El Consell designa a los liquidadores de Canal 9 en un pleno de urgencia y firma el cierre. La señal de la radio autonómica ha sido la primera en caer, poco antes de medianoche. La Policía ha acordonado los accesos de la sede central de RTVV en Burjassot. Los trabajadores han abortado hasta el momento dos intentos de «apagar» la televisión. La dirección envía un correo a las 3 h. para comunicarles que tienen un «permiso retribuido». El comité de empresa pide una orden judicial que avale el cierre de la cadena autonómica. Los liquidadores denuncian a los trabajadores por «ocupación ilegal»; el juez no la acepta.
Radiotelevisión Valenciana está próxima a pasar a la historia. El Gobierno valenciano ha dictado la orden de cierre tras un pleno de urgencia celebrado esta tarde en el que se ha designado al comité liquidador, el órgano encargado de extinguir esta empresa pública, y se ha decretado el cese de las emisiones.
El proceso ya ha comenzado, pero tras siete horas al filo del abismo los empleados de Canal 9 resisten el envite en el interior del Centro de Producción de Programas, donde han abortado hasta en tres ocasiones los intentos de cortar la señal. Ahora mismo, las emisiones prosiguen a la espera de que una orden judicial ratifique el fundido a negro.
De momento, son los empleados del ente público los que se han anotado el primer tanto en la Justicia. El juez de Guardia de Paterna no ha aceptado una denuncia interpuesta por el comité de liquidación por «ocupación» para que se desalojaran las instalaciones y se identificaran a los allí presentes.
La primera en caer ha sido la Ràdio Nou, la emisora autonómica, poco después de que finalizara la narración del partido del Valencia CF en la Europa League. Eran las 23.50 horas cuando, abruptamente, se ha instalado el silencio.
En ese preciso instante el conductor de «La Taula Esportiva», Monolo Montalt, se estaba despidiendo en directo de su compañero Toni Alegre, que durante años ha cubierto la información deportiva del Villarreal.
El «apagón» se ha limitado en un principio a la emisora principal de esta casa, ya que el programa ha continuado a través de Sí Ràdio, una cadena de contenido esencialmente musical, la segunda del grupo de comunicación valenciano. A estas horas aún no se ha apagado.
Lejos de abordar la actualidad deportiva de la jornada, dicho espacio se ha dedicado de forma casi monográfica al cierre de la emisora autonómica, con la intervención de empleados y ex trabajadores del ente, que han lamentado el triste final de este medio de comunicación. Comienza la oscuridad pero volveremos, ha concluido Montalt al filo de la 1 de la madrugada. Después, aplausos.
Especial informativo
Mientras, Canal 9 mantenía su señal intacta con la emisión de la miniserie «Tarancón, el quinto mandamiento», que pasará a la historia como uno de los últimos espacios de la cadena autonómica, que en 2014 habría cumplido 25 años de vida.
Sin embargo, ante la evidencia de que el cierre se cernía también sobre le televisión, los trabajadores han interrumpido la emisión del segundo capítulo para retransmitir en vivo los minutos finales de la televisión pública. Una muerte televisada, también fuera de la Comunidad Valenciana, porque TV3 ha «pinchado» la señal en directo de Canal 9 a través de su canal 3/24.
Al frente de este especial informativo, el periodista Frederic Ferri: No sabíamos cuándo ni cómo iban a finalizar las emisiones de Canal, pero parece ser que ya ha comenzado. Así ha comenzado la interlocución Ferri, que ha calificado el fundido a negro de golpe de estado mediático ejecutado, además, con nocturnidad y alevosía.
Ferri ha dado voz a buena parte de la oposición, entre ellos el líder de los socialistas valencianos, Ximo Puig, y los de Compromís, Enric Morera y Mònica Oltra; la coordinadora de Esquerra Unida, Marga Sanz; o el ex presidente de la Generalitat Joan Lerma. La mayoría ha confesado tener la misma imagen en la retina: el golpe de Estado del 23-F. Y todos han confirmado que, de acceder al Palau Generalitat, volverán a abrirla.
En esta coyuntura, ni rastro de políticos del PP. Según el comunicador, ninguno ha respondido a las llamadas de Canal 9. La mayoría no ha descolgado el teléfono, ha señalado, y quienes sí lo han hecho, han rehusado a entrar en directo. Mañana, el pleno del Consell (el habitual, el que se celebra cada viernes, tendrá lugar en Ibi).
