El magnate de origen australiano predice un segundo mandato para George W. Bush «porque el electorado norteamericano le respalda sin vacilaciones en Irak y la economía marcha muy bien»
El imperio de Rupert Murdoch se muda de continente. Dos décadas después de que este magnate australiano de los medios de comunicación se hiciera ciudadano de Estados Unidos para multiplicar su capacidad de maniobra empresarial, su News Corporation va a cambiar también de nacionalidad en busca de un mayor atractivo bursátil. Para finales de este año se espera que la compañía multimedia complete su cambio de sede, lo que implica que sus acciones empezarán a cotizar primariamente en Wall Street.
Este traslado, con registro comercial en Delaware, marca un antes y un después en la historia de News Corp., que empezó en 1949 cuando Sir Keith Murdoch, el padre periodista de Rupert, empezó a invertir en pequeños periódicos al sur de Australia. En estos cincuenta años, la empresa se ha convertido en un conglomerado mundial con enormes intereses en Estados Unidos, país que en la actualidad genera cerca del ochenta por ciento de los ingresos y beneficios de la compañía.
Este cambio, muy lamentado en Australia, queda pendiente ahora de los correspondientes permisos binacionales por parte de autoridades reguladoras, fiscales y accionistas. Murdoch ha explicado que la radicación australiana de News Corporation estaba limitando la participación de grandes inversores institucionales de Estados Unidos, algunos de los cuales operan con estrictas restricciones sobre el porcentaje de sus intereses en renta variable extranjera. Según el multimillonario, esta situación estaba repercutiendo negativamente en la capitalización bursátil de su empresa pese a los buenos resultados obtenidos en los últimos años.
«Dios nos libre de comprar Disney»
Desde que Rupert Murdoch accediera a la ciudadanía de Estados Unidos en 1985, el empresario ha sido capaz de acumular empresas de comunicación en este país sin verse limitado por las regulaciones federales que limitan las inversiones extranjeras en el sector audiovisual. En esta espiral de adquisiciones, News Corporation se ha hecho con la cadena generalista Fox, el canal de 24 horas de noticias Fox News y los estudios 20th Century Fox.
Este imperio multimedia se completa con periódicos como «The Times» y «The Sun» en Londres y el «New York Post», la editorial HarperCollins y múltiples operaciones de televisión por satélite, incluidas Direc TV y BskyB. El propio Murdoch ha recalcado que no tiene intención de realizar nuevas adquisiciones a corto plazo. En declaraciones al «Financial Times», el magnate ha manifestado que «no queremos comprar Disney, Dios nos libre. Aunque nos encantaría intentar adquirir la cadena ABC, eso sería contrario a la legislación de Estados Unidos porque ya tenemos la cadena Fox».
Estos cambios empresariales no son los únicos en la vida de Rupert Murdoch. El magnate de 73 años ha vuelto a ser padre con su tercera esposa de gemelas. A su juicio, mantener el control de la empresa dentro de su familia es una herramienta básica para mantener un mínimo de estabilidad en la muy volátil industria de los medios de comunicación. Los Murdoch controlan y seguirán controlando un paquete de acciones de casi el 30 por ciento de News Corporation valorado en 8.800 millones de dólares.
Junto al anuncio de esta mudanza corporativa, Murdoch ha indicado que el presidente George W. Bush ganará sin problemas un segundo mandato en las elecciones convocadas para noviembre en Estados Unidos. A su juicio, los votantes norteamericanos respaldan las acciones de la Casa Blanca en Irak y «la economía está funcionando extremadamente bien pese a la crisis internacional». A pesar de ser ciudadano de Estados Unidos, Murdoch también ha indicado que Australia debe continuar siendo un firme aliado de Washington en Irak y no retirar su contingente de 2.500 soldados. A su juicio, Australia «no tiene otra alternativa, debe mantenerse con Estados Unidos».