¿Hay vida más allá de las cadenas de TDT que operan los dos grupos principales privados más importantes y conocidos en abierto en España? ¿Es la televisión española un oligopolio encubierto?
Mediaset y Atresmedia operan multitud de canales en abierto que cubren casi los mismos nichos de mercado con algunas pequeñas diferencias.
Aunque es cierto que algunos son exclusivos como Boing (dibujos animados, de Mediaset) o Mega (que ofrece programas tipo factual), en general los dos grupos compiten entre sí con dos cadenas generalistas (Cuatro y Telecinco vs Antena 3 y La Sexta); una femenina (Divinity vs Nova); otra masculina (Energy contra Neox) y otra de series (FDF y Atreseries).
Algunas de estas señales están muy cuidadas – en especial las de Atresmedia -, pero otras actúan como auténticos multiplexados de las señales principales, llenando sus horas de emisión con reposiciones, series y películas que ya se han estrenado en el canal principal.
Además, las autopromociones casi siempre se utilizan para llevar a la audiencia a los canales principales. Y cuando algún programa tiene éxito en una cadena secundaria, como las series turcas en Nova o Divinity, enseguida pasan al primer canal.
Repartiéndose las migajas de audiencia y publicidad

Mientras, otras cadenas independientes como DKiss o TEN intentan sobrevivir en un mercado copado por las dos grandes empresas, que a nivel publicitario hace tiempo que establecieron un sistema llamado «pauta común«, que interrumpe las señales sin el más mínimo respeto hacia el espectador y que en muchas ocasiones convierte en un auténtico despropósito el visionado de sus contenidos.
No nos llevemos a engaño. Todos sabemos que la televisión en abierto no es realmente gratuita, la pagamos a través del consumo, y soportar largas pausas publicitarias que interrumpen los programas es un mal necesario, aunque en algunos casos no estamos preparados para tal saturación. Esta es una situación que podría ser todavía más preocupante si se aprueba la nueva ley audiovisual.
El contenido es la clave

La oferta más allá de los dos grandes grupos es muy pobre, y sus audiencias muy limitadas, y sus resultados tanto de audiencia como económicas hacen que sobre el resto de canales planee siempre la amenaza de cierre y/o venta.
Dejando de lado los canales de RTVE, que juegan en otra liga y cuyos contenidos responden, más o menos, a un interés público, poco pueden hacer estos pequeños grupos para competir. Según datos de Barlovento Comunicación para agosto, mientras que algunas cadenas como Disney Channel (0.7% de audiencia) o Paramount Network (con un 1,7%) se mantienen en parte gracias a que forman parte de conglomerados internacionales, el resto agoniza lentamente a la espera de que las cuentas cuadren algún día.
Estos dos canales tienen unos contenidos más que dignos y son de lo mejor que ofrece la TDT privada en nuestro país: incluyen cine y series (especialmente procedimentales y espacios de detectives) y una programación infantil con el sello de una de las marcas más reconocidas del mundo.
13TV y TEN, a la búsqueda de la rentabilidad

Cadenas como TEN o 13TV (2.4% de audiencia) no son rentables, y los grupos que las operan mantienen la licencia por motivos ideológicos o estratégicos, pero insistimos que en ningún caso dan dinero.
13TV no va mal de audiencia, pero no es rentable y además es una cadena que practica el insulto ideológico bajo la coartada de la libertad religiosa, pero lo cierto es que mantiene una audiencia muy fiel, mientras que el grupo Secuoya, dueño de TEN, prefiere centrase en elaborar programas para otros canales, en lugar de hacerlo para su propia cadena. Secuoya produce la serie de Movistar + Supernomal, por ejemplo, pero no tiene previsto emitirla en abierto en TEN después de su paso por la plataforma y tampoco invierte mucho dinero en el proyecto.
GOL y Real Madrid TV, cara y cruz de las señales deportivas
El caso de los canales deportivos privados es bastante significativo. GOL, de MediaPro, emite algunos eventos en directo, especialmente fútbol, mientras que Real Madrid TV ha tenido que recurrir a algunas películas para intentar remontar su escasa audiencia.
Es cierto que GOL por su temática y por contar con partidos de La Liga española de primera división en directo, es algo más rentable y dinamiza el mercado publicitario, pero también lo es que se calcula que paga más de dos millones al año por alquilar la frecuencia por la que emite. Real Madrid TV, por su parte, agoniza a la espera de un milagro. Los meses de verano, en los que no hay Liga, la audiencia de estos canales deportivos baja notablemente.
Predominio del factual internacional

