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«Sin tiempo para morir»: trepidante y magistral despedida del 007 más enamorado y humano

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Manuel Cuesta
Manuel Cuesta
cinéfilo empedernido, amante del cine hollywoodiense, europeo y, por supuesto, nuestro gran cine español. Nostálgico de los 80', Goonie y fanático de todos los géneros, pero sobre todo los de aventuras, fantasía y ciencia ficción: Marvel, Star Wars, Tolkien. Spidermaniaco y podcaster fundador de Mucho Ruido y Podcast Nueces. Escribí opinión sobre cultura en el Diario de Almería durante varios años y he publicado siete discos como cantautor. Ya ves, un hombre tarado fenomenal.
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Quién me iba a decir que en el año 2021 sería testigo del mejor espectáculo de 007 en el cine jamás visto hasta nuestros días. Cuando me enteré de que el armatoste Daniel Craig sucedería a Pierce Brosnan y encarnaría al más popular y más grande de los agentes secretos de la historia del cine, sin duda el más icónico de todos, me quedé helado. No me encajaba para nada. Para mí era el hijo descarriado de Paul Newman en «Camino a la perdición», aquel que provocó el asesinato de los hijos de un matón entrañable, Michael Sullivan, que estaba interpretado por el inconmensurable Tom Hanks. Quizá por eso le cogí hasta un poco de tirria. No me cuadraba que ese actor voluminoso, tosco, de ojos claros y abdomen mastodóntico, vistiera el clásico smoking y bebiera el también ya clásico Dry Martini agitado, pero no mezclado. El tiempo, el talento, la potencia y la fuerza de voluntad de Craig le han terminado dando la razón. Ha demostrado con creces que ya se ha convertido en uno de los ¿más grandes? James Bond de toda la famosa saga de Ian Fleming.

Sin tiempo para morir - Universal PicturesAlgo magnético tendrá Daniel Craig y/o habrá adquirido a lo largo de los años gracias a una larga serie de películas. Este señor, que ha conseguido encandilar a la bella Rachel Weisz con la que duerme cada noche y comparte su horizonte cotidiano. El caso es que Bond ha vuelto. En los albores de la pandemia. Porque el mundo fue secuestrado por la propia pandemia o la propia pandemia nos impedía el regreso de la gran industria del cine y sus grandes superproducciones. 007 ha vuelto y nos ha regresado al mejor cine en las salas de cine. La gente también ha vuelto a las salas para reencontrarse con el héroe en una suerte de aventura o de viaje con el Bond más vulnerable, quién lo habría dicho. El mismo Craig que hace unos días declaraba que no iba a bares de heterosexuales para no meterse en peleas o en problemas, nos trae al héroe retirado, más circunspecto, melancólico y sensible, más cercano a cobrar los réditos de su jubilación y dejar de estar en activo en el MI6.

James sólo piensa en olvidar aquel viejo amor que le marcó profundamente en una de sus misiones suicidas, surcar los siete mares con su velero, dedicarse a la pesca, al yoga o a la meditación. No le será nada fácil pues el mundo sigue en peligro casi 60 años después de su nacimiento en los cines. El sexto Bond, Daniel Craig, nos deja y cierra el círculo y su ciclo vital en este No time to die (Sin tiempo para morir) pero se marcha por la puerta grande. Y tan a lo grande.

Sin tiempo para morir - Universal PicturesNo recuerdo ahora mismo ningún comienzo que esté a la altura de esta última entrega que dirige Cary Fukunaga. Sí, señora, el mismo tipo que nos regaló la primera y para mí, la única temporada que ha tenido la serie True Detective (obra maestra). Fukunaga traiciona al propio Ian Fleming y concibe al personaje menos frío, menos mujeriego y quizá menos epicúreo que sus predecesores. Bond, James Bond, se encariña de su compañera sentimental, tras años de romances, amores de una noche con Mata Haris, damiselas en peligro o las amantes de su peor archienemigo. Desea establecerse. – Tenemos todo el tiempo del mundo – Le dice a la despampanante Léa Seydoux, pero quizá el tiempo siempre fue lo que menos tuvo entre sus manos: el tiempo, el puto tiempo. El agente secreto al servicio de su Majestad, el espía con licencia para matar jamás no pudo tener una relación estable con ninguna de sus sensuales adoratrices porque siempre estuvo muy ocupado y en constante peligro salvando el mundo.

Sin tiempo para morir - Universal PicturesLa sinopsis de esta vigésimoquinta entrega de Bond nos recoge a un 007 casi retirado en Jamaica, precisamente tratando de pasar página y recuperarse de su último desencuentro amoroso. Alejado del servicio secreto, su descanso paradisiaco dura lo mismo que un parpadeo. Su amigo Felix Leiter de la CIA acudirá a su encuentro para pedirle su ayuda y poder así enfrentarse a un nuevo peligro y a un nuevo enemigo: Safin (el villano interpretado por el estadounidense y oscarizado Rami Malek) que ha encontrado una nueva arma biológico-tecnológica para poner en jaque la seguridad del mundo.

Sin tiempo para morir - Universal PicturesSe ha convertido en una vieja tradición que James Bond viaje y recorra en cada película medio mundo. Como os decía, No time to die, nos regala un arranque hermoso, espectacular y trepidante que transcurre en diferentes localizaciones del sur de Italia: Matera, Maratea Gravina in Puglia y Sapri. Entre sus calles serpenteará el agente con su Aston Martin DB5 aquel que ya condujo Sean Connery en Goldfinger, pero que, en realidad, jamás le vimos conducir así, con rabia, con furia y con la genuina fuerza de un agente en apuros (o en horas bajas). Los primeros treinta minutos de No Time to die quizá sean lo mejor de No Time to die, pero quieres más. Por eso viajamos hasta Escocia, hasta los gélidos parajes de Noruega, a una sandunguera Cuba soñada y canalla, y pasaremos por el Londres actual, porque habrá que visitar al viejo M (el cada vez más ajado Ralph Fiennes), también a Q (el muy acertado Ben Whishaw) y la ya eterna e inevitable Moneypenny.

Es cierto, yo no apostaba en su momento por este Bond. Y ya ves, me ha terminado conquistando. He de confesarte que de las cinco películas hay tres que me han parecido enormes, No Time to die es para mí la mejor de las cinco, en segunda posición estaría la inolvidable Skyfall y tercera en importancia, Casino Royale. Ahí empezó todo, con una mujer llamada Vesper que le atravesaba el torso, aunque el pecho de Craig parezca cincelado y hecho de adamantium, bajo su piel había un corazón frágil y cansado de estar solo. Madeleine (Léa Seydoux) viene a calibrar el eje central de su universo, zarandea y juega con los sentimientos de este Bond visceral pero también tierno y conmovedor.

Sin tiempo para morir - Universal PicturesLas mujeres son algo más que amores de una noche, no son simples aves de paso sabinianas, ese estereotipo añejo no va con este flamante y nuevo 007 que hasta traspasa su número de agente a Nomi (Lashana Lynch) que viene pisando fuerte, pero ¿Qué más da si el próximo Bond es una mujer negra y homosexual? Lo importante es que Daniel Craig en esta última entrega ha roto el molde y ha hecho que nos olvidemos de aquel personaje heterosexual, rudo, mujeriego y machista. Hasta yo me he metido en líos en los bares heterosexuales, harto de aguantar las paparruchas y el vocerío de la turba masculina. Bond ya no es el machirulo casposo que quizá en algún momento fue porque el actor británico, en este siglo XXI, le confiere un alma y una humanidad acorde con los nuevos tiempos, y nunca vista en la pantalla.

Sin tiempo para morir - Universal PicturesMención especial merecen Ana de Armas, que le pega un buen repaso a los secuaces de Spectre en Cuba, uno de los momentos más refrescantes de esta nueva cinta, un soplo de aire fresco que sentiremos que se acabe tan pronto; y cómo, la esperada aparición del siempre cautivador y casi siempre incómodo Crystophe Waltz como el malísimo Ernst Stavro Blofeld, el exjefe del sindicato criminal Spectre, que fue capturado y puesto bajo custodia del MI6. Waltz, ofrecerá otro de los estremecedores momentos de No time to die en absoluto estado de gracia.

Quizá nunca te has emocionado tanto con el final de una película de James Bond. La vida después de la vida de agente secreto. Quizá sean necesarios un par de versos para una despedida bajo un cielo de vainilla bañado por misiles. Lo que está claro es que Daniel Craig nos regala la mejor versión de un personaje que no necesitaba reinventarse, quizá simplemente debía abrir su corazón, asumir con aplomo que el mundo nunca es suficiente y que sólo necesita un poco de ternura. Asumir que al final la carne es carne y que la piel herida y las viejas cicatrices son todavía capaces de sentir y de sufrir por los seres más queridos. Daniel Craig se despide de 007 ataviado con un smoking color rosa fucsia. Cree que el feminismo es igualdad. Que Vesper Lynd le superaba en elegancia, belleza e inteligencia, y que jamás podría olvidarla. Que acude a los bares de ambiente porque se siente mucho más seguro, y no se mete en líos. Y prefiere una voz al otro lado del teléfono que le diga: «Tienes todo el tiempo del mundo».

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8 COMENTARIOS

  1. ¡Enhorabuena por el artículo! Estoy de acuerdo, Daniel Craig, pese a las dudas que nos generó a todos los fans inicialmente, ha elevado a 007 a un nivel excelso. Ha sido el mejor, con diferencia, junto al añorado Sir Sean Connery. Y James Bond XXV – Sin Tiempo Para Morir es un colofón magnífico a la era Craig. Lástima que se retire del Servicio Secreto de Su Majestad. Eso sí, la mejor de todas me pareció Skyfall. Tiene los mejores actores (la despedida de Judi Dench, Javier Bardem, la presentación de Ralph Fiennes), el guión que más engancha, los mejores paisajes, la mejor canción (Adele)…

  2. Lo describiste excelente, nunca mejor dicho. Ese fondo musical mientras Bond mira el cielo donde los misiles van a su encuentro, esa llamada con Madeleine y la escena casi de película romántica, un cierre que será histórico. Soy fan del 007 y tengo que confesar que me costó moverme del asiento al terminar la película.

  3. En serio es la peor película de la saga se han cargado al personaje ya que james Bond no puede enamorarse ni tener un hijo es un agente secreto y le va la acción

  4. Desde luego el próximo james Bond no va ser mujer y desde luego negra ni de coña y demás está película es una vergüenza para la saga de James Bond y desde luego espero que el próximo james Bond vuelva ser como siempre a sido mujeriego y como siempre un hombre duro osea que vuelva a ser el james Bond que interpretaba senn conery y desde luego está película sobra de la saga

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