Dentro de su larga y alabada distribución de ficción LGTB Filmin añade un nuevo título a su extenso catálogo. El inclasificable Udo Kier añade otro personaje a su lista de actuaciones memorables con un personaje de peluquero gay que no va a dejar indiferente. Su título es «“Swan Song», y como su propio nombre indica sería un digno colofón a una carrera muy variopinta. Ha sido capaz de alternarse entre Europa y Hollywood casi siempre haciendo papeles de malvado ya sea en superproducciones, haciendo de Hitler en «Hunters» o de Papa en «Borgia», o en cualquiera de las locuras que se le iban ocurriendo a Lars Von Trier. Su cara es reconocible para el gran público, pero para averiguar donde le hemos visto toca tirar de IMDB.
Ahora llega a una historia crepuscular donde él es el auténtico protagonista. Un peluquero ya jubilado, ingresado en una residencia de ancianos, decide aceptar la última oferta de la que fue su más importante clienta, la rescatada Linda Evans de la ochentera Dinastía. Un último encargo que será un viaje de liberación y baño de realidad recordando la gloria pasada y los traumas no superados.

Es de alabar la gran variedad de temática LGTBIQ+ que puede llegar al gran público a través de las nuevas plataformas. Antes sólo algunos títulos lograban estrenarse en salas de manera minoritaria y sólo se podían ver en determinados festivales como el Lesgaicinemad. Gracias al trabajo de diversas asociaciones del colectivo hemos podido descubrir joyas españolas como Spinnin de Eduardo Pastrana, el corto ¡Todas! de Jose Mairtret o europeas como Un amore a taire. Una de las últimas que ha conseguido llegar a las salas de cine tras su triunfo en festivales es la georgiana Sólo nos queda bailar, siguiendo el camino que ya había hecho Weekend.
Parecen muy lejanas aquellas polémicas en las que la academia de Hollywood no se atrevió a premiar a Brokeback Mountain como mejor película y ahora no es de extrañar encontrarse películas premiadas en la meca del cine con clara temática LGTBIQ+, más allá de la interpretación de sus actores: Moonlight y Green Book son las dos últimas que han conseguido llevarse el Oscar a la mejor película.

Gracias a este esfuerzo de años, poco a poco se han ido añadiendo nuevas ficciones más accesibles para el gran público, incluso en el terreno nacional como la reciente y exitosa Maricón Perdido que ha conseguido dar el salto internacional gracias a las plataformas digitales. Parece de otro siglo cuando Cuatro estrenaba con nocturnidad y casi de tapadillo Queer As Folk. Ahora se está hablando de una nueva versión de la historia dada la gran demanda de títulos que abracen la diversidad: It`s a sin, L:la nueva generación, Looking, Pose… Ahora en todas las plataformas hay mucha diversidad de elección pero Filmin parece haberse llevado la mejor parte del catálogo Queer en exclusiva, desde multitud de cortos, festivales como el Fire y estrenos en exclusiva como el que nos ocupa.

Tiene toques que van desde la magnífica A dos metros bajo tierra al Lynch de Una historia verdadera. Su director es Todd Stephens, que solo ha podido dirigir su saga gay Another gay movie el contrapunto a la de American Pie, de la que rescata a la madre de Stifler, Jennifer Coolidge . Swan Song se queda en una triste historia con muy buena voluntad. Cuenta el ocaso de un anciano gay, mostrando como le ha tratado la sociedad y su entorno más cercano. Profundiza en la importancia de poder formalizar una relación ante la ley, sobre todo para proteger a la otra persona cuando uno de los dos falta. Además da valor a la amistad durante años, y la importancia de de expresar los sentimientos en voz alta, porque lo que no se dice se pierde. En la sociedad en la que vivimos siempre es necesario y vital decir a los nuestros lo importante que son para nosotros. Desde el 28 de Enero está disponible en Filmin esta historia crepuscular.