canta, por las emociones en ese momento.
Sí, no solamente lo que significa para ti esa canción en ese momento de tu vida. Pero si miras bien todas las escenas donde salen estas canciones, verás que las palabras salen si las cantas, pero quizás los personajes no hubieran podido decírselas, ¿no? O sea, lo que pasa en la pista de hielo, lo que pasa en la cocina, en serio, el padre podría darse la vuelta y decirle a ella, te amo hija, te quiero mucho, quizás no. Entonces, claro, no solamente es lo que significa para ti, pero también facilita todo ese diálogo que hay que tener en una.
Aparte de directora eres también guionista de la película, la historia de Cecile es una historia en la que mucha gente se puede sentir identificada, es un viaje al pasado para encontrarse y decidir sobre el futuro, de buscar respuestas a las decisiones, pero el personaje de Cecile es cocinera, ¿esta decisión es por algo?
Es curioso, porque escribí el guion Dimitri Lucas, y con lo que realmente queríamos hablar era de hacernos la pregunta de cuándo se vuelve a tus raíces, cuando vuelves a tus raíces, a tu infancia, ¿qué es lo que tienes que soltar? ¿Qué es lo que tienes que trabajar sin sentirte culpable? Porque es fácil caer, sentirse culpable cuando no es eso, hay que realmente llegar. Además, vamos, volvemos y vamos todo el tiempo. Estamos continuamente física y mentalmente en ese viaje entre lo que fue nuestra niñez. Y no es una cuestión de kilómetros, en absoluto, es de sentimientos, y cómo lo ves y cómo lo puedes golpear con los demás.
Y la razón por la cual sea cocinera, si es que hay un sentido, puede ser cualquiera, lo que tú decías antes afecta a todo el mundo. Pero la razón por la cual elegí cocinera es que primero es estético, es muy estético de filmar, ¿no? Y hay gestos que no son los que sabemos hervir un poco de agua, pues sabemos cómo se coge y cómo se usa. Entonces es muy fotogénico, se filma muy bien. Sí, y luego, pues, claro, hay naturalmente otros trabajos que son maravillosos y fantásticos, pero realmente cocinar, que es una necesidad en la vida de cada día, se vuelve un arte, un gusto hacerlo, te trae recuerdos, te habla de la historia de tu historia, de todo desde que eres pequeño es lo primero que haces.
Hablando del final, sin hacer spoiler, ¿lo pensaste para que cada espectador piense en su propio final? Porque parece un final abierto, un final que dices ¿cuál es la decisión final?
Sí, es curioso, o sea, yo no estoy aquí para politizar nada. Tengo mis opiniones, espero no darlas, pero realmente lo que me interesaba de esta película al llegar al final es que ella ha decidido que va a llegar al final, va a llegar al final de tomar decisiones, sus decisiones. Yo no quiero decir lo que tiene que hacer o no hacer. Entonces, sí, la película está abierta. No voy a, o sea, tengo muchas preguntas. No tengo ninguna respuesta. Bueno, casi nada, ¿no? Pero el interés, la curiosidad y lo que quiero hacer es enseñar esta joven mujer que tiene todas estas cosas alrededor y que ya sea consciente de que tiene que dar unos pasos, creo que nos da para poder tomar esas decisiones. ¿Qué es lo que decide hacer? No lo sabemos.
Y ya para terminar, aunque la película se estrena en España el 20 de marzo, ¿tiene en mente algún futuro proyecto, que se pueda saber?
La verdad que no, no pensaba que iba a llegar a este punto. Entonces ver tu película como cruza fronteras y tiene interés en otros sitios. Entonces, claro, ahora mismo lo estoy asimilando. O sea, supongo que es lo que han dicho antes, que es un tema que afecta a todo el mundo en el mundo. O sea, todo humano, todos hemos sido niños, todos hemos tenido padres. Y pues vamos a hablar de más cosas que nos juntan en lugar de separarnos, ¿no?