InicioBlog"Maspalomas": Abrazar quiénes somos antes, ahora y después

«Maspalomas»: Abrazar quiénes somos antes, ahora y después

Tienes que leer

J.A. Valdivia
J.A. Valdivia
Contar y ver historias forma parte de quién soy. Desde pequeño fascinado por la magia del cine y sus entresijos. Me puedes encontrar entre Ghostface y un T-Rex emocionado por la última escena de Vidas Pasadas.
Publicidad
Publicidad

Esta película nos lleva a lugares importantes, lugares en los que la verdad es lo importante… y ahí es donde sus directores, los Moriarti (José Mari Goenaga y Aitor Arregui), junto a dos protagonistas de la talla de José Ramón Soroiz y Nagore Aranburu ,crean magia.

La filmografía de los directores nos lleva a películas como Marco, La trinchera infinita, Loreak, Handia o la serie sobre Cristóbal Balenciaga. Habiendo demostrado maestría en el pasado podríamos tener grandes expectativas con esta nueva historia, pero exceden cualquier pensamiento previo. El guion nos adentra en la historia de Vicente, que a sus 76 años se separa de su pareja y se va a vivir a Maspalomas, donde disfruta de todo lo que no ha podido disfrutar antes… pero entonces todo cambia y tendrá que volver a su ciudad natal y reencontrarse con todo aquello de lo que huyó.

La sexualidad se ha mostrado de múltiples formas en la pantalla, pero aquí nos adentramos en cómo vivir la homosexualidad en la tercera edad, y más concretamente en una residencia. El inicio en ese lugar tan hostil tiene un trabajo de cámara, montaje y sonido absolutamente terrorífico. Porque en ese momento nos adentramos en territorio ajeno, extraño, absolutamente desconocido para un Vicente que vivía su mejor vida en un lugar muy alejado de este. Poco a poco vamos descubriendo que también es un hogar y que es un lugar donde podrá crecer mientras se recupera del ictus.

La relación paternofilial está plagada de silencios, conversaciones que nunca se han producido y mucho amor que nunca ha tenido lugar para expresarse. Nos recuerda que todos tenemos espacio para crecer, aceptarnos y encontrar el momento adecuado. Las miradas de estos dos actores tan impresionantes valen una nominación al Goya, y multitud de alabanzas.

La película empieza y termina en un lugar idílico, en unas dunas hipnóticas y plagadas de
secretos, en un sol que ayuda a la libertad y en un océano que te permite abrazar quien siempre quisiste ser. Porque eso es Maspalomas.

Publicidad
Contenido patrocinado

Últimas entradas

«Ni contigo ni sin mí»: La versión mediterránea de «Forgetting Sarah Marshall»

La comedia anti romántica, dirigida por María Ruiz y producida por A Contracorriente Films, Secuoya Studios y Álamo Producciones...

DEJA UNA RESPUESTA

¡Escribe tu comentario!
Por favor introduce aquí tu nombre

Publicidad

Más artículos como este