Casi todos los periódicos critican en sus editoriales la rendición de Aznar frente a Polanco, al concederle el monopolio de la televisión de pago. Hay dos excepciones. El País, que le sigue el juego al Gobierno y disimula, y La Razón. En su estilo habitual, Anson combina una portada desconcertante con un editorial repleto de loas al Ejecutivo.
Aunque ni desde Sogecable ni desde Telefónica se ha valorado todavía la decisión del Gobierno de poner al servicio de Polanco el monopolio perfecto de la televisión digital, (ya han anunciado que lo harán esta próxima semana), El País, a través de su editorial, ya deja ver cuál será la respuesta del dueño de la Nueva Sogecable.
El País: «Más intervencionismo»
No se lee ni una sola línea en la opinión de El País para reconocer que el Tribunal de Defensa de la Competencia, primero, y el Gobierno, después, han hecho los deberes y le han puesto en bandeja a su jefe un monopolio perfecto. Al contrario, son todo reproches al «catálogo de 34 condiciones para autorizar la operación de concentración entre Vía Digital y Sogecable». Un texto, dicen desde Miguel Yuste, que «impone una panoplia de condiciones exorbitante por su cuantía y detalle y rezuma intervencionismo en todo su articulado». Lo cierto es que en la crítica al Gobierno por su intervencionismo no le falta razón a Prisa, aunque conviene recordar los beneficios que están obteniendo gracias a ello.
Precisamente, sobre el intervencionismo gira todo el editorial: el Gobierno «tiende a convertir a la televisión de pago en un sector tan regulado o más que los sometidos a tarifa», «impone a empresas privadas condiciones propias de compañías públicas» y «pone entre interrogantes el liberalismo que predica el Ejecutivo». Y critica que si ya el ministro Piqué calificó de «muy duras» las condiciones fijadas por el TDC, ahora el Gobierno las haya multiplicado y haya agregado «todas las limitaciones imaginadas y por imaginar: las de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, las alegaciones de la competencia (sector del cable), los apuntes de las asociaciones de consumidores y un largo etcétera». Y llega a la conclusión de que «se ha engendrado un modelo caracterizado por un régimen de tarifas reguladas, con una desmedida discrecionalidad en las competencias de vigilancia atribuidas a la Administración y la consiguiente reducción al mínimo del margen de maniobra de empresas privadas en un sector que se suponía liberalizado».
El Mundo: Catástrofe para la competencia en la sociedad de la información
El diario de Pedro J. Ramírez también dedica su editorial a reprochar al Gobierno y desde la primera línea trata de desenmascarar lo que ya anunciaba Libertad Digital nada más conocerse la noticia, que el Ejecutivo camuflaba el monopolio perfecto con pequeños matices al informe del TDC. El Mundo opina que el Gobierno ha pretendido dar la impresión de que había endurecido las condiciones de la fusión digital, «pero para ello se contentó con desdoblar las diez impuestas por el TDC y convertirlas en 34». Y señala que «sigue tratándose de una rendición a la alianza de la primera empresa de comunicación de España, Prisa, con la primera empresa de telecomunicaciones, Telefónica».
No olvida citar que fue el presidente del TDC el que inclinó la balanza a favor del monopolio perfecto y recuerda que en Italia, que vive un caso similar, Murdoch ha aceptado condiciones mucho más duras que evidencian el regalo del Gobierno de Aznar a Polanco. Explica que las restricciones en las emisiones de cine y fútbol ocultan una trampa, porque no son tales, y que se permitirá la aplicación de «peajes prohibitivos» a terceros que quieran disponer del 20 por ciento de canales en la Nueva Sogecable. Y concluye con una pregunta: ¿Por qué ha hecho esto un Gobierno del PP?
ABC: Condiciones insuficientes para la fusión digital
El Grupo Correo, a través de Telecinco, ya adelantó este viernes que «la operación resulta esencialmente inaceptable». Este sábado, y desde el mismo grupo, ABC cuestiona que las 34 condiciones del Gobierno amplíen el margen de restricciones del TDC. A su juicio, el Ejecutivo pasa por alto la necesaria regulación de los derechos sobre los contenidos y «se cura el salud impidiendo que Sogecable pueda subir los precios en el primer año operativo».
Recuerda que «los derechos audiovisuales (del cine y el fútbol) se mantienen impolutos y la nueva Sogecable no tendrá que reformar ninguno de los contratos con las empresas productoras de estos contenidos». Por todo esto considera que las condiciones impuestas son «más efectistas que efectivas», que «podrían calificarse como de un brindis al sol» y que «se antojan insuficientes».
La Razón: Fusión digital condicionada
En contra de lo que podría esperarse por su portada (Polanco gana y el Gobierno pierde), el periódico de Ansón no tiene críticas a la decisión del Ejecutivo. Sólo recomendaciones desde sus páginas de opinión. Considera que de estas condiciones (y si finalmente se lleva a cabo la fusión) surgirá un «gigante enormemente condicionado por una larga serie de restricciones gubernativas que tratan de garantizar la libre competencia y, por supuesto, la defensa de la apertura de los derechos de emisión sobre los partidos de fútbol y el mejor cine».
Reconoce que «se empobrece la oferta, pero también hay que reconocer la verdad, que indica que no hay espacio para la competencia en esta tarta digital». En su editorial sostiene que «la situación ha sido manejada de forma envidiosa por el hombre fuerte de Sogecable, Jesús de Polanco», que el Gobierno ha perdido la batalla digital» y que sale enormemente beneficiada la Telefónica de Alierta, «que suelta el lastre (Antena 3 TV) de unas pérdidas que se medían ya por centenares de euros».
Y termina insistiendo que «será preciso exigir una estricta y continuada labor de vigilancia de los mecanismos de supervisión establecidos por el Consejo de Ministros y demostrar que existe voluntad de controlar, en beneficio del común de los ciudadanos, al gigante televisivo que ocupa un espacio radioeléctrico de propiedad pública, pues merece la pena recordar que una emisora de televisión no deja de ser un asunto de interés general».
Expansión, único económico que editorializa
«Cal y arena en la fusión digital» es el título del editorial del único diario económico que incluye una opinión sobre la fusión digital. Expansión también es el único periódico que destaca la «relevancia trascendental» que tendrá «el inminente nombramiento del nuevo presidente y de los consejeros de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, que tendrá un papel relevante en el control de la fusión».
Por lo demás, y aunque sostiene que las condiciones del Gobierno «suponen un endurecimiento de los requisitos propuestos» por el TDC, considera que «el acuerdo deja abiertas importantes incertidumbres que sólo el tiempo y la intervención que el Gobierno y los organismos de control se reservan podrán despejar». «Podría interpretarse editorializa el periódico que el Gobierno ha querido buscar el equilibrio para asegurarse que todas las partes implicadas en esta operación se sientan lo suficientemente incómodas con la misma como para que salga adelante la fusión. Pero al mismo tiempo ha querido reservarse, por la vía del intervencionismo directo, los mecanismos para corregir cualquier efecto colateral no deseado que pudiera darse en el futuro».
