Siete influencers gastronómicos, siete cocineros amateurs y siete chefs profesionales llegan a las cocinas de ‘Next Level Chef’ en su programa de estreno para demostrar que saben desenvolverse en cualquier circunstancia que les imponga una cocina. Sin embargo, al llegar descubrirán que todavía no son concursantes de pleno derecho. De los 21 candidatos, los chefs Francis Paniego (El Portal de Echaurren y Echaurren Tradición, La Rioja); Marcos Morán (Casa Gerardo, Asturias) y Rakel Cernicharo (Karak, Comunidad Valenciana) serán los mentores de ‘Next Level Chef’, que seleccionarán cada uno a cinco de ellos, que se convertirán en sus ‘mentorizados’ definitivos.
El pasado mes de diciembre tuvimos ocasión de entrevistar a estos tres reputados chefs:
No sé si notáis que hace a lo mejor 15 años, antes de Masterchef, antes de los grandes programas de cocina, habría sido diferente, o sea, quiero decir, no sé si antes era un poco como raro que un cocinero de repente pusiera su prestigio en una tele.
MARCOS: Sí, sí, seguro que sí hubiera sido más raro, pero date cuenta de que nosotros somos, somos herederos de la mejor época de la gastronomía española mundial. Ya bueno, pero cuando todo está por hacer, ¿no? Tenemos que darnos cuenta, tenemos que darnos cuenta de que la cocina está metida en nuestro día a día y que todos los medios le dediquéis una parte y que al final está súper naturalizado. Luego, por otro lado, en este caso es que lo que vamos a hacer es nuevo, porque no se ha hecho un programa así́ hasta ahora.
RAKEL: No, claro que aparte, cuando nada está hecho, todo está por hacer, pues evidentemente todo es diferente. Yo creo que puedo comparar lo que hubiera sido.
FRANCIS: Hombre, pero entiendo lo que dices, que ha habido otros momentos televisivos y otros programas que quizás no han tenido el éxito porque no hay el tiempo. Es verdad, yo creo que ahora mismo está́ la gente como muy madura, la cocina es importante, forma parte de nuestro ocio de cada día, la gente lo pasa bien cocinando.
MARCOS: La madre de Francis y mi abuela salieron con las manos en la mesa.
FRANCIS: Mi madre, Marisa Sánchez, Premio Nacional de Gastronomía y Ángela. Ambos tenemos dos casas centenarias, Casa Gerardo y Echaurren.
RAKEL: Lo que pasa es que creo que no se le ha dado el valor actual que sigue estando. Antiguamente era una profesión un poco más carcelera, como le dicen, y con el paso del tiempo se convirtió́ en algo un poco más… Es un oficio, ¿no? Un oficio un poco más… Un oficio maravilloso.

¿Cómo ha sido trabajar con profesiones tan distintos? Porque en otros formatos hemos visto…
MARCOS: Es guay, pero al final en una cocina pasa también lo mismo, ¿eh? Claro. A ti te llegan los chicos a veces y no sabes qué te vas a encontrar. Entonces una entrevista de trabajo y durante la entrevista descubres a un chaval y luego cuando pasan 15 días descubres lo que hay. Pues aquí́ ha sido igual y yo creo que sorprenden más los que menos te los puedas.
Y encima, como dijimos antes, iguala mucho el programa por ese formato de tres plataformas, perdón, tres plantas, una plataforma, tiempo diferente en cada prueba. Todo cambia. Entonces a mí me da igual que tú seas un chef del carajo que tengas tres los restaurantes, lo que tú hayas hecho, tortillas de patata para tus hijos, que es que a lo mejor la prueba Se quedan desnudos.
RAKEL: A ver, yo creo que, como todo en la vida, siempre hay muchos perfiles diferentes en todo y ha sido un programa trabajar como en una cocina. Nosotros estamos acostumbrados constantemente a hacer equipos de muchas personas y lo importante, yo creo que, como todo en la vida, es saber resaltar lo bueno de las personas y ayudar en lo malo. Y para eso estamos. Es maravilloso. Es cierto. Trabajar en casa, la verdad.