TEN (0,9%), DKiss (1,3%) y DMAX (1.8% de audiencia) se nutren de series y programas de bajo coste comprados a otros grupos, como Discovery. De hecho, estos tres canales tienen en el género factual su principal contenido, aunque las series como House o Monk y el cine cada vez ocupan más espacio en su parrilla. En cualquier caso, no existe suficiente mercado publicitario y la audiencia se concentra en los canales de Mediaset y Atresplayer.
Todo parece indicar que el futuro es muy negro, y algunas cadenas simplemente se contentarán con sobrevivir en un entorno tan competitivo. A todo esto, los datos de Be Mad TV, de Mediaset, lo dicen todo: se limita a repetir programas como Callejeros o Callejeros Viajeros y consigue una media de 0,8% de audiencia.
Perspectivas de futuro
Una pena que no se haya abierto el mercado, pero cuando se intentó y se concedieron licencias nuevas de tv privada a Cuatro y La Sexta, los dos grupos acabaron tirando la toalla y sus canales fueron comprados por los dos grandes. En cualquier caso, la responsabilidad de esta situación también recae en el regulador, en este caso la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) dado que no existe un consejo audiovisual de ámbito estatal.
Nuevas cadenas: 7NN y La Séptima

Y pese a que el panorama de la TDT está muy saturado y muchas señales ni siquiera emiten en alta definición, algunos grupos siguen muy interesados en entrar, pese a que muchas de las empresas actuales pierden mucho dinero.
Más allá de la rentabilidad económica uno de los motivos de este interés es sin duda ganar influencia ideológica. Curiosamente, casi todos los nuevos proyectos presentan un gran sesgo ideológico: 7nn – un nombre que nos suena a parodia de la prestigiosa CNN pero que es muy real -impulsado por periodistas como Marcial Cuquerella o La séptima, el proyecto de Marcos de Quinto, exdirigente de Ciudadanos y exvicepresidente de Coca Cola parecen más encaminados a conseguir influencia política y se enmarcan en la estrategia de la derecha para conseguirla.
Está por ver si estos y otros proyectos consiguen presencia en la TDT – según parece los dos grupos que serían desplazados para dejar hueco a estos nuevos canales (Discovery y Mediapro) no tienen intención de renunciar a sus contratos -, aunque hoy en día es cierto que a través de operadores IPTV y OTT, ya sean en abierto o de pago, pueden conseguir llegar desde su lanzamiento a una amplia base de espectadores por lo que en cualquier caso los proyectos serán una realidad en breve.
Inversión y regulación

Los grupos deben invertir mucho para ofrecer contenidos más atractivos, pero también es necesario una regulación que impida a los dos conglomerados principales actuar como si fueran los únicos actores de la televisión en abierto.
Hasta que no cambien las reglas del juego, las audiencias y propuestas de estas señales seguirán siendo minoritarias y nunca podrán hacerle sombra a Mediaset y Atresplayer, que pueden estar muy tranquilos.
Tema aparte merece el fenómeno de la televisión autonómica y local privada, que cuanta con su propia problemática: el relanzamiento de 8TV en Catalunya, la consolidación de 8 Madrid o el fenómeno de BOM en muchas comunidades demuestra que muchas empresas podrían estar interesadas en entrar en un futuro.
Pero en la actualidad, si sobrevivir es ya complicado para los canales privados de ámbito nacional que no forman parte del duopolio, en el caso de estas resulta un auténtico milagro su mera existencia.
Es una ruina! Mercado sometido al interés del gobierno de turno y los intereses de los grupos mediáticos afines. Afortunadamente, son completamente prescindibles. Basura!
Pues antiguamente cuando entonces era la analógica solo se veía TVE-1 y TVE-2 y no existía ni Antena 3 ni Telecinco ni Cuatro ni laSexta y yo recuerdo que en los años 80 cuando solo se veía TVE-1 y TVE-2 había hasta programas musicales y mejores programas infantiles como «La bola de cristal», «Barrio Sésamo», «Los mundos de Yupi» y «Cajón desastre» entre otros y el «Telediario» duraba entonces 30 minutos y ahora una hora pero la televisión de ahora con los canales privados es otra, Telecinco incumple con el horario protegido con programas como «Ya es mediodía», «Salvame», «Socialite» y «Viva la vida» con contenidos que no son propios para niños y que no debería está en las pantallas ya que esto sólo se pueden emitirse por las noches que es cuándo los niños ya están en la cama.
Antiguamente en los años 80, al ver sólo 2 televisiones, no se veía la televisión como un medio de propaganda para mantener un estado que es un engaño y del que se aprovechan los políticos y demás tropa que orbita apartir de ellos, por eso los canales están principalmente creados por y para una ideología, por eso la gente pone el canal que más le interesa. Ahora con internet, las puertas a la comunicación son mucho mayores y mucha gente que se da cuenta en el tipo de estado que estamos apenas consume televisión. Esto no quiere decir que no haya fakes en la red, pero con lógica y queriendo enterarte tienes mucha más información en la red de la que te da partidariamente la TV.
¿¿¿No salen los nuevos canales de la TDT local en Ecija???