No nos han explicado ni cómo, ni cuando ni de qué modo se ejecutaría el cierre. Nadie nos ha dicho que ésta era nuestra última noche, ha lamentado el conductor de este programa especial, que además es representante del sindicato CSIF.
La televisión, acordonada
Según ha explicado, las inmediaciones del centro de producción de programas de RTVV en Burjassot han sido acordonados por la Policía para impedir el acceso a un centenar de trabajadores que se han acercado hasta la sede central de Canal 9 ante los rumores de que el cierre podría producirse de forma inminente.
No están dejando entrar a los compañeros, la Policía les están quitando las tarjetas de acceso, el centro de producción de programas está rodeado, relataba un compañero a pie de calle. Ni siquiera nos han despedido. Y los que estamos dentro son profesionales, no criminales, ha denunciado en directo.
En la sede de Ràdio Nou, en la avenida Blasco Ibáñez de Valencia, la situación es idéntica. No sólo no se dejaba entrar a los empleados de la casa que hacían guardia en el exterior, sino que tampoco permitían la salida de los periodistas de otros medios que participaban como invitados en la tertulia deportiva de «La Taula».
Finalmente, a las dos de la mañana, los trabajadores que aguardaban tras la verja han podido entrar en el recinto de Burjassot. Las cámaras de Nou han mostrado en directo este instante. No se cierra RTVV, coreaba la multitud al unísono.
No han podido, sin embargo, superar la segunda barrera policial. Porque ante la puerta de acceso se han apostado varios agentes de la Policía Nacional. Al principio, sólo los diputados Ignacio Blanco (EU) y Fran Ferri (Compromís) han podido llegar hasta plató por un error de la seguridad de la empresa. El socialista Josep Moreno lo ha hecho a través de una ventana.Fabra ha convertido la Comunidad Valenciana en Grecia [donde también se ha cerrado la cadena pública], han sentenciado.
Y es que el esperpento ha llegado hasta el punto de que ni siquiera los trabajadores sabían si la señal estaba o no emitiéndose. De hecho, el propio presentador ha hecho un llamamiento público a los telespectadores para que indicaran, vía telefónica o por Twitter, si todavía sintonizaban Canal 9 en sus hogares.
Las alarmas, sin embargo, han saltado cuando los liquidadores de la sociedad pública han tratado de acceder por primera vez al control central a las 2.11 horas. Os advertimos que en cualquier momento nos podemos ir a negro, advertía Ferri.
Intentos «frustados» de cierre y «permiso retribuido»
Los trabajadores han podido abortar este primer intento de cierre, cuando Antonio Hervás (uno de los miembros de este comité liquidador) intentaba entrar en este departamento para anular la señal del estudio 4 (desde donde se graba emite el Canal 24 horas) a control, el «corazón» y el «cerebro» de la televisión.
Este mismo cordón de empleados ha logrado frenar la segunda intentona (a las 2.36 horas), esta vez encabezada por la Policía. Una vez más, los dos agentes que pretendían entrar a esta sala han tenido que dar media vuelta. Los accesos estaban completamente taponados por trabajadores. Se ha celebrado por todo lo alto.
No han tenido tanta fortuna en Alicante, donde las fuerzas de seguridad del Estado han tomado la sede de RTVV y la han cerrado a cal y canto. El periodista Ramón Enric lo ha confirmado minutos antes de las tres de la madrugada: Dentro solo está la Policía Autonómica y los empleados de seguridad y tienen orden de no dejar pasar a ningún trabajador.
Lejos de cerrar, los empleados de Canal 9 en Valencia han continuado plantando cara al Consell e incluso han abierto el estudio 3 de la cadena pública, uno de los más grandes del centro de producciones, para tomar el relevo informativo. Una histórica de esta casa, Amàlia Garrigós, despedida (y readmitida) en el ERE anulado por la Justicia, ha tomado las riendas de este espacio. Antes, Frederic Ferri se ha despedido de la audiencia con un mensaje tan breve como significativo: Si no nos volvemos a ver, ha sido un placer.
Aunque desde entonces el nivel de alerta no ha caído ni un instante, la tensión también ha dejado trances surrealistas a lo largo de la madrugada. Como cuando el reportero Genar Martí (a quien saludó Letizia Ortiz tras el acto de entrega de los premios Rey Jaime I) ha entrevistado en directo a los técnicos enviados por el Gobierno valenciano para ejecutar el cierre. Nos mandan unos señores que no están aquí, ha replicado el operario, oriundo de Gata de Gorgos y conocido al parecer como Paco «Telefunken». Él, ha recordado, también está trabajando.
¿Orden judicial o denuncia?
El último sobresalto hasta el momento, data de las 4.27 horas, cuando el presidente del comité de empresa, Vicent Midsuf, ha sido citado a una reunión con el jefe de Seguridad de Radio Televisión Valenciana (RTVV) y el jefe de la Policía autonómica.
Al parecer, los representantes sindicales han exigido una orden judicial que autorice al cierre. La respuesta de los liquidadores no se ha hecho esperar. Según han apuntado desde la propia cadena, se ha interpuesto una denuncia por una supuesta ocupación ilegal para tratar de forzar el desalojo.
A las 6.27 Frederic Ferri, que había vuelto a antena, ha despejado la incertidumbre legal: El juzgado de Guardia no ha admitido a trámite la querella. Los trabajadores, como no, han celebrado la noticia como si el triunfo fuera definitivo. Al menos han ganado tiempo.
«Permiso retribuido»
También de madrugada, la plantilla ha recibido un correo electrónico en el que se les informa de que, desde este momento, disfrutan de un permiso retribuido y que, por tanto, deben abandonar sus puestos de trabajo. Se trata de una fórmula idéntica a la que el Gobierno valenciano empleó con los readmitidos para evitar que se reincorporaran tras la sentencia del Tribunal Superior de Justicia que anulaba el ERE.
Los periodistas se preguntan, en cualquier caso, quién ha dado la orden para que la Policía ocupe los distintos centros de RTVV, como ocurre en los estudios de Ràdio Nou, tomados literalmente por una docena de antidisturbios (que además dejan escoltan a los trabajadores, dos en dos, a recoger sus pertenencias. Y avisan de que llevarán todas las irregularidades que se hayan producido a los tribunales.
El Consell ordena el cese de las emisiones
La secuencia de este «apagón» televisado se ampara en el decreto de cese de las emisiones que el Gobierno valenciano, que reunido de urgencia, ha aprobado esta tarde y que el Diario Oficial de la Comunidad Valenciana ha publicado en una nueva edición extraordinaria.
El acuerdo del Consell únicamente consta de dos puntos. El primero, decreta el cese de las emisiones de los servicios de radiodifusión y televisión de ámbito autonómico de titularidad de la Generalitat prestados por la empresa Radiotelevisión Valenciana, SAU, por cualquier medio o canal de difusión. El segundo tan solo certifica la entrada en vigor del mismo: el jueves 28 de noviembre. Hoy mismo.
En este mismo pleno de urgencia, que ha arrancado sobre las 18.30 horas y se ha prolongado durante cerca de una hora, el Ejecutivo autonómico ha destituido al actual consejo de Administración de Radiotelevisión Valenciana (RTVV) y ha designado a los tres liquidadores del ente como antesala del final de esta sociedad.
Para esta misión, el Gobierno valenciano a reclutado a los mismos que liquidaron la antigua RTVV para constituir RTVV SAU. Son el director financiero de Canal 9, Antonio Hervás, y los abogados Carlos Cervantes y Pau Pérez, según fuentes oficiales. Este comité de cierre tiene como cometido disolver y extinguir la sociedad lo antes posible.
El rumor de el cierre era inminente no ha tardado en propagarse por las distintas redacciones del ente público. Tras la rúbrica del vicepresidente José Císcar, el fin de las emisiones podría producirse en cualquier momento, como así ha reconocido el periodista Frederic Ferri en antena: No sabemos técnicamente cuando dejarán ustedes de vernos.
Y es que la Ley de Supresión de la Prestación de los Servicios de Radiodifusión y Televisión de Ámbito Autonómico (que determina la disolución y liquidación de RTVV) ha entrado en vigor este jueves, después de que fuera publicada en una edición extraordinaria del Diario Oficial de la Comunidad Valenciana.
De este modo, se suprime la prestación del servicio público de radio y televisión de ámbito autonómico prestado por la Generalitat. La norma deroga la Ley 3/2012 de 20 de julio de Estatuto de Radio Televisión Valenciana.