Vosotros como dedicáis profesionalmente a la cocina, vivís de ello. ¿Qué opinión tenéis del boom que ha tenido la cocina en las redes sociales?, han ayudado mucho a que en cada casa salga el cocinero que tenga cada uno. ¿Creéis que este boom de la cocina en las redes sociales le ha ayudado?
FRANCIS: Claro que sí, pero ya no podemos hablar de un boom. La cocina española lleva ya 30 años siendo noticia, siendo referencia. Piensa que Ferran Adrià, el gran cocinero en el año 92, estamos hablando hace más de 30 años, salta e irrumpe con… Antes estábamos hablando de Pedro Subijana, de Juan María Arzal. Yo creo que la cocina española es una realidad desde hace más de 40 años.
RAKEL: Sí, pero entiendo esa democratización, ¿no? Sí.
FRANCIS: Haber saltado la irrupción de las redes sociales, que todo el mundo esté cocinando, evidentemente ha popularizado, pero estamos ante una realidad…
RAKEL: Ha hecho que, a lo mejor, una persona en su casa pueda ponerle caviar a una vieira, que pueda hacer X técnicas desde su casa y que pueda acceder a ellas. O sea, ha democratizado. Claro, las redes sociales, la comunicación, todo. Ha hecho que todo el mundo pueda tener acceso a una profesión, incluso a una de las técnicas de la cocina. Y eso es maravilloso, ¿eh? ¿No? Maravilloso.

Ha habido algún cocinero, pocos, pero bueno, que no entiende muy bien esto de programas de cocina, concursos… de los que no han participado. No sé vosotros qué respuestas les hacéis. Que lo han criticado a lo mejor, que la cocina se convierta en un show.
MARCOS: Pero es que la cocina no se convierte en un show si… El problema es que mucha gente opina sin ver las cosas, ¿eh? En todo. Cocina en futbol, en política. Yo creo que una cosa que le pido a la gente es que vea el programa y luego opine. Bueno, esto es… No cuesta nada, van a ser dos horitas, dos horas y media o dos horas y media.
FRANCIS: Pero esto es un talent show y es entretenimiento, ¿no? Al final es televisión, hay una competición, hay un juego… Es un concurso y tiene ese punto muy bonito de competitividad. A mí, yo lo he dicho antes, pero a mí una de las cosas más bonitas de este programa es como se excita la creatividad. Y es que esto es determinante. Yo creo que ese punto de autenticidad que tiene es muy bestia. Porque cuando un tipo en el sótano coge dos ingredientes y con eso tiene que desarrollar un plato, tú la primera imagen que tienes… Ostras, ¿qué va a hacer este tío? Y al final ves el resultado y resulta que lo hace. Y flipas, y flipamos nosotros. En esta situación límite del tío, de repente… Y se casca un platazo.
MARCOS: De repente empieza un amateur a usarte productos que usaste en tu cocina en altísimo nivel. Un agarrar…
FRANCIS: Te quitas el sombrero, en algunos casos te quitas el sombrero.
MARCOS: Tengo una máquina que tú la has usado tres veces y al tío se le toca la cocina de arriba. Que no, esto es un no sé qué. Y yo alguna vez lo hice por YouTube. Lo que han dado también las redes y sobre todo en el mundo la información es que el aficionado ahora tiene muchísima información. Igual que tú en tu casa te encuentras clientes que saben de ti más que tú, te encuentras amateurs que saben cocinar muy bien.
RAKEL: Te pones un tutorial y te arreglas la tuya y de tu casa. Vamos, yo lo hago, de verdad. Yo soy de esas, yo lo hago. Yo soy electricista, fontanera, de todo, de verdad. Te pones un tutorial y entonces es maravilloso. Es que de verdad es maravilloso. Yo soy pincho de los gráficos.
¿Cómo habéis llevado esa doble función de jueces y mentores? No sé si habéis tenido que dejar la empatía un poco al lado…
MARCOS: Hay que traerla de paso
RAKEL: La empatía siempre tiene que estar contigo. La empatía para mirar conmigo.
FRANCIS: Somos tres roles muy diferentes. No sé cómo yo no los he visto a ellos. Ya nos veremos en el programa. Como se intuye. Pero les intuyo. Cada uno tenemos… Y además yo creo que la vida también es así́. Hay muchas formas de incentivar el trabajo y la creatividad. Y cada uno creo que hemos hecho… Yo me he sentido fiel a como soy y seguro que todos… Y en todo caso cuando nos hemos contado ha sido así́.
RAKEL: Yo he empatizado mucho porque he sido concursante. En un programa de cocina. Es para mí… Lo estás viviendo, lo estás viviendo con ellos. Y sabes cómo se sienten. A ver, la empatía es necesaria para la vida.
MARCOS Y luego sé que es cierto que lo que hemos vivido internamente como mentores es, por decirlo de alguna manera, que mi restaurante compuesto por cinco cocineros tenía que vencer, entre comillas, a los otros dos restaurantes. Y luego hay otra cosa muy bonita. Que conforme pasen los días, hay expulsiones y esos equipos van menguando. Te puedes encontrar con desequilibrios muy grandes.
FRANCIS: Hay un momento en el programa que es cuando bajamos con los cinco platos cada uno de nuestro equipo a exponerlos. Nosotros tenemos que decir cuál es el peor y vemos el trabajo del compañero, del otro mentor y tú reconoces que están mucho mejor los de al lado. Vaya mierda que se han cascado los míos. O te sorprendes. Joder, pues yo estoy bien, mi equipo está bien. Qué bien, qué orgullo. Esos puntos se dan ahí.
MARCOS: Lo ha sido muy chulo. Muy chulo. Las pruebas finales en las que nosotros éramos cata ciegas. Hay un momento muy bonito que es llegar los tres donde a veces teníamos cocineros de cualquiera de nosotros y ver lo que hace y a veces se sorprenden positivamente u otras veces.
FRANCIS: Lo reconoces al tuyo porque ya vas a conocerlo los estilos.
RAKEL: O piensas que es el tuyo. Y dices, ese plato es de Tulanico.
FRANCIS: Y de repente te llevas un chasco, que no.
MARCOS Y era mío. Lo caro es que me ha hecho un truño.
RAKEL: Aparte lo justificas. Esto es porqué tal. Mira, el camino tal. ¿cómo puede ser? Porque lo ves. Es maravilloso. El momento final de cata ciegas yo creo que era muy necesario. Era necesario. A mí me ha fascinado.
FRANCIS: Y luego hay unos personajes importantes.
MARCOS: Luego el casting es muy bueno.
RAKEL: Es que también nosotros participamos jugando entre nosotros y en ese momento en el que a mí me ha estallado la cabeza.
FRANCIS: Estos dos también son un par de personajes. Ya los estáis viendo. Bueno, no, no, no.
RAKEL: O sea, somos tres personajes incomparables entre nosotros.

¿Y crees que eso puede también ser un poco una ventaja de que enganche el programa? Porque como sois diferentes, cocináis igual de manera diferente. Si fueseis los tres parecidos, igual no tendría tampoco esa esencia.
RAKEL: Sí, yo creo que aportamos eso. Yo creo que aportamos un poco la esencia de que somos tan diferentes entre nosotros y además encajamos muy bien. Incluso peleando. Y yo creo que eso va a aportar mucho.
MARCOS: Lo que es muy chulo es que al final nosotros cuando elegimos los que nos tocan el equipo, tú intuyes algo, pero tú no sabes. A lo mejor has apostado por una persona y crees que va a ser la leche y te das cuenta de que no es lo que esperabas. Que este tío le pone la presión, o esta tía le pone la presión. Yo creí́ que tenía aquí́ un ganador y lo que tengo es un tío que se hace pipí en el momento en que dicen ¡on! Claro.
FRANCIS: Igual esa prueba para seleccionar es una prueba en la que el tío puede venir con una cosa como muy ensayada y no te da la verdad.
MARCOS: Porque ellos traían trampas.
FRANCIS: Has de hacer esa selección en función más de vibraciones que de la realidad y te llevas sorpresas.
MARCOS: Tú cuando vas a un concurso te llevas mentalmente trampitas. Yo sé que proteína conozco, que no conozco ni más y luego rápidamente.
RAKEL: Lo maravilloso de los concursos para mí es siempre la especulación previa que uno lleva en su cabeza. Y esa especulación es matadora. Todos, siempre. Yo creo que va siempre.
‘Next Level Chef’ se estrena este miércoles 8 de enero a las 22:00h en Telecinco, con Blanca Romero como presentadora.