La tecnología 3D viene siendo desde hace ya algún tiempo la nueva punta de lanza de la industria cinematográfica, y se ha propuesto llegar hasta los hogares a corto-medio plazo. El problema surge al intentar llevar esas imágenes hasta nuestros salones.
En la práctica existen multitud de sistemas para mostrar dicha imagen (desde televisores que no necesitan gafas 3D para mostrar dichas imágenes, hasta otros que requieres gafas obturadoras o de filtros polares para separar ambas imágenes antes de que éstas lleguen a nuestras retinas).
Todo esto ya se ha comentado en multitud de ocasiones… ¿pero cómo se hace llegar estas imágenes hasta el televisor a través de los medios actualmente disponibles?
DVD y Blu-ray

Aunque poco conocido, el DVD estandarizó hace ya algunos meses su norma para soportar contenidos en 3 dimensiones. Concretamente estandarizó lo que se conoce como «SENSIO 3D». De esta manera se añade la posibilidad de añadir contenidos 3D a los DVDs convencionales, aunque como ocurre con el sonido DTS, no se obliga a que todos los reproductores sean capaz de interpretar dicha información.
Blu-Ray por su parte aprobó recientemente el uso del codec MVC (Multiview Video Coding), basado en el ampliamente usado AVC (o H264) en emisiones de Alta Definición sobre todo, así como en Blu-Rays convencionales. MVC se caracteriza por ser totalmente compatible con los reproductores Blu-ray actuales (que interpretarán sólo la parte 2D del vídeo) a la par que permitirá a aquellos reproductores Blu-ray 3D mostrar los contenidos en tres dimensiones.
Dicho codec requiere un 50% más de espacio que su antecesor para poder soportar los contenidos 3D y mantener la compatibilidad 2D, aunque esto no resulta un problema dada la alta capacidad de los discos Blu-ray que permiten proporcionar en 2D bitrates (flujos de datos) más que generosos actualmente y que no se verán perjudicados en calidad al aplicar la nueva tecnología 3D a los diferentes contenidos.

Televisión: Visión Anaglífica
Es la forma tradicional de mostrar contenidos 3D y que hemos podido contemplar desde principios de los ochenta. Se caracterizan por requerir gafas con cristales tintados de Azul y Rojo (en su versión más clásica) aunque hace algunos años se desarrollaron nuevas técnicas bajo otros filtros de color (cristales de color) que permitían ver la imagen sin gafas en 3D de manera más «cómoda» a lo que supone ver una imagen preparada para las gafas azul y rojas clásicas (como ocurrió en la pasada Superbowl).
Este tipo de emisiones se plantenan como una alternativa barata (pues no requieren más que unas gafas, sin importar el tipo de televisor) y se ha usado en el otoño de 2009 en el Reino Unido en la cadena Channel Four, la cual llegó a un acuerdo con distintos supermercados para distribuir las gafas necesarias para disfrutar al máximo la emisión de diferentes películas y documentales.

Televisión: Una imagen, un ojo.
Consiste en enviar la imagen respetando cada «ojo» que compone un fotograma. Para ello lo que ocurre es que se intercalan las imágenes correspondientes a cada ojo (izquierdo y derecho). Esto produce que se envíen por tanto el doble de imágenes de las habituales (al recibirse el mismo número de imágenes por cada uno de los dos ojos). Esto tiene el inconveniente de no encajar dentro de ninguno de los estándares actuales y requiere por tanto nuevos métodos de codificación de la información para poder llevarse a cabo (como son el MVC y los Blu-Ray, o el SENSIO 3D y los DVDs).
Televisión: Una imagen, un frame 3D
Este sistema respeta los estándares actuales al mantenerse los parámetros convencionales (resolución y códec), y consiste básicamente en reducir la resolución horizontal de la imagen a la mitad, y situar de manera adyacente las imágenes de los ojos izquierdo y derecho dentro de un mismo frame (imagen absoluta que se envía). Operadores como DirectTV utilizan esta técnica para realizar sus emisiones en 3D bajo señales 1080i. De esta manera sólo es necesario realizar una modificación en el firmware de los decodificadores para que traten esa señal de manera correcta.
En el caso de televisores 2D, cortarán la imagen recibida por la mitad (quedando una imagen izquierda y otra derecha que se corresponderán cada una con un ojo, quedando cada una por tanto con la mitad de la resolución horizontal), y mostrarán únicamente una de las dos mitades o creará una imagen anaglífica con ambas si así se desea y lo permite el equipo que recibe la señal.
Si se trata de un televisor 3D, lo que se producirá es el envío de ambas imágenes por separado, y el televisor lo adaptará al sistema que tenga el usuario (televisores autoestereoscópicos, polarizados, para gafas obturadoras, …).
La desventaja de este sistema es que no se produce un envío en FULL HD de cada una de las imágenes, pero a cambio permite reciclar todos los encoders actualmente disponibles, e incluso una gran parte de los decodificadores (que sólo requerirán una actualización de firmware para tratar correctamente estos canales).
De hecho, dadas las ventajas de este sistema, se espera que sea el que se utilice en las emisiones 3D de operadores en plataformas satélite, cable, iptv, …
Otros tipos que no han prosperado
Bajo el mismo concepto que dio lugar a la solución usada por DirectTV, se crearon otras que eran «imagen sobre imagen» (la división se hacia sobre la vertical, en vez de la horizontal), o incluso «imagen entrelazada a imagen» (que doblaba el refresco de la imagen y entrelazaba los dos ojos en un mismo frame). La primera se descartó por el hecho de que los sistemas de transmisión de imagen entrelazada siguen en uso incluso en la Alta Definición (como es el caso de 1080i), y esto produciría pérdidas graves de resolución y deficiencia en la imagen. En el segundo caso, el problema resulta ser o salirse del estándar (al ofrecer refrescos mayores a los encoders de los que se usan actualmente) o de pérdida de fluidez de movimiento en la imagen (al reducirla a la mitad para poder encajarlo dentro de las herramientas disponibles actualmente).
Si esta tecnología triunfará o no es un enigma, pero lo innegable es que la industria está haciendo un gran esfuerzo por hacer que aterrice en los hogares de los espectadores, y que serán estos los que decidirán si merece la pena ponerse gafas y/o adquirir nuevos televisores para disfrutar de las imágenes 3D.