La música y el cine siempre han ido de la mano. Aún cuando el cine era mudo, la música estaba ahí, pues las películas se proyectaban acompañadas de una banda sonora en directo. Esta hermandad se debe a que la música es una gran evocadora de emociones, y el cine es emoción.
La presencia de la música en el séptimo arte ha ido aumentando, hasta llegar a ocupar un papel protagonista en sus tramas. Y no me refiero solo a películas musicales. Seguro que os suena, cómo no, el término «biopic musical». Tal ha sido el éxito de este formato, llamémoslo así, que vemos incluso biopics ficticios. Es el caso de Por tus muertos, que llega el próximo 8 de marzo a las salas para contarnos la historia de un grupo de música rock ficticio: Los Metralla.
En los años 80, Los Metralla rozaron la fama con su éxito Por tus muertos, pero justo en ese momento el grupo se disolvió. Miguel (José Mota), uno de sus miembros, dejó tirado a sus compañeros en busca de una carrera en solitario. Treinta años después, Miguel sigue persiguiendo esa carrera. Le ofrecen un concierto, nada más y nada menos que en el Palacio de Madrid, pero quieren a Los Metralla. ¿Conseguirá reunirlos?
Una banda de música rota que se vuelve a unir. Es una historia que hemos visto muchas veces. Como la mayoría de las historias, cierto. Lo que diferencia a unas de otras son sus personajes y el punto de vista que, a través de ellos, se ofrece de la historia, todo ello reflejando la visión del mundo que tienen sus autores. Creo que es aquí, en la diferenciación, donde falla la película.
En la mayoría de los personajes, especialmente en Miguel, no terminamos de ver qué quieren realmente y por qué lo quieren, como tampoco unos rasgos que los definan y los acerquen al espectador, de manera que este pueda empatizar y meterse de lleno en la película. Creo que esto se debe, en parte, a que la trama no sigue una línea recta, sino que va dando tumbos, dejando un poco de lado la premisa que plantea, sobre la reconciliación o no del grupo.
Además, creo que se juega a mezclar demasiados géneros, sin que la conjunción se perciba del todo natural. Y esto, en mi opinión, desdibuja el tono de la película, que se tambalea entre la comedia gamberra, la dramática y la absurda sin llegar a reconocerse en ninguna de ellas.
En resumen
Por tus muertos tiene un planteamiento interesante, pero que se va desdibujando junto a sus personajes y su propuesta cómica.