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«Mix Tape»: La banda sonora de los primeros amores que nunca se olvidan

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Manuel Cuesta
Manuel Cuesta
cinéfilo empedernido, amante del cine hollywoodiense, europeo y, por supuesto, nuestro gran cine español. Nostálgico de los 80', Goonie y fanático de todos los géneros, pero sobre todo los de aventuras, fantasía y ciencia ficción: Marvel, Star Wars, Tolkien. Spidermaniaco y podcaster fundador de Mucho Ruido y Podcast Nueces. Escribí opinión sobre cultura en el Diario de Almería durante varios años y he publicado siete discos como cantautor. Ya ves, un hombre tarado fenomenal.
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Me llama mucho la atención lo desapercibida que ha pasado esta serie en las plataformas de streaming. Tenía —y tiene— todos los alicientes para convertirse en esa recomendación ‘boca-oreja’ que haces a tu entorno porque choca de bruces con toda una generación: la que crecimos grabando cintas recopilatorias para esa persona especial. De esto ya hablaba Nick Hornby en su novela «Alta fidelidad» —luego adaptada al cine con John Cusack como protagonista—, cuando Rob Gordon sentencia: «Grabar una gran cinta recopilatoria (mixtape) es como romper con alguien: se tarda más de lo que imaginas». Y remata: «Hay que empezar a lo bestia, para llamar la atención, y luego ir aumentando la intensidad. Pero sin pasarte de vueltas, porque luego hay que bajar de golpe. Hay un montón de reglas».

Hoy no grabamos casetes en TDK de 60 minutos; compartimos enlaces de YouTube o listas de Spotify con esas personas especiales. Con esa premisa arranca Mix Tape: Daniel y Alison se conocen en Sheffield en 1989 y se enamoran con la intensidad de la adolescencia. Como suele pasar en estas historias —o en la vida misma—, los caminos se separan. Años después, la música los reúne de nuevo a través de los recuerdos de aquellas cintas, y se preguntan si están destinados a estar juntos.

La serie alterna dos tiempos: el presente, con su prisa, estrés, tecnología, aislamiento y soledad; y 1989, el año en que se enamoraron, aliñado con himnos icónicos de Joy Division, The Stone Roses, New Order, The Cure o The Velvet Underground. Hay hasta guiños a Nick Drake, cuyas letras y canciones son —y siguen siendo— una obra poética absoluta. Todo transcurre en Sheffield, la ciudad del acero obrero de The Full Monty, pero también una de las más verdes de Europa. No en vano, es cuna de mitos como Pulp, Arctic Monkeys o Bring Me the Horizon. Prueba de que, incluso del asfalto y el alquitrán, pueden brotar flores silvestres hermosas.

Otro gran aliciente es Jim Sturgess, el protagonista. ¿Quién no se enamoró de este guapísimo tierno y noble en One Day o cantando a capella un tema de los Beatles en Across the Universe? Aquí lo vemos maduro, con un encanto inconmensurable e irresistible. Sturgess encarna al Daniel adulto, que contacta con Alison en el presente, mientras los flashbacks desvelan su amor adolescente. Daniel creció en una familia protectora, pero Alison lo tuvo difícil: su juventud transcurrió en un entorno desestructurado y tóxico que le dejó profundas secuelas emocionales.

Alison está interpretada por Teresa Palmer —actriz, modelo, escritora y productora australiana, hasta ahora desconocida para mí—. Espectacular en el presente, casada con un empresario adinerado, reside en Australia con dos hijas y está a punto de lanzar su nueva novela en una gira por Europa y Estados Unidos. Daniel, por su parte, está casado con Katja (Sara Soulié); él es crítico musical y lidia con el vacío dejado por su hijo al independizarse. La pareja intenta reencauzar su matrimonio, pero sus objetivos vitales son totalmente opuestos.

En esencia, Mix Tape nos cuenta cómo ambos protagonistas están atrapados en la nostalgia: incapaces de avanzar en el presente porque los recuerdos del pasado —teñidos por la banda sonora de su juventud— los atan a primeros besos, encuentros y desencuentros. En sus cuatro episodios, un fantasma del ayer resurge para desestabilizar el hoy… y al espectador. Somos muchos —generación X o boomers— los que crecimos con ese imaginario musical y estético de finales de los 80 que aún marca nuestro latido. ¿Fue mejor cualquier tiempo pasado? No, pero lo asociamos a momentos cruciales de nuestra vida y nos cuesta cortar el cable del primer amor. Por eso buscamos en redes sociales a aquellos amores con morbo y curiosidad: ¿se habrá quedado calvo? ¿Mantendrá su mirada intensa?

Mix Tape es una trampa hermosa de la que no queremos escapar. Como dijo Oscar Wilde: «La única forma de librarse de la tentación es caer en ella». Cumple con los cánones estéticos y evoca a Normal People (también basada en un best seller). Aunque las localizaciones australianas tienen un tufillo a telefilme que resta empaque frente al encanto inglés de Sheffield, la serie está bien construida. Los jóvenes Alison y Daniel —Florence Hunt y Rory Walton-Smith— son tan adorables por fuera y por dentro que atrapan hasta el final.

Basada en la novela de Jane Sanderson (que merece una lectura), esta coproducción irlandesa-australiana es un caramelito romántico y nostálgico, perfecto para un fin de semana bajo la manta estos días de frío polar. Ha arrasado en el Reino Unido, pero en España aún no ha despegado. Los primeros amores, como las mejores canciones, nunca se olvidan. Es de esas series que te hacen reflexionar: ¿qué habría pasado si…? Te conecta con tu yo del pasado y cuestiona si tus decisiones juveniles fueron las correctas.

Un reproche menor: el exceso de dramatismo en el tercer episodio es algo inesperado, pero lo perdonamos gracias a su narrativa aderezada con joyas musicales. Para mí, será una de las series más importantes de 2025, por eso la subrayo antes de que acabe el año. Me encantan las que tienen buena banda sonora, olor a pub y pinta de cerveza… Hay que verla en versión original, para deleitarse con el exquisito acento de Jim Sturgess y los castizos barrios de Sheffield, donde se mezclan alegría, desolación, industria del acero, música, cerveza y el legendario derbi entre el Wednesday y el United. Hoy, la ciudad ya no es la gris humeante de antaño: es una fusión de patrimonio industrial, naturaleza, universidades punteras y una escena musical vibrante. Habrá que visitarla. De momento, puedes verla en Movistar Plus+.

¿Y tú? ¿Recuerdas a quién le grababas aquellas cintas recopilatorias?